El espacio interior y el sufrimiento.

Ascender en Conciencia es expandirla conscientemente.

De forma continua percibimos a través de nuestros sentidos, surgen y se multiplican los pensamientos sin que nos de tiempo de ordenarlos y desechar los inútiles. Todo eso, más las emociones, llenan nuestro espacio interior; de nuestra Mente y de nuestra Conciencia. Este conjunto de cosas son las que conforman las imágenes mentales que nos sirven para identificarnos.

Cuando comenzamos a darnos cuenta de que nuestro espacio interior está lleno y sentimos la necesidad de aclararlo es cuando se deja ver y descubrimos de que tenemos una CONCIENCIA de ser. Y este es el primer paso para adentrarnos en ella para poder afirmar de que, no tenemos sino que SOMOS Conciencia.

Esto significa de que además de ser conscientes de nuestra capacidad de percepción, conscientes de cómo se mueven y qué provocan los pensamientos en nuestra mente y de qué forma las emociones pueden controlarnos y gobernar nuestras decisiones y nuestra habilidad para ser felices o desgraciados, también nos vamos haciendo conscientes de que nuestra Conciencia significa LUZ y nos puede guiar a nuestro próximo nivel evolutivo.

Sabremos entonces que cuando el sufrimiento se hace insoportable, como si se tratase de una gran tormenta, después llega la calma inevitablemente. Todo se aquieta y se despeja en nuestro espacio interior en cuanto dejamos de forcejear desde la impaciencia; surge entonces un nuevo comienzo, siendo más dueños de nosotros mismos; con más Conciencia.