Alimentando el espíritu.

La magia y luz de lo extraordinario.

Nuestro sistema energético es como una batería recargable. En nuestro cuerpo tenemos varias entradas de energía: la boca, los oídos, los ojos, los genitales … pero la puerta principal es el centro de la coronilla que se abre para conectarnos con las energías del Universo.

Si nos cuidamos de atender las necesidades de nuestro cuerpo físico comiendo solo lo que nos proporciona una energía sana y superior, estaremos alimentando también nuestra Alma.

Si nos responsabilizamos para que entre por nuestros oídos y nuestros ojos únicamente lo que enriquezca a nuestro espíritu, ganaremos en salud mental y emocional.

Si el acto sexual lo transformamos en algo sagrado también fortaleceremos nuestra dignidad e impecabilidad en nosotros mismos. Tocaremos el séptimo cielo.

Todo ello favorecerá nuestro alineamiento con la Naturaleza y nos permitiremos fluir en una frecuencia y vibración mayor donde la vida es gestionada por el Plan divino.