Debería hacer…

  «Hacemos sin hacer y todo se hace«, dicen las runas vikingas. Porque sólo cuando estamos en paz con nosotros mismos es que amamos realmente la vida; somos más tolerantes con los demás, aceptamos y valoramos las situaciones … somos  felices.

Cuando nos sentimos forzados a HACER, abusamos de nuestra fortaleza,  llevándola a veces al límite,  debido a ese sentimiento de «Obligación» que nos domina. Se convierte en una carga muy pesada que se manifiesta en el cuerpo físico como gran tensión y dolor sobre los hombros.

Para deshacernos del estrés y la ansiedad tenemos que zafarnos de la prisa y del  «debería hacer«. Permitirnos descansar o andar a nuestro aire, darle tiempo al tiempo, simplemente disfrutando del momento. Esa actitud nuestra también ayuda a dejar más espacio a las personas a nuestro alrededor. Y todo se estabiliza, coge su ritmo de forma natural… y  nuestra mente se aquieta….

Dar por terminadas etapas de nuestra vida -cerrarlas- y aceptar de manera consciente  -desde la responsabilidad- todo lo sucedido en el pasado. Sentir la importancia de ese gesto -hecho desde el corazón- es una liberación.

Hacemos sin hacer …quiere decir que de forma relajada -desde la confianza en nosotros mismos y en la divinidad en nosotros- dejamos que todo se ponga en su sitio y actuamos en el momento adecuado.

…y todo se hace.