Saturados emocional y mentalmente

hombre meditando grisesSi hay que echarle la culpa a alguien,  ya nos encargamos nosotros mismos u otro, de que caiga sobre nuestros hombros.

De ahí la necesidad de hacer una limpieza emocional desde el momento mismo en que nuestra Alma nos pide y nos empuja a que hagamos cambios en nosotros. Porque, llega un momento en nuestra vida, en que estamos y nos sentimos saturados emocional y mentalmente.

Sin embargo, como somos tan contradictorios, al vivir en una mente dual llena de dudas y miedos, siempre una parte nuestra se resiste al cambio, se resiste a VER la realidad; porque resulta dolorosa. Precisa de un esfuerzo y nos sentimos sin fuerzas ni confianza en que lo podamos lograr.

La resistencia crea sufrimiento. Las mente que se resiste al cambio siempre encuentra la fórmula para posponer el enfrentamiento con nosotros mismos o con la situación que nos preocupa.

Esa lucha que ocurre en mi interior,  entre lo que debería hacer que me dicta mi mente y lo que deseo hacer que me susurra mi corazón, es lo que crea tensión y agotamiento en mi. Si tengo una mente dominante mí corazón se resignará y se irá apagando. Pero si he desarrollado mi mente hasta hacer que trascienda al Ego y hago que se conecte con el corazón, entonces conseguiré sentirme en paz conmigo misma; feliz.

Amarse a uno mismo es una cuenta pendiente para todos aquellos que las circunstancias de la vida le hicieron sentirse abandonado, no amado, relegado, humillado …. pero esa memoria del pasado podemos sanarla y dejarla que repose en el pasado. Porque lo importante AHORA es ocuparnos de nuestro Presente,  libre de quejas o resentimiento. Amándonos plenamente para poder así poder dar a los demás.

 

Las ventajas de cargarse con energía cósmica

mano extendidaLas personas espirituales se cargan de la energía del Universo.  Y ello supone toda una serie de ventajas, entre las cuales están:

1) pueden trascender la mente desde su Conciencia desarrollada

2) no tienen dependencias materiales ni emocionales

3) viven de dentro hacia afuera, lo que supone un ahorro importante de energía más estabilidad emocional.

4) pueden trascender el mundo material mediante la oración y la meditación hacia otros planos superiores para restaurar su paz interior,

5) tienen el sexto sentido de la intuición activo y conectado a su corazón, lo que les hace vivir atentos pero relajados y seguros de sí mismos.

Por otro lado están las personas  que desconocen tienen esa misma capacidad y potencialidad en ellos pero viven desde el sufrimiento,  la infelicidad y desconectados de su ser primordial.  Esta energía  superior no penetra en ellos por estar  bloqueados algunos de sus centros energéticos.  Y ello se manifiesta de la siguiente manera:

1) Viven desde su mente débil e insegura. Las emociones y las pasiones les hacen reaccionar impulsivamente y a la defensiva.

2) Viven desde el sufrimiento, la inestabilidad emocional, el desasosiego y los miedos… todo ello siendo un caldo de cultivo para las enfermedades.

3) Viven desde el resentimiento callado, la baja autoestima, la frustración y el desamor.

4) La mente inferior les domina y no les permite tener paz interior. Temen el Silencio  y el encontrarse consigo mismos.

Si existe un compromiso contigo mismo de ser feliz y quieres encontrar la paz interior debes crear un equilibrio entre tu cuerpo físico,  tu mente y tu corazón.  Este sería el comienzo de amarte a ti mismo.

Si existe en tí un profundo deseo de evolucionar como ser humano se pondrá en tu camino la señal para comenzar una nueva etapa de crecimiento interior.

Llevo años iniciando a personas en el REIKI y siempre tengo la sensación de que REIKI es un regalo que aparece en la vida de las personas en el momento adecuado. REIKI te da la enseñanza y la transmisión de energía necesaria para hacer la andadura hacia el maestro interior.

REIKI, es una herramienta sencilla que despeja el camino del corazón para que se conecte con la energía divina que hay en tí y en el Universo.

Este es un buen momento para decidir cambiar hacia lo positivo y amable de la vida.

¿De dónde surge el sufrimiento?

hombre bicicleta amanecerEl flujo natural de la existencia es permitir que las cosas sucedan… pero somos demasiado impacientes y  no  creemos que exista un Orden Superior y un Plan Divino universal, de los que somos parte  pero al que nos resistimos. Desde nuestra insignificancia y gran soberbia pretendemos dirigir nuestra vida ignorando nuestra naturaleza y propósito.

De aquí parten todos nuestros sufrimientos… si sólo me ocupase de ser quien soy en lugar de quién debería ser… si me ocupase en hallar la causa de mi infelicidad en lugar de ir sumando todas las pequeñas insatisfacciones que me apartan más y más de mi ser…

La infelicidad surge, primero, porque no nos enfrentamos a ella en sus comienzos. La integramos en nuestro corazón como algo inevitable… no nos atrevemos a reconocer nuestra tristeza, nuestra insatisfacción … bloqueándose así los canales por donde debería fluir la energía que nos da vida.

Segundo:  Si la relación conmigo mismo no es armoniosa y satisfactoria, cómo puedo esperar que mi relación con los demás sí lo sea… pero, ¿cuál es la razón por la que no soy enteramente feliz?  Si yo no me siento contento conmigo mismo ni con mi vida,  ¿acaso puedo manifestar contento o tolerancia hacia los demás? …

Tercero: Yo espero o exijo a los demás que me hagan feliz, que me den o se comporten como yo espero que merezco o deseo … y nos decepcionamos…

Nos hacemos daño a nosotros mismos; nos castigamos, nos exigimos por encima de nuestras posibilidades, nos cargamos con responsabilidades y culpas que no nos pertenecen… pero sólo nos quejamos.  No nos sentimos capaces de pasar a la acción para desembarazarnos de todo patrón y condicionamientos que nos presiona y limita. Elegimos ser víctimas.

He creado sentimientos de rabia e impotencia en mí por no ser como desearía ser. Y he creado odio y resentimiento hacia los demás por no tratarme como yo esperaba… y eso incluye  resentimiento y rabia hacia el jefe, hacia el vecino,  hacia el gobernante, hacia la sociedad, hacia el país, hacia el mundo… quejas y más quejas…. sufrimiento más sufrimiento… sin soluciones claras,  directas y efectivas.

Parece ser que todavía no estamos preparados para ACEPTAR enteramente quien somos; dejando de poner resistencias y dejando de luchar contra nuestra naturaleza.   Y es que, como dijo el gran sabio indio Ramesh Balsekar, el grado de felicidad depende de la dimensión de la total aceptación de este concepto básico que es la aceptación, de mi ser.

La vida deja de ser un esfuerzo cuando conectas tu pulsación con la del Universo.

La paz interior es la virtud de no perder la calma. Es el estado del perfecto abandono en la Divinidad. Es la Gracia del no esfuerzo, dentro del fluir de las corrientes cósmicas.

Ajenos a nuestra realidad y naturaleza

Parece ser que nuestras mentes sean incapaces de experimentar en profundidad o de sondear el Poder Divino del Creador sobre nuestra naturaleza humana y divina.  Que seamos ignorantes de nuestras propias capacidades para trascender el plano material y que no podamos concebir o comprender las leyes que gobiernan el Universo, ….  a todo ello nos sentimos ajenos.

Todo aquel que libere su mente del ego y vaya más allá de la lógica y la razón podrá conectarla entonces  al Corazón para así ampliar la visión de sí mismo como ser total, de forma insospechada.

Todo aquel que libere su mente de los miedos y el resentimiento que los reviste como una coraza contra el verdadero amor y compasión por sí mismo y los demás, conectará finalmente con su ser esencial que es eterno.

Nos damos demasiada importancia. El darnos demasiada importancia nos anima a exigir de los demás, nos creemos con más derechos que obligaciones,  las expectativas se magnifican y de vuelta nos viene las decepciones y la frustración.

Y damos demasiada importancia al mundo exterior; vivimos volcados hacia fuera, esperando reconocimiento y recompensas… poniendo en el centro de nuestra vida el dinero como dios de la felicidad…

Ajenos a nuestra realidad y naturaleza… Ya no más. Vamos ahora a restablecer la conexión con nuestro cuerpo espiritual. Volver a nuestro Centro; nuestro Ser que es Amor Puro. Sentirnos vivos, dándole un sentido a nuestra vida. Viviéndola en el Presente. Mostrándonos agradecidos. Siendo conscientes y sincronizándonos con las energías cósmicas que nos impulsan a evolucionar.

 

Desconectados de quienes somos

Al niño se le enseña un modelo de educación; si lo sigue es bueno y si no es malo.

Si no sigue el mismo ritmo de los mayores es tonto o torpe.

Si no sigue las mismas creencias es rebelde.

Sólo se le valora en la medida en que es SUMISO y OBEDIENTE.

Para cuando ese niño ha crecido y se ha formado ya el Amor en él se ha devaluado y probablemente su corazón está lleno de resentimiento, frustración, culpabilidad, rabia…

Se debe respetar la individualidad del niño para que tenga la posibilidad -es su derecho- a desarrollarse íntegramente como persona, experimentando otras realidades y poder descubrir así su propia identidad.

En el mundo moderno colocamos las ideas y creencias antes que la experiencia. Tenemos formada una «idea» sobre el amor y la vida pero ¿lo experimentamos realmente o nos quedamos en la idea…?