Cáncer

Todos tenemos a alguien cercano que ha sufrido o está padeciendo esta enfermedad.

Como terapeuta floral, maestra de Reiki y sanadora del Alma, he tratado a personas con diferentes actitudes frente a esta enfermedad. Prepararse para cambiar hábitos, creencias y pensamientos es tan importante y va a la par con el tratamiento médico que se siga.

REIKI siempre ha sido y es de una gran ayuda porque en primer lugar consigue relajar todo el cuerpo físico, mental y cuerpo emocional y esto es muy importante y necesario en toda dolencia. Deshacerse de todas las tensiones ayuda a que las energías vitales fluyan por todo el cuerpo.

El impacto que ocasiona la noticia de la enfermedad y cómo uno la recibe. El apoyo del entorno y la actitud con que se vive, son los tres pilares fundamentales para sobrellevar con buen ánimo de disposición y fuerza todo el proceso de cualquier dolencia grave.

Contaré el caso de Carmen que al finalizar la primera clase de “Entrenamiento para la Nueva Conciencia” que dí hace unos años en Monachil, se me acercó para presentarse y sonriente me comunicó que le había gustado mucho la clase pero que no sabía si podría volver a la siguiente. Cómo es eso, le pregunté. Con toda naturalidad me respondió que tenía un cáncer terminal y que le quedaban días de vida.

Intenté no se notase mi asombro, así que escogí mostrar lo maravillada que estaba por su actitud tan positiva y le dije: me encantará verte de nuevo la próxima semana.

El curso duró un año y medio. Y ella estuvo asistiendo puntualmente cada semana y siempre con su sonrisa llena de Luz. Cada semana agradecía el haber podido asistir. Recibimos todas las demás mujeres una gran enseñanza de su parte. Ella tenía algo que las demás no teníamos; el brillo que da la autenticidad. Ella era totalmente consciente de lo que es la vida y la muerte.

Es normal que el miedo se apodere de uno en los primeros momentos pero luego hay que asumir la realidad y aceptarla. ¿Cómo decides vivir esta prueba? – En primer lugar con valentía. Abiertas a recoger la enseñanza que viene a ofrecer.

Yo podría decir con toda sinceridad que los casos que he conocido y tratado han tenido todos un final feliz, independientemente de si les llevó a dejar este cuerpo o continúan con él.

10 reglas de oro

universo 3Somos la extensión del Universo. Algunos lo han experimentado, para otros es un misterio pero la mayoría lo ignora. Podemos descubrir la divinidad dentro de nosotros, convirtiendo nuestra vida en algo sagrado.

Podemos comenzar creando nuevas actitudes y hábitos en nosotros:

1) Terminar con la competitividad. El pulso magnético del Universo es el mismo en cada uno de nosotros.

2) Pasar de creer a sentir. Llevemos nuestros cinco sentidos al interior de nuestro Ser y vivenciemos somos energía.

3) Conectar Mente y Corazón para mayor equilibrio entre Lógica y Amor.

5) Hagamos de los verbos Compartir y Dar, algo cotidiano en nuestras vidas.

6) El miedo debe desaparecer totalmente.

7) Saber que la muerte nos actualiza, tengámosla presente. Seamos agradecidos.

8) Responsabilidad y respeto por uno mismo, nos proporcionará dignidad e integridad.

9) Alimentación sana, ejercicio físico y descanso real.

10) Liberar el pasado. Sentirse libre para evolucionar.

Sin final

Cada momento que pasa este cuerpo se acerca más al final de su función. El cuerpo tiembla ante la idea y el alma se alegra.

Desde el desapego se vive en la nostalgia de la deseada vuelta de la Esencia a sus orígenes.

La falta de interés por las cosas de este mundo llevan mi mirada más allá del horizonte de forma desapasionada. Sin curiosidad mental. Desde el sentir intuitivo.

No entiende mi gente de este desarraigo, ni mi Yo tampoco, sinceramente.

Desprendida, parezco indiferente, insulsa, pero es que el alma apacible ha tomado el mando de mi vida…

Mi corazón late en otras latitudes, sólo es eso… cosas de la edad …

Vaticinar la muerte

ser-azulNos hicimos amigas después de que comenzó a venir a mi  curso de “Entrenamiento para la Nueva Conciencia” , de esto hace ya algunos años. Al terminar la primera clase se me acercó para decirme le había gustado mucho pero que debía despedirse. La miré, algo extrañada, esperando continuase la explicación. Entonces me dijo sin pizca de dramatismo que padecía un cáncer terminal y según los doctores no llegaría a la semana siguiente pero que, bueno, le había gustado mucho la clase y que le hubiese gustado mucho continuar…

Por unos momento me quedé sin saber que decir,  Pero finalmente le dije en el mismo tono que ella había empleado, más o menos así: “Bueno, te guardo la plaza por si hay un error de cálculo, vale?” y riéndonos nos dimos un largo abrazo.

A la semana siguiente que reanudamos las clases volvió;  guapísima por la luz que desprendía. Dijo de forma muy  bromista que los médicos nuevamente le habían dicho que no llegaría a las navidades y no podría comer turrones.

Cada semana, durante un año completo, esta mujer que tendría unos 45 años, vino a la clase por su gran fuerza de voluntad y al terminar se despedía con toda naturalidad por si no podía volver. Todo ello con una sonrisa y un agradecimiento de corazón inmenso.

Quiero vivir, me decía, pero quiero vivir disfrutando lo que me quede de vida. Estoy preparada.

Fue la que más provecho sacó de las clases pues se entregaba al cien por cien. Todas aprendimos de ella. Y abandonó su cuerpo con mucha paz, dejando una estela de Luz detrás de ella.

Me quedé con la duda de si tiene algún beneficio el que los médicos especulen con el tiempo de vida que le queda al paciente. Pienso  que la mayoría de las veces ese pronóstico médico es el vaticinio y causa de la muerte, porque  el enfermo entonces se abandona, se rinde.

 

No dejarnos sorprender

mujer anciana preciosaLa vida nos presenta sorpresas continuamente, de todos los tamaños y colores, agradables y desagradables, pero la vejez -y la muerte- son cosas naturales que irremediablemente van a llegar un día. Podemos hacer mucho ahora en beneficio de ese mañana.

No dejarnos sorprender por ella es una buena inversión. Preparándonos para esa etapa, podemos aprender ya a ser más FLEXIBLES, tener buen humor  y una estabilidad emocional equilibrada y fuerte.

Todo lo que nos  trabajemos ahora en mejorar y fortalecer nuestro carácter para hacerlo acomodaticio y condescendiente, mejor será luego nuestra vejez.

Es más, igualmente a nivel físico, la persona que ha practicado y dedicado tiempo al deporte (natación, Tai-Chi, Yoga, etc) durante largo tiempo, eso habrá sido la mejor siembra para conservar una buena salud en la tercera edad. Repercutiendo, como decimos, en conservar también una flexibilidad a nivel mental, pues todo va interconectado.

Para los que ya somos mayores y observamos en  nuestros padres su calidad de vida; su humor, su filosofía de vida, su grado de lucidez,  su disposición ante la vida y ante la muerte… todo ello es importante y nos hace ver cuán necesario  es prepararnos en crear un buen cimiento para que nuestra propia tercera edad sea gratificante y digna.

Esto sí que no nos tiene que coger por sorpresa; a todos nos llega la vejez y el final de un ciclo de vida.

¡Que sea con alegría y aceptación!