Donde no hay Mente

corazon sosteniendoSe dice que en el mundo moderno se coloca el carro delante del caballo, queriendo decir que se pone la creencia antes que la experiencia. Tenemos una «idea» sobre  el Amor pero ¿ realmente nos entregamos a experimentarlo? … o más bien pensamos si nos conviene … anteponemos la mente al corazón.

El amor real es dar, recibir y compartir. El amor infantil es exigente, es un amor posesivo, de alianzas por intereses.

El Amor Incondicional late desde la sincronicidad.  Y la sincronicidad está justo en el centro entre el impulso y la intuición. En la sincronicidad no entra la Mente,  es una cuestión de fluidez  para entregarse e integrarse en el Todo.

Para entrar en la sincronicidad con la Naturaleza, con el Ser, con el Universo, con la Belleza, con el otro …  tenemos que desconectar a la mente, lo racional, para poder entrar en el ritmo y la pulsación de la Vida. 

Si el ser humano es un ser multidimensional, significa que partes de nosotros están viviendo en esta dimensión que conocemos y partes de nosotros están existiendo en otras dimensiones y realidades, pero todo está sucediendo al mismo tiempo, en este instante. Para poder experimentar esto tenemos que trascender la Mente.

Si existen partes de nosotros que están viviendo en dimensiones superiores, podemos deducir que estas partes están vibrando en frecuencias superiores y también tienen niveles de conciencia más elevados.

Este Yo Superior, del que tantas veces hablamos, somos nosotros mismos experimentando otras realidades, pudiéndose mover en nuestro «futuro» y traernos información sobre él; lo que llamamos INTUICIÓN.

Esta afinación de la Mente nos ayuda a sintonizar con el Ser esencial y original en nosotros, que es puro amor.

Primero qué; hacer o ser?

manos trabajadorLa mente -que se mueve en el plano lineal-  cree que tiene muchas posibilidades de «ser» muchas cosas diferentes; puedo ser esto o aquello… pero planea desde lo externo de su Ser, sin conexión con él, por lo tanto ignorando su naturaleza y vocación, únicamente para proyectarse en el mundo externo basándose en el éxito material.

La mente mezcla  el hacer con el ser, confunde los términos. La Mente dice: tú haz y luego serás esto o aquello. Luego, después, más tarde en el futuro ya serás feliz…

Estamos hablando de la mente inferior, que es densa y superficial. Pretende dominar y funciona mecánicamente; sus parámetros y propósitos son exclusivamente materiales y motivados desde los cinco sentidos, nada más.

Si dejamos al Ser allá atrás, olvidado y sin posibilidad de expresarse, llegará un momento en que esa disociación nos traerá confusión y desconcierto; no somos felices a pesar de haber conseguido todo aquello que queriamos HACER. ¿Cómo es posible? Tengo todo lo que había planeado tener pero no soy feliz…

La mente hizo todo un despliegue imaginario de cómo Yo debía comportarme, de lo que Yo debía perseguir y conseguir, de lo que Yo debía hacer… y después de mantenerme ocupado en todas esas cosas, de cara al exterior, y de haberse ya materializado o no, llega un momento en que ya no puedo eludir más el preguntarme «¿soy feliz?». O ¿y ahora qué? porque uno sigue sintiéndose vacío e insatisfecho consigo mismo. Ahora llega la decepción.

Cuando la vida misma te está mandando señales de que tienes que cambiar de ruta porque ya no puedes seguir engañándote a tí mismo. Porque ya se ha hecho evidente tu infelicidad y frustración por mucho que pretendas seguir mirando para otro lado. Entonces, párate, sácudete los miedos y las justificaciones  que te tienen maniatado.

Y ahora, sitúa como referente primordial a tu Ser y ve a su encuentro. Para ello hay que reconciliarse con el pasado y quitarse esa carga; nos deshacemos de todos los condicionantes y creencias del pasado. Fuera; ese no soy yo. Digamos basta. Rompamos esquemas, vaciemos la mente…

El gran cambio es Ahora y desde el Ser. Ahora mi referencia es ir al encuentro del propósito de vida que resuena en mi corazón.

Mi propósito lo construyo y lo vivo desde mi Presente. Desde el Conocimiento Intuitivo y para ello comienzo a utilizar mis cinco sentidos interior más la guía de mi corazón.

He transformado mi pasado en Luz, desde la aceptación y la reconciliación. He dejado atrás la carga densa del  sufrimiento por lo que fue y por lo que hubiese podido ser. Me conecto con mi Ser esencial desde mi Presente y digo desde mi corazón Yo Soy eterno y mi conexión con mi Esencia en mi objetivo; porque ella me envolverá en la Paz y la Dicha eterna de Ser quien soy.

 

La gran invocación

energia de luz¡Qué coincidencia! ¡Qué casualidad! … qué sincronía, todo nuestro ser y las energías cósmicas atrayéndose hacia el mismo lugar … confabulándose para que se manifieste lo que está destinado a suceder. Qué dicha poderme sentir parte del Todo.

Existen  técnicas de alineamiento de nuestro ser con la Naturaleza y el Universo.  De forma intuitiva lo hacemos; es una llamada desde el corazón a las energías superiores pidiendo un deseo. Para ello ponemos en marcha el Poder de la Intención.

Cuando tu voluntad está alineada con la Voluntad Divina, te conviertes en un instrumento divino. Siempre y cuando tu fe no tenga ninguna fisura… y eso no es fácil de conseguir. Porque debe nacer en el corazón, no ser un producto de  la mente.

La mente produce ilusiones que terminan esfumándose.  Sólo cuando se haya disuelto el velo de la ilusión que nos mantiene en este plano más denso y material es cuando podremos ascender  y se desplegará para nosotros el significado del Plan Divino y nos sincronizaremos con él.

Mientras tanto nos movemos con esfuerzo en la infelicidad y tenemos la sensación de que vamos contra corriente; todo representa una lucha y nuestro sentimiento es de frustración sin saber bien por qué. Inconscientemente hemos forjado unas resistencias y no estamos siguiendo el plan divino creado para nosotros. Nos desgastamos en nuestra testarudez de mantenernos separados de las Fuerzas Superiores. Somos energía y pertenecemos a la Energía Universal del Amor Puro, que puedes llamar Dios o el Uno. 

Si quieres salir de ese callejón sin salida donde te mueves solo y sin encontrarle sentido a la vida puedes llamar desde el corazón a las energías superiores pidiendo ayuda:

La gran invocación es: Que la Luz, el Amor y el Poder Divino restablezcan la Presencia Divina en mi corazón y me conecten con la Voluntad Divina.

 

 

un mundo dual

corazon naturalTodo en este mundo es dual, y eso no quiere decir que las cosas tienen un lado bueno y otro malo, negativo y positivo, favorable o no.  Todo es lo suficientemente elástico y flexible como para que lo acomodes e interpretes como sientas, según tus creencias, tu filosofía de vida, tus actitudes frente a la vida … sin caer en esa densidad y rigidez del blanco o negro, y del auto-castigo.

Salir de la mente dual de la tercera dimensión, donde la duda y la inseguridad prevalecen, permite a uno centrarse en la Realidad y su infinitud. Y a nosotros dentro de ella.

¿Cömo tomar decisiones? ¿Qué elegir? ¿Cómo saber que lo que escojo es lo correcto o es bueno para mí?

Fíjate en cuánto de provechoso tiene para tí sin perjudicar a nadie ni a nada  así sabrás si vale la pena la decisión que tomes…

El corazón sabe. Cuando la mente me está intentado convencer de algo que no me conviene o que es incorrecto, el corazón está intranquilo … Cuando no hacemos una buena elección,  lo sabemos, pero no queremos escuchar la voz interior de nuestra alma. O no queremos escuchar a nuestra intuición que nos recomienda prudencia y que no nos precipitemos… La mente tiene sus propios planes; es interesada y engañosa.

El corazón sabe. Por esto la recomendación de ejercitar la meditación y la introspección. Por todo esto recomendamos el desarrollo de los sentidos internos y del conocimiento intuitivo; para que la mente no nos traicione y no nos cree problemas.

La mente debe estar al servicio del corazón.

 

Las personas normales

aurascoloresYo era una persona normal y corriente y ahora soy una persona normal y corriente pero consciente de quien soy; mi naturaleza,  mis limitaciones y mis capacidades.

En el momento en que me di cuenta de que había en mí una fuerza (la intuición) que me quería guiar, que me daba pautas a seguir en forma de «corazonadas», dejé de poner resistencias y me entregué a ella. Eso ha sido un largo proceso porque el Ego se resiste a perder su dominio.

Primero lo llamas casualidades hasta que pones atención y vas tomando conciencia y ésta se expande y te permite ver más allá… Entonces te das cuenta de que los cinco sentidos que posees externamente están de igual forma en tu interior y vas hacia adentro y comienzas a utilizarlos: la visión interior, escuchar tu voz interior, sentir las energías y la agudeza del gusto y el olfato de forma más sutil. Y además, por supuesto, el sexto sentido que es la Intuición.

A través de la Intuición llegamos al cuerpo astral y a partir de esta experiencia y vivencia, la Realidad la escribimos con mayúscula, porque dejamos de ser el centro de nuestra individualidad para sentirnos irremediablemente como una minúscula parte del inconmensurable Todo.

 

Conocimiento Intuitivo

ser de luz 5El nivel de vibración y Conciencia planetaria ha aumentado y REIKI te ayuda a sincronizarte con las energías cósmicas actuales.

Las energías superiores trabajan multidimensionalmente para restaurar los patrones de salud integral, restableciendo el equilibrio del cuerpo físico, el cuerpo mental-emocional y el cuerpo espiritual.

La capacidad de ser Canal es una habilidad que todos podemos aprender. Ser Canal implica lograr un estado de Conciencia superior que permite conectarse con la Fuente de la Verdad en nosotros, al liberar y desarrollar el Conocimiento Intuitivo.

REIKI nos enseña y prepara a elevar nuestras energías en una mayor frecuencia vibracional para entrar en planos superiores. Fortalecer y aumentar nuestra energía vital. Fortalecer y desarrollar nuestra mente; voluntad, discernimiento, intuición…

En este proceso de evolución personal y colectiva iremos creando nuevas actitudes porque nuestra visión será más clara y amplia. Se clarificará el sentido que le damos a la vida y su propósito se hará firme y al servicio del bien común. Todo ello envuelto por un sentimiento de plenitud estable y una conexión permanente con nuestro corazón espiritual.

¿Tengo derecho a quejarme?

No quiero quedarme en este punto inflexible de la queja que me inmoviliza y envenena lentamente el corazón.
mujer pinceladas azul
Me pregunto si tengo derecho a quejarme… Hago una lista mentalmente de todo lo bueno que tengo desde que abro los ojos por la mañana al despertar… desde las cosas sencillas y evidentes como son que ha amanecido y estoy viva, despierta, … respiro y siento cómo llega el aire a mis pulmones y los ensancho suavemente para que entre Luz también en ellos… y doy gracias. Comienzo a dar gracias …

Tres prácticas me mantienen atenta y consciente de que estoy viva:

  1.  la Respiración consciente que me hace vivir en el Presente,
  2. la Observación de mí mismo que me hace mejorar mi actitud,
  3. la Meditación diaria que me conecta con mi ser esencial,
Te animo a practicarlas porque los resultados que verás en tí también son tres:
  1. refinamiento de tu energía vital,
  2. nuevo nivel de Conciencia,
  3. intuición y paz interior estable.

Experimentar eres inmortal

ser, geometria sagradaSi no sabemos vivir de forma consciente y en el Presente, cómo podríamos afirmar de que somos inmortales

Inmortal es el ser que se mantiene en el flujo de la vida siendo consciente de que es un ser de Luz, sintiendo su divinidad unida al Todo.

Yo no siento curiosidad o necesidad de saber sobre mis vidas pasadas. No necesito poner palabras a lo que siente mi Alma. Yo tengo unas certezas en el corazón que no precisan ser reconocidas por la mente. Existe un lenguaje sutil que no pasa por la mente y que va directo del corazón espiritual al chakra del sexto sentido donde se desarrolla la Intuición, la clarividencia, la telepatía…

Si hay dudas es que no hay conexión, sólo vislumbres… porque todavía la mente domina y enseguida juzga y dice que es la imaginación quien te engaña.

Sabes que tu ser es inmortal cuando lo sientes vivo. Cuando intuyes que tu ser tiene una sabiduría muy profunda  más allá del tiempo y el espacio. Cuando de pronto eres capaz de sentirte desligada del yo y de tu cuerpo físico… como si hubiese un desdoblamiento y el personaje se vuelve tan ridículo y sin importancia… ¿quién o qué  lo está observando?…

Nos hacemos inmortales cuando desaparece el miedo en nosotros a morir… físicamente. Porque ese miedo es el que nos constriñe y  mantiene encerrados todo nuestro potencial divino.  Es cuando el miedo se disipa cuando se deja sentir nuestro Ser, que es eterno.

El Tercer Ojo

Estamos viviendo un cambio acelerado en todos los niveles;  a nivel individual y global. Muchos lo sufren y lo viven como una desgracia pero la realidad es que hay que trascender el plano material para ver y entender que este cambio significa una corrección y renovación en nuestras vidas. En definitiva, una oportunidad única de iniciación colectiva.

Estamos dentro de un proceso de transformación y si no ponemos resistencias a él, este impulso nos está llevando a salir del  pensamiento mental a la expresión del corazón en expansión.  Es el despertar de la Compasión real y sincera, sin intereses personales., que nos marca el camino hacia el Ser.

Nos está envolviendo -seamos o no conscientes de ello- una energía superior unificadora, motivada por la Energía Universal del Amor Puro Incondicional que poco a poco la estamos integrando en nuestro interior.

Esto quiere decir que nos estamos moviendo desde la mente egóica hacia el corazón; fuente de sabiduría y compasión. Vivir desde el corazón y la intuición hace que el sufrimiento -que crea la mente- finalice y sepamos transmutar el dolor por perdón y aceptación.

La pureza del corazón, una vez sanado todas sus heridas, nos llevará con toda seguridad a que nuestra vida de un giro total hacia la paz interior y el contentamiento de ser quien somos.

El intelecto viene de la mente y es útil para manejarnos en este mundo pero ya es hora de que desarrollemos la Intuición localizada en el Tercer Ojo y que nos pone en contacto con la sabiduría divina.