El miedo a sufrir. Sanación emocional

mujer-de-piedraPor miedo a sufrir elegimos no amar. De tanto vivir en el pasado o en el futuro nos volvemos de piedra porque hemos dejado de estar presentes en nuestra vida.

De tanto fantasear o estar envueltos en miedos irreales, divagamos. No somos capaces de pensar con claridad.  Se dispersan nuestros sueños y nuestras ideas creativas.

Elegimos abstenernos y quedarnos en el «no sé».

Por miedo a ser rechazados o a fracasar nos mantenemos en la rigidez de quien ya no cree en sí mismo.

Los mayores consumidores de antidepresivos, ansiolíticos, somníferos, antiácidos para la acidez de estómago, etc., son fármacos ligados a los trastornos  de estrés, ansiedad,   angustia y depresión,  están en los países desarrollados de occidente… y sigue en aumento.

Sin embargo, hay que enterarse, existen métodos y formas alternativas  naturales para combatir los desequilibrios mentales y emocionales. Conformarse o rendirse a convertirse en un enfermo crónico, sólo sucede en mentes débiles que han perdido la voluntad y el entusiasmo por la vida. Estas personas necesitan ayuda y comprensión.

Así como los bebés aprenden a caminar cayéndose y tropezando cien veces antes de echar a andar,  sin decaer su ánimo. Así mismo, debemos levantarnos los jóvenes y adultos, una y otra vez, ante los obstáculos de la vida.

La sanación emocional es fundamental para nuestra calidad de vida y es posible desde distintos sistemas para el equilibrio de las energías y terapias  naturales que están dirigidas a la sanación emocional.

 

Conflictos no resueltos

abrazo2Tenemos todo un abanico de explicaciones racionales, excusas y justificaciones para seguir bloqueando las emociones que nos crean conflicto. Inconscientemente eludimos  enfrentarnos a situaciones que nos duelen y ese retener causa tensión .  Ese reprimir y mantener una imagen contraria a nuestro sentir causa dolor.

Aunque  digamos una y otra vez  que queremos solucionar el problema, preferimos no ver, no saber, por temor a sufrir más o porque no sabemos cómo solucionarlo… o porque creemos que no tiene solución …

Reconozcamos que no sabemos expresar con sinceridad -desde el corazón- lo que realmente sentimos. No nos atrevemos, tenemos miedo. Reconocerlo es el primer paso para hacer más fácil nuestra vida; aliviarla.

Todos los conflictos emocionales se manifiestan finalmente en el cuerpo físico, principalmente en la columna vertebral para luego extenderse a algún órgano. Pero también los dolores de cabeza, dolor de ojos, dolor de estómago, vértigo y muchos otros,  tienen su raíz en un bloqueo emocional que puede que arrastremos desde hace mucho tiempo.

Los conflictos que llevamos con nosotros con resignación callada,  los sentimientos de culpa, la angustia, el estrés, la ansiedad, la tristeza, las preocupaciones excesivas que no nos permiten descansar, la falta de equilibrio emocional, la soledad mal llevada, las responsabilidades y obligaciones excesivas o la falta de entusiasmo por la vida… todo ello son los causantes principales de la infelicidad y por lo tanto de la enfermedad.

Pongamos solución porque la tiene. Para ello debe haber una disposición, una actitud valiente y decidida, un compromiso con uno mismo, y mucha sinceridad para aceptar que también somos parte del problema.

Buscamos un sitio tranquilo y nos sentamos cómodamente, poniendo la espalda y cabeza recta. Respiramos conscientemente, cerramos los ojos y vamos hacia adentro para conectar con nuestro corazón. Ponemos la intención de  deshacernos de todas aquellas emociones que nos bloquean y nos causan daño. Nos escuchamos decir:

«Acepto liberar ahora las energías retenidas  en mi cuerpo y que me causan dolor».

«Acepto ver y entender lo que me ocasiona conflicto y malestar y expresarlo desde el amor»

«Permito que la energía vital fluya en mi y me de coraje para expresarme con valentía y sinceridad, por mi bien y por el bien de los demás».

«Me acepto y me perdono. Acepto y perdono a los que me han ocasionado algún daño».

 

 

 

Mostrar quien somos

mujer chakras coloresMientras vivimos inconscientemente -de forma mecánica, encajonados dentro de hábitos- estamos atrapados en el mundo exterior que se ha adueñado de nuestros cinco sentidos.
En este mundo, las emociones reales no cuentan, no hay tiempo para vivir. No nos permitimos vivir y sentir lo que realmente somos. No nos permitimos mostrar nuestras debilidades, nuestros sueños y deseos profundos. 
¿Cómo ha sido posible esto? ¿En qué momento perdimos nuestra verdadera identidad? ¿En qué momento dejamos de hablarnos y escucharnos?
Son los miedos -que rigen este mundo externo falto de corazón- los que,  como un goteo constante, han ido perforando el estado de paz interno,  anulando la creatividad, la inocencia y la fe en nosotros mismos.
Este mundo externo que, regido por un malvado tiempo ficticio, nos hace creer que no nos alcanza el tiempo, que es una pérdida de tiempo  dedicarlo a nosotros mismos.
Las consecuencias de ese «mal vivir» ya está a la vista de todos, ya lo están sufriendo millones de personas de todas las edades. Ansiedad. Angustia vital. Bipolaridad. Depresión. Estrés. Trastornos mentales como obsesiones compulsivas, trastornos de la personalidad, etc.
Volver al centro de nuestro ser es la contrapartida. Pararnos y encontrar nuestro propio ritmo, nuestra verdad. Pero sobre todo recuperar el amor y respeto por nosotros mismos y los demás seres vivos. Volver a aprender a sentir, dedicándole tiempo a nuestro ser … y sonreír.

Estrés y ansiedad

meditacion15Si nos  sentamos a meditar por primera vez deseosos por obtener resultados inmediatos o llevamos intentándolo de forma casi obsesiva por largo tiempo  sólo conseguiremos  sentir ansiedad y  frustración… De igual forma, cuando buscamos la solución a un problema desde la ofuscación, resulta improbable hallar una respuesta lúcida.

El cerebro de una persona corriente,   está habitualmente en un estado crónico de estrés, el cual sólo sería lógico en una situación  muy amenazante. Pero hoy en día esto es común hasta en los niños y ya nos hemos adaptado a ese estilo de vida estresante como algo normal.

Dicen que sólo tres centímetros del material del ADN está activo y éste nos aporta una información escasa, justo para sobrevivir.  No existe la menor habilidad para la auto-sanación. Es por eso,  que las prácticas que realizan las personas con deseos de incrementar su Conciencia y sentir la tan deseada paz interior,  precisan de tanto esfuerzo y consiguen un lentísimo resultado; la energía que utilizan proviene principalmente de la mente…

¿Qué quiero decir con esto?  Todo lo que concierne al ser humano tiene que ver con la energía vital de la que está compuesto y la energía cósmica que lo nutre, pero hemos trazado una línea divisoria entre el cuerpo físico, mente y espíritu. Nos hemos olvidado de desarrollar nuestro cuerpo mental-emocional y de nutrir nuestro cuerpo espiritual.

Mientras nos domine la mente-inferior (Ego) no conseguiremos SALIR de su espacio. Estaremos atrapados en la Ley de causa-efecto-reacción, que es el campo del sufrimiento.

La mente hay que desarrollarla -y con su ayuda-  trascenderla.  Se trata de ponerla a nuestro servicio, alcanzando  la comprensión de la vida en su totalidad y nuestra participación consciente.

Sólo desde la quietud de la mente podremos armonizar nuestro interior y escuchar la voz de la intuición; nuestra Conciencia.

El estrés y la ansiedad surgen  de una mente débil que se siente amenazada. Aumenta pues  tu capacidad de trascender la mente que crea esos miedos infundados. Fortalece tu mente-superior que es la que enriquece tu intuición y te proporciona la seguridad y confianza en ti mismo.

Enriquece tu mente con pensamientos positivos, desde la Conciencia de tu Ser. Entonces sí podrás sentarte en quietud a unirte a tu espíritu.

Sé dueño de tu vida y forja con firmeza quien eres.

 

 

 

 

Tendría sentido decir que la transformación espiritual tiene que ser anclada en el nivel físico y que éste se ve tan denso debido a que incluye a todos los demás niveles.

Las emociones y la salud.

MUJERPRECIOSAPermanentemente  la Naturaleza -como ser vivo-   está creando, muriendo y renaciendo… inclusive está ‘destruyéndose’ para volver a crear y recrearse en sí misma. Está soltando, vaciando, -en continuo movimiento- reemplazando lo viejo, para poder renovar se Belleza completamente y en profundidad.

Y nosotros, humanos, somos  dentro de la Naturaleza, formamos parte de ella.  Si nos sincronizamos con ella, podemos  beneficiamos de su sabiduría y generosidad. Podemos ver sus señales y fluir dentro de los cambios cíclicos a los que estamos expuestos.  .

No existe en la vida ningún sistema cerrado o sin salida. Tampoco en nuestro cuerpo. Tenemos, por ejemplo,  la piel como el mayor órgano de absorción de energía y de expulsión de toxinas.

Somos seres saludables por naturaleza. Todo lo que obstaculiza la fluidez de vida -la energía vital- debe ser eliminado.

Todo lo que obstaculiza la fluidez de vida crea enfermedad, desequilibrio energético. Y es a nivel emocional donde están las mayores resistencias y rigidez debido a la represión de emociones.

Toda esa obstrucción energética  y falta de expresión se materializa finalmente en el cuerpo físico a través de erupciones, fiebre, alergias, congestión, dolores, intolerancias, irritación, fatiga, dependencias … y un largo etcétera.

Existen siete emociones básicas que son tóxicas y nos limitan:

MIEDOS – INSEGURIDAD – APATÍA  – SOLEDAD – HIPERSENSIBILIDAD  – SERVILISMO  – BAJA AUTOESTIMA.

Todas ellas crean de alguna manera dependencia emocional y sufrimiento. El sistema inmunológico se debilita ante los conflictos emocionales  que pueden llegar a desatar crisis de ansiedad y estrés si no se atienden en sus primeras fases.

¿Cuáles son las emociones positivas y saludables? Correcta valoración de uno mismo, aceptación de nuestras limitaciones, optimismo, serenidad, confianza, paciencia …

¿Cómo convertirnos en nuestros propios sanadores y maestros? Responsabilizándonos de nuestra salud física,  mental y emocional. Cuidando de nuestra alimentación y horas de descanso. Dedicándonos un tiempo cada día a nosotros mismos.  Aprender técnicas de respiración para conectar con nuestro interior.  La meditación o la oración, el yoga, Reiki, Mindfulness y otras muchas técnicas y disciplinas para el crecimiento personal,  nos pueden ayudar a reconectar con nosotros mismos.

 

 

 

 

¿Por qué sufrimos?

mujer chapas en pelo

A la vida hay que echarle sabor, color, ritmo y mucho humor. Y sobre todo, no sentirnos tan importantes diciendo aquello de «es que nadie sufre tanto como yo» … esperando se la valore más por ello.

Hay muchas personas que viven en el sufrimiento. Da igual qué les hace sufrir, la cuestión es que si la vida les trata bien y no tienen ningún problema, ellas se inventarán algo -de forma inconsciente-, irán en busca de una situación difícil y complicada, para entrar nuevamente en el círculo denso que produce el padecer y que es a lo que están acostumbrados .

Personas que inconscientemente no se sienten merecedoras de ser felices y se auto-castigan. Se relacionan con las personas equivocadas. Atraen y se sienten atraídas por personas manipuladoras, egoístas  y poco compasivas. Una y otra vez pasando por los mismos escenarios y personajes sin que les sirva de experiencia para abrir los ojos y VER y aceptar su propia valía.

Cuanto más uno se identifica con la Mente, más sufre. Cuanto más valores tu presente, más libre de la mente egoísta…  ¿Cómo despertar y salir de esa distorsión de la Realidad? ¿Cómo comenzar a amarse a sí mismo? ¿Cómo perdonarse? ¿Cómo dejar de vivir de forma compulsiva en la preocupación constante y con falta de espacio para vivir en el Ahora?

No es fácil salir de esos patrones y conceptos condicionantes generalizados: «hemos venido a este mundo a sufrir»…haciendo que uno se sienta culpable si su corazón está lleno de alegría y gratitud por la vida… -ya estás incomodando a alguien cercano que no soporta la felicidad ajena-  …

El sufrimiento es opcional. Se nos pueden presentar las situaciones más dolorosas, el cómo las encaramos, depende de nuestra actitud.

 

Rememorar, Restaurar y Renovarse

hombre 5taDCambiar el curso de la vida desde dentro a través de la terapia regresiva, es posible. Con esta técnica, se puede acceder a un estado modificado de Conciencia, que es lo que nos facilita descubrir los patrones del inconsciente que gobiernan nuestro Presente y son los causantes de bloqueos emocionales y sufrimiento.

La desidentificación de esos núcleos conflictivos, que nos llevan a repetir una y otra vez los mismos errores,  es lo que nos permite liberarnos de todo lo que nos aprisiona. Se trata de integrar lo vivenciado, como un aprendizaje,  para convertirnos en los reales protagonistas de nuestra vida.

Toda emoción enquistada que finalmente se manifiesta como fobia, ansiedad, angustia, estrés, falta de autoestima, inseguridad, timidez,  … es posible sanarla,  permitiendo que todas esas energías que no nos pertenecen ni nos benefician sean transformadas … 

No podemos luchar contra la mente; un patrón negativo solo podemos transformarlo. Y ese proceso de  renovación es el que nos llevará a la autorealización y a la comprensión de quiénes somos.

Ir al encuentro del Niño/a Interior y traerlo a nuestro Presente, restaurando así la comunicación con esa otra parte de nuestro Ser que es la Inocencia. Liberar la parte de nuestro Ser que se quedó aprisionado en el pasado. Traer a la memoria el aprendizaje de otras vidas y la importancia de rememorar el tránsito de una vida a otra. Todo ello nos enriquece y expande nuestra Conciencia.

Esta es una de las herramientas para dar paso a un nacimiento espiritual: rememorar, restaurar y renovarse haciendo un recorrido por la línea del Tiempo… hasta alcanzar a nuestro Ser original.

 

Estrés, Ansiedad, Depresión

chakrasLos  grandes males de este siglo son los desequilibrios mentales y emocionales. Si a eso le sumamos la forma de tratarlos la medicina oficial y los fármacos que  utilizan:  ansiolíticos, antidepresivos, somníferos, antiácidos para la acidez de estómago, etc. sólo seremos testigos del  agravamiento   y cronificación de estas enfermedades, que hacen al ser humano sentirse infeliz, desesperanzado y dependiente.

En las sociedades occidentales las cifras de personas que sufren estas enfermedades son alarmantes. Sin miedo a exagerar se podría afirmar que más de un 75%  de las visitas al médico son causadas o están ligadas principalmente por sufrir de ansiedad.

Los grandes consumidores mundiales de antidepresivos y tranquilizantes están en el  mundo desarrollado. Y en los últimos diez años se ha disparado entre los jóvenes el uso de antidepresivos así como el consumo de alcohol.

El Dr. Servan-Schreiber, autor del libro «Curación emocional», afirma que tenemos un cerebro emocional. que tiene una organización celular diferente al resto del cerebro. Dice textualmente que «el cerebro emocional controla todo lo que rige el bienestar psicológico y una gran parte de la fisiología del cuerpo: el funcionamiento del corazón, la tensión arterial, las hormonas, el sistema digestivo e incluso el inmunitario». Esto viene a decir que toda  enfermedad  física se origina por algún trastorno o desequilibrio emocional.

Hoy en día está más que comprobada la efectividad de las terapias naturales que se basan -para tratar cualquier enfermedad o malestar físico-, en indagar  la raíz del problema que siempre es emocional. Y es ahí donde nos dirigiremos para sanar la herida emocional; enfrentarnos a ella, perdonar, aceptar y transformar el dolor en aprendizaje.

Igualmente, para tratar los desequilibrios mentales, como el estrés, la ansiedad y la depresión, en lugar de sedar y  adormecer los síntomas, se procurará liberar los traumas y fijaciones como los miedos, para acabar con los bloqueos que crean el desequilibrio emocional.

El cerebro emocional tiene los mecanismos y la capacidad de auto-sanarse. Y la milenaria  medicina tradicional china y también el Yoga, hace cinco mil años atrás, ya recomendaban toda una serie de ejercicios físicos y de respiración para controlar y mantener en equilibrio el sistema nervioso y el sistema digestivo:  la mente y las emociones.

Igualmente, desde el  tratamiento de los chakras -nuestros centros energéticos- a través del Reiki, podemos profundizar en el conocimiento de nuestros cuerpos físico, mental, emocional, etérico y espiritual, y mantenerlos siempre en equilibrio, siendo ésta una de las mejores medicinas preventivas.

¿Soy quien creo ser?

hombre caminando en horizonteUn muchacho se inició en REIKI hace ya un tiempo. No sabía nada sobre REIKI, energías o mundo espiritual; no tenía ningún interés especial nada más que quitarse el estrés y la ansiedad que sentía.

Tuve que adaptar la charla a su nivel de comprensión pues este chico se perdía ante un lenguaje sobre la espiritualidad y conceptos como energías, amor incondicional, mundo interior …

Le pregunté qué estaba estudiando y me contestó que había dejado la carrera de Derecho y que ahora preparaba las oposiciones para bombero que era su vocación.

Puse el ejemplo -para que entendiese a qué me refería cuando hablaba de energías o espíritu- sobre la diferencia entre un bombero que hace su trabajo simplemente como salida profesional y económica a la del bombero que le mueve el sentimiento de servicio a los demás: esa energía o espíritu es lo que los diferencia a ambos. Él primero puede que cuando arranca el carro de bomberos a toda velocidad, con la sirena en marcha, se ponga ante su móvil a grabarse para luego enseñarlo a sus amigos… «Sí, tengo algunos compañeros que lo hacen» -dijo el muchacho empezando a interesarse por el tema.

Así transcurrió el curso con muchos ejemplos. Como el joven era muy tímido y reservado, entonces no pude captar mucho en qué medida él había captado el mensaje y si haría regularmente el ejercicio de auto-tratamiento. Y ahí quedó la cosa.

Un par de meses más tarde nos encontramos. Me comentó hacía la práctica todos los días y su nivel de estrés y ansiedad habían bajado considerablemente. Que se sorprendía de sí mismo porque ahora ya no se enfadaba con tanta facilidad y se tomaba las cosas con calma. Pero sobre todo, me dijo, le sorprendía que ahora se le acercaban amistosamente a entablar conversación hasta personas desconocidas cosa que antes jamás le había ocurrido.

Y este joven al final, me hizo una observación muy curiosa: «Me he dado cuenta que estaba siendo según lo que mis amigos querían que yo fuese… es curioso, ahora que soy más yo, tengo más amigos»