Alineados en una columna central en nuestro cuerpo etérico, los siete chakras principales, suben desde el perineo hasta la coronilla, a lo largo de la médula espinal.
El fluir de la energía vital por los chakras los hace girar como vórtices energéticos, absorbiendo y expulsando energía, regulando, procesando y distribuyendo la energía en todos nuestros cuerpos; físico, mental, emocional y espiritual.
CHAKRA RAÍZ. Ubicado en la base de la espina dorsal, representa el mundo de la materia. Su elemento es la TIERRA. Mueve el instinto de la supervivencia. Es nuestra conexión con la Madre Tierra.
Meditación y visualización de enraizamiento, sentados en la Naturaleza, nos ayuda a mantener «los pies en el suelo» y a relacionarnos mejor con nuestro entorno.
CHAKRA SACRO. Cinco dedos debajo del ombligo. Representa los opuestos que se atraen. Su elemento es el AGUA. Afecta a las caderas, la pelvis y los órganos sexuales. En el sacro nace el placer, la alegría y en entusiasmo por la vida o en su defecto la depresión y la desesperanza.
Meditación y visualización de esta zona llevándole Luz para relajarla.
CRAKRA PLEXO SOLAR. Por encima del ombligo. Elemento FUEGO. Refuerza nuestra voluntad. Quema todo bloqueo pero también nos puede hacer arder de irritación y rabia. El fuego debe ser controlado para que nos ayude a quemar todas las impurezas y negatividad.
Meditación y concentración en el «Centro Ombligo» para fortalecer el Poder de la Voluntad.
CHAKRA CORAZÓN. En el centro del pecho. Elemento AIRE. Nos ayuda a trascender el ego con cada aliento consciente.
Meditación y atención en éste chakra, repitiendo mentalmente «Yo Soy Amor». Nos sintonizamos con el corazón colectivo. Somos UNO.
CHAKRA GARGANTA. Este chakra tiene la facultad de abrir nuestra capacidad de expresión y comunicación.
Sentados con la espalda recta y la cabeza con la barbilla un poco hacia arriba, los ojos cerrados, tomamos aire y lo soltamos lentamente mientras pronunciamos OM, alargándolo para que su vibración resuene en nuestra garganta.
CHAKRA TERCER OJO. En el entrecejo. Es el Centro de la intuición, la clarividencia y la visión.
Mantén la vista interior fija en este punto. Hacia adentro, en el centro del cerebro está la glándula pineal, como un pequeño punto de Luz. Podrás adentrarte en tu mundo interior y sentir la paz de tu ser esencial.
CHAKRA CORONA. Ubicado en la coronilla. Cuando todos los chakras están abiertos, desde la base hasta la coronilla, el séptimo chakra puede florecer y sentirse unido a la Conciencia cósmica.
Meditación que te lleva más allá del plano inferior hacia la Conciencia Suprema Universal. Siente la plenitud en tu interior.

Respirar conscientemente es dejar entrar la vida en ti, expandiéndose por cada rincón de tu ser. Entonces, la vida deja de ser un esfuerzo, al conectar tu pulsación con la del Universo.
¿Qué nos debilita como individuos? Le hemos dado todo nuestro poder a otros; al que gobierna, al médico, al sacerdote, al maestro … a nuestra pareja … Eso significa que hemos dejado de pensar por nosotros mismos. Hemos dejado de producir nuestra propia salud y felicidad esperando (o exigiendo) que los demás nos las proporcionen. No confiamos en nuestras propias decisiones o cedemos -hasta la sumisión- por evitar el enfrentamiento. No confiamos en nuestra propia capacidad para dirigir nuestra vida o sencillamente no tenemos la energía para ello. En pocas palabras; hemos perdido Poder de acción.
Si del uno al diez yo me valoro con un cuatro y no me siento capaz de aumentar esa puntuación, me estoy limitando a no crecer. Quizás el entorno ha contribuido a que yo me desvalorice, a que no tenga mayores pretensiones, a que el miedo al fracaso me inmoviliza, a que me haya resignado a vivir en la mediocridad y no aspire a experimentar nuevas posibilidades … todo ello son posicionamientos mentales que se pueden limpiar y reprogramar.
Es verdad que cada persona tiene derecho a seguir su ritmo y naturaleza para el despertar de su Conciencia. Es verdad que esto es algo que no se puede imponer.
¿Qué pasó antes? Para que haya un concepto de Tiempo tiene que haber Memoria. El tiempo pierde su sentido si no hay memoria.
La negación de nuestra parte divina surge del alejamiento y olvido de nuestro ser esencial. Y este hecho, con el paso del tiempo, ha creado una realidad exclusivamente material, donde no hacemos uso, por ejemplo, del conocimiento intuitivo.
¿Dónde estoy bloqueado? Aparece la necesidad de saber sólo con el despertar de la Conciencia. Surge al abrir los ojos del alma y darnos cuenta de nuestra situación insana de apatía y resignación. Surge cuando nuestro corazón apela a la verdad -ya sin miedo- y se siente capaz de sanarse, escuchándose a sí mismo.
Somos Seres de Luz en potencia. Creemos que es por nuestro esfuerzo mental y disciplina física que estamos consiguiendo un crecimiento espiritual . Uno cree que es uno mismo quien decide, hace y consigue desde la idea del «yo» y desde la mente.
Estamos hechos un lío. Demasiada información sin procesar en una mente sin gran capacidad para pensar y dilucidar. Mientras no vaciemos nuestro sistema nervioso de todos los conceptos -ya caducos- que nos han ido introduciendo en nuestro cerebro y que nos mantienen en un mundo ilusorio, no tenemos capacidad real para llegar a ser en esencia quien somos.