La vida como un juego

niños y globosPueden suceder dos cosas en el juego de la vida: Que tu mismo bloquees el juego, por miedo a perder. O que te arriesgues y sientas que si pierdes habrá valido la pena porque lo importante era participar y dar lo mejor que uno sabe hacer.

Los niños se divierten jugando pero también los juegos sirven para aprender a perder. Y muchas más cosas; para aprender a participar y disfrutar mientras dure el juego. La creatividad está presente cuando no hay miedo.

El aburrimiento, la desgana, el hastío, sólo está en las mentes que no creen en su capacidad de crear lo que se propongan.

Participar es COMPARTIR el juego. La competitividad arruina la diversión y el aprendizaje positivo que el juego encierra. Entonces entra el cálculo de la mente y el corazón se retira.

En el juego, como en la vida, cada uno ocupa su sitio… si no sabes cuál es tu sitio estás “fuera de juego”. Así que, como primera regla, debes conocer cuál es tu sitio en la vida, según tu vocación, tus talentos, tus deseos,tu naturaleza …

La segunda regla es, cumplir enteramente con tu compromiso de dar lo mejor de ti en este juego. No distraerte durante el juego. Valorarlo y valorar tu capacidad de entrega y fidelidad hacia ti mismo y hacia la vida.

La tercera regla es, no perder el entusiasmo ni la esperanza mientras dure el partido o la partida … aunque el sentimiento sea de “haber perdido” … está la satisfacción de haber sabido llegar hasta el final dignamente.

La perspectiva del juego debe ser mayor. Y en lo que se refiere a la vida, el juego sigue, ésta vida es sólo parte del entrenamiento …

10 reglas de oro

universo 3Somos la extensión del Universo. Algunos lo han experimentado, para otros es un misterio pero la mayoría lo ignora. Podemos descubrir la divinidad dentro de nosotros, convirtiendo nuestra vida en algo sagrado.

Podemos comenzar creando nuevas actitudes y hábitos en nosotros:

1) Terminar con la competitividad. El pulso magnético del Universo es el mismo en cada uno de nosotros.

2) Pasar de creer a sentir. Llevemos nuestros cinco sentidos al interior de nuestro Ser y vivenciemos somos energía.

3) Conectar Mente y Corazón para mayor equilibrio entre Lógica y Amor.

5) Hagamos de los verbos Compartir y Dar, algo cotidiano en nuestras vidas.

6) El miedo debe desaparecer totalmente.

7) Saber que la muerte nos actualiza, tengámosla presente. Seamos agradecidos.

8) Responsabilidad y respeto por uno mismo, nos proporcionará dignidad e integridad.

9) Alimentación sana, ejercicio físico y descanso real.

10) Liberar el pasado. Sentirse libre para evolucionar.

Expresar y comunicar

Están los que no tienen problema de expresarse correctamente, pero éstos son pocos.  Están los que se expresan a destiempo y malamente aunque luego se arrepientan pero lo vuelven a hacer. Y están los que están  pero no se expresan.

Decir lo que se piensa y expresar el ánimo en el que uno se encuentra no es fácil para la inmensa mayoría de las personas. Callamos porque pensamos que el otro no nos va a entender. Callamos convencidos de que nuestras palabras van a ser tergiversadas o utilizadas en nuestra contra.

Disimulamos y preferimos no aclarar las cosas por no soliviantar al otro. Nos retraemos, nos tensionamos por miedo a expresarnos.  Nos quedamos sin habla y no manifestamos lo que pasa por nuestra cabeza y menos aún confesamos lo que pasa por nuestro corazón.

Pero siempre estamos a tiempo de aprender.  Es cuestión de practicar. No dejar acumular en nuestro cerebro todo lo que hubiésemos querido decir y nos lo hemos guardado y mantenemos vivo  en nuestra mente… quizás para soltarlo de forma mordaz y utilizarlo como arma en otro momento . ¡Siempre a la defensiva!

Expresar lo que pensamos, lo que deseamos, lo que tememos … lo que nos parece bien y lo que nos parece mal… comunicar desde el amor y la calma.

Expresar, no cuando estamos agotados, nerviosos y hartos … Hablar y dialogar cuando estamos serenos, relajados, con deseos de compartir lo bueno …

 

 

Compartir es repartir

ser completo2No es suficiente compartir ideas si no llevan también consigo el alma de quien idea.

A medida que compartimos, lo bueno, hacemos partícipes a los demás  de nuestros tesoros; nuestra alegría, nuestro amor, nuestro ánimo y entusiasmo, nuestro arte, … esto se llama generosidad.

Ser solidario de palabra, no tiene repercusión,  si la generosidad y el amor no brotan del corazón, voluntariamente.

Aunque no lo sepas, la vida se irradia.

Conscientemente o no, estás ya compartiendo continuamente. Una sonrisa o un mal gesto. Un abrazo o un desprecio. Todo lo que repartimos tiene una repercusión, un efecto.

Hagámonos conscientes de ello. Compartamos lo bueno que hay en nosotros y abriremos las puertas a la Abundancia, al Amor y a la Felicidad. Así es como haremos un mundo mejor, una humanidad mejor.