El corazón señala el Camino

Se amable contigo mismo

Mantente motivado. Sobre todo, párate para descansar pero no te rindas.

Apuntala y reafirma todo lo que has conseguido. Alégrate por ello. Celébralo. Y lo que falta por hacer, dosifícalo. No te sobre exijas. Disfruta del Camino y de lo andado.

Ni el sentimiento de culpa ni el arrepentimiento sirven para nada bueno. La vida es una escuela de aprendizaje.

Cuestiona tu día a día para mejorarlo pero sin culpas ni castigo. Enfrenta tus responsabilidades desde el corazón y de acuerdo a tu Conciencia. Así podrás dormir tranquilo.

La vida nos ha sido entregada como un regalo. Nos envuelve el Amor. Nos adorna la Inteligencia Suprema. En el interior, el Alma que es eterna.

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Hombres y Mujeres

amor 1Nos desenvolvemos en el mundo primario de la dualidad. Desde la rigidez mental de la separación y el enfrentamiento. Si piensas como yo, eres de los míos o de lo contrario ya no te escucho. Sin capacidad para percibir más allá de nuestras conveniencias, vemos al otro como rival. Y hoy en día hemos llegado a los extremos de rivalizar entre hombres y mujeres.

Nos falta educarnos en el CIVISMO. Cívica es la persona que se interesa por el bien común de la sociedad. La persona común insulta, amenaza, no deja espacio al que ve como contrario. La persona cívica es la que es consciente de su responsabilidad como ciudadana, compartiendo con el otro desde el respeto, sin ver diferencias entre razas o género.

Hombres y mujeres deberían convivir como complemento el uno con el otro y no enfrentados. Entiendo que estamos viviendo unos momentos de “reacción” por los efectos de tantos siglos de sometimiento y represión hacia la mujer. Pero el varón heredó generación tras generación esos patrones machistas que las madres han estado reafirmando inconsciente u obligatoriamente, desde su puesto de educadoras, tan arraigados estaban esos patrones de superioridad del hombre.

Ahora es el momento de reconfigurar los sistemas educativos y sacudirnos de encima la mentalidad y creencias caducas. No desde la venganza y las represalias o el castigo. El único enemigo es la ignorancia. Se trata de educar desde el amor hacia el prójimo.

Revalorizar la naturaleza femenina, recuperando su naturaleza y esencia. Pero también es sumamente importante ayudar al hombre a encontrar su sitio como pareja, como padre, como hermano.

Las energías masculina y femenina no son contrarias, son dos esencias distintas sino necesarias en una misma persona, sea hombre o mujer. La calidad humana está en la armonía y equilibrio de ambas.

La madre ausente

mujer madre2Hablar de la madre ausente me toca de lleno, así que no es fácil. He tenido una madre ausente y yo jugué el mismo patrón sin ser consciente de ello.

Es cuando los hijos te pasan factura cuando comienzas a darte cuenta, no sólo de cómo han influido en ellos tus propias carencias sino también cómo las historias se repiten dentro de la familia. Y te sorprendes al experimentar tan de cerca el asunto de los “patrones heredados” … creías que lo estabas haciendo -si no bien- al menos haciéndolo lo mejor que sabías y podías pero … los que vienen detrás reclaman que revises tu proceder, no les sirve que pidas perdón cien veces; han sido lastimados, arrastran traumas, han sufrido y TÚ como madre ¿dónde estabas?

Perpetuar el título de “madre ausente” me parece injusto. Cuando mi madre comenzó a perder la memoria inmediata y ésta quedó anclada en su niñez tuve la oportunidad de conocer, a través de ella misma, su historia. Se casó con 17 años, siempre fue una mujer callada, viviendo a la sombra de su marido. No recuerdo haber tenido alguna conversación con ella ni en mi niñez ni en mi adolescencia. Fue una “madre ausente”, y esa fue mi referencia como madre.

Estos últimos años he aprendido a amarla. A aceptarla, sentir compasión y pedir perdón por ella y por mi. Su propia madre no tuvo tiempo para dedicarle a la cantidad de hijos que tuvo; tenía que atender el negocio de panadería todo el día. Así que ella misma no tuvo referencias de una madre amorosa porque las circunstancias de la vida eran muy duras en aquel entonces.

Es verdad, yo tampoco he estado. He cargado con la enorme culpa muchos años. Y acepté silenciosamente la revancha de indiferencia hacia mi; parece ser que los hijos tienen ese derecho de castigar a la madre mientras son adolescentes. Ya les llegará el momento de madurar.

Yo me pregunto ahora, cuando los hijos ya son mayores ¿se han parado a averiguar dónde estaba la madre?, ¿Cómo estaba?, ¿Qué hacía?

Seguramente no estaba en un bar ni de fiesta o con amigas o con un amante, descuidándoles a ellos. La mayoría han estado trabajando. También ocupadas en reponerse y remontar su propia vida. Interiormente solas, ellas también.

Y no hablo así para justificar la ausencia y la necesidad que tienen los hijos de la guía y amor de la madre. Sino para hacer un llamado de atención e intentar entender al otro, aceptando y comprendiendo las circunstancias de la vida. Perdonando y amando a quien nos dio la vida.

Y hablo ahora como hija: El amor a la madre debe ser incondicional si queremos que nuestro corazón viva en paz.

¿Qué necesito aprender?

Dios y el Universo ponen en nuestro Camino lo que necesitamos aprender. Tener una actitud de  rechazo a aprender y  resistencia a rectificar crea sufrimiento y conflicto, crea ansiedad y angustia. ¿Cuándo vamos a asociar nuestro malestar con nuestra rigidez mental?

Podemos aprender de la respiración consciente, que cuando detenemos la respiración -y nos quedamos en vacío por unos segundos- los pensamientos decrecen; la mente entra en quietud.

Podemos  aprender que para maravillarnos tenemos que estar atentos y vacíos de expectativas.

Podemos aprender que a través de los centros energéticos (chakras)  recibimos, multiplicamos y distribuimos la energía vital para beneficio de nuestra salud física y mental.

Podemos  aprender que la respiración consciente en sí misma es la principal disciplina para el desarrollo de la Conciencia.

Podemos aprender que la disciplina o entrenamiento que necesitamos hacer comienza por una LIMPIEZA interior y exterior,  para eliminar lo que es viejo en nosotros, a todos los niveles, para poder salir de la mentalidad de pobreza y victimismo.

Podemos aprender que dentro de la Disciplina/entrenamiento está el control mental (organización para desechar lo inservible y hacer lista de prioridades).

Podemos aprender PUNTUALIDAD, que quiere decir, ser veraces, precisos, exactos y formales.

Todo a lo que le prestemos atención CRECERÁ.

 

Los que te quieren mal

hombre y caballoEl deseo de ser libre no siempre es bien aceptado. Esos que dicen que te aman pero les regocija  tu docilidad, tu bondad.  Esos que hacen provecho de tu tolerancia. Esos que sacan beneficio de tu  adaptabilidad. Esos que te utilizan y te manipulan para su ventaja, esos, debes saber que te quieren mal.

Esos que dicen que te aman y juran velar por ti; los gobernantes, el jefe, los que tienen altos cargos, los sacerdotes e inclusive -a veces- el padre, la madre, el clan familiar, tu pareja, el maestro, los hijos, la sociedad … por suerte, no todos ni siempre son así …

PERO … que sepas que el deseo de libertad está mal visto. Porque ser libre significa no ser manipulable.

Te llamarán egoísta. Te criticarán y te castigarán… te intentarán cortar tus alas.

Seamos realistas. Plántate en tu Verdad. Posiciónate y crece. Sé feliz.

La valentía de rectificar

hombres uno con luzAceptar que no somos héroes infalibles nos quita un peso de encima. No tener que disimular ni fingir que lo sabemos todo, nos hace ahorrar energía. No tener que guardar una imagen de seres perfectos y bondadosos que viven en un mundo magnífico de felicidad, nos hace destensar y relajarnos física y mentalmente.

Hemos oído muchas veces decir que rectificar es de sabios. Pero, si no aprendemos la lección al cometer un error y repetimos una y otra vez el mismo fallo, -no queriendo reconocerlo- la situación se hace preocupante.

Corregir lo dicho, rehacer lo hecho, enderezar el rumbo, siempre nos va a hacer mejores. Vivir la vida desde ese sentimiento, sin cargas de culpa, nos hace libres.

Tener la capacidad de perdonarnos y perdonar a los demás, entendiendo y aceptando que nada ni nadie en esta vida es perfecto; nos hace libres.

Y ante un error, tomar conciencia y preguntarnos “¿qué enseñanza hay aquí para mí?, ¿Qué puedo aprender de esta situación?”. Y rectificar. Ese acto es el que nos hará crecer y sentirnos bien con nosotros mismos.

Nuestro Ego es el que se debate y resiste para que no salga a la luz que se ha equivocado. No quiere reconocer sus fallos ni debilidades -cuestión de amor propio desmedido-.

No pasa nada. Al contrario, nos sentiremos liberados en ese reconocimiento o confesión “me he equivocado” … “no lo he sabido hacer” … “perdón” … “lo hice sin pensar, no volverá a suceder” …

No pasa nada. Al contrario, reconocer que nos hemos equivocado, es liberador. Es un acto de valentía y de humildad a la vez.

Seamos valientes para reconocer nuestros errores. No pasa nada. La vida sigue, no nos castiguemos,  no perdamos el paso.

 

 

El Cuerpo Emocional

mujer raicesTodo lo que siento y se queda sin expresar no me enriquece. Es más; me limita. La autorrealización es vivirse a sí mismo de forma plena; aceptarse, respetarse, amarse … de forma armónica y equilibrada.  Esto sucede cuando conseguimos sanar nuestro cuerpo emocional y conectar mente-corazón.

Responsabilizarnos de nosotros mismos y permanecer inalterables -desde el desapego-  a lo largo de todos los cambios y circunstancias que sucedan en nuestra vida, sabiendo ya que todo es relativo y depende de nuestra actitud y decisión el  cómo queremos vivir nuestra vida.

Hacernos conscientes de quiénes somos es fundamental. Es entonces cuando se despejan todos los  “velos del olvido”  que cubren nuestra existencia. Descubrimos el sentido y propósito de nuestra vida, la aceptamos y la enriquecemos. Esta conciencia interna  proporciona  un estado de madurez y plenitud a nuestro cuerpo emocional.

Es así como crecemos en un sentido externo; en capacidad de desarrollar nuestra  Conciencia siendo observadores de nosotros mismos y crecemos internamente creando un estado sólido y permanente de confianza y amor.

En la medida que fortalecemos nuestro cuerpo emocional,  nuestro Yo Superior se hace cada vez más concreto y fuerte. Y no nos olvidemos de que, nuestro Yo Superior, somos nosotros mismos experimentando otras dimensiones  más elevadas, de nuestro ser, desde el Amor Puro.

Vamos a cultivar la meditación o la introspección, el Silencio y la Quietud … para  Bien de nuestro cuerpo emocional.

Es así como descubriremos nuestras sombras y emociones negativas -algunas de ellas incluso destructivas-. Y vamos a ir disolviéndolas y transformándolas desde el perdón y la aceptación. Ver la Realidad sin la mente que juzga y castiga es ver la Verdad, que es todo Compasión. 

Vamos a ordenar nuestra vida afectiva sobre una base positiva.  Podremos entender entonces que actuar desde la  compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás, es lo que nos mantiene en la Salud y la Felicidad.