Pobreza afectiva

La pobreza es carencia de lo necesario para vivir y la falta de Amor resulta ser la mayor de las pobrezas porque nos aísla en la amargura y la soledad.

El Amor no es sólo un sentimiento; nuestra nobleza, como individuos, está basada en el Amor que somos; en la cantidad y calidad de Amor que somos capaces de sentir por nosotros mismos y por los demás.

Si te sientes pobre en Amor -para dar así como para recibir- seguramente esa creencia terminará minando tu corazón, haciéndote insensible, de apariencia fría, desconfiado. Y tomarás el rol de víctima.

Inconscientemente, piensas que es la forma de protegerte. Por el miedo a ser rechazado o porque hayas sufrido en el pasado humillaciones o abandono.

Cuando nos hacemos conscientes de nuestra pobreza, la reconocemos, la identificamos… y nos damos cuenta de su inutilidad, de la privación de felicidad que supone y del daño que nos hace… decimos BASTA. Y a partir de ahí podemos exaltar nuestras cualidades y talentos…. comenzamos a amarnos.

COMENZAR A AMARNOS en pequeños detalles. Prohibido castigarnos, etiquetarnos negativamente: “es que soy tonta”… “podría haberlo hecho mejor”… “no sirvo para nada”… “¿quién se va a fijar en mi?”…

Salir de la pobreza afectiva, valorando quien somos, -aceptándonos a nosotros mismos- eso en primer lugar. Y luego, sentirnos capaces de mejorar lo que nos propongamos. …

¿Cuál es mi deseo más profundo? ¿Cuál es mi secreto mejor guardado y que hoy me voy a permitir sacar a la luz?

¿Cómo te sientes?

mujer con mochilaDesde mi posición como terapeuta tengo la oportunidad de ver y reflexionar sobre cómo los humanos podemos llegar a estar tan ‘incompletos’ -sintiéndonos vacíos- debido a que no hemos tomado consciencia de quién somos.

Las dos preguntas más importantes al comenzar la consulta son: ¿Cuál es el motivo que te ha traído aquí? y ¿Cómo te sientes?

Normalmente, la respuesta a la primera pregunta, es poco clara,  demasiado vaga y llena de justificaciones (usando la coletilla de ‘por culpa de’). Pero lo más sorprendente es que al hacer la segunda pregunta muchas personas responden ‘no sé’ y les cuesta mucho expresarse o  son incapaces de saber la causa de lo  que les pasa  …

Y esto es debido a que viven alejadas de sí mismas, de su sentir y de sus emociones. Mejor no saber para no sufrir. Mejor mentirse a sí mismos y no tocar los temas que pudiesen hacer daño.

El presente está tan entrelazado al pasado o mejor dicho, su pasado está tan vivo en su presente que al  preguntar cómo se sienten tienes que hacer hincapié y repetirles varias veces AHORA . Y te miran perplejas, sin entender muy bien a qué te refieres, porque su sufrimiento es actual aunque su sentir haya quedado  perdido en el tiempo.

Entonces, por decir algo,  achacamos la amargura o depresión a que la pareja no le entiende y no la hace feliz… por ejemplo. O que la madre le destrozó la vida  … mil posibilidades.

Sin más  justificaciones, AHORA es lo que importa. ¿Cómo te sientes ahora?. ¿Y qué realmente te hace sentir así? Y si te sientes mal por algo que sucedió ya hace tiempo, tendrás que enfrentarte a ello y comenzar a madurar, sanando emocionalmente, asumiendo el pasado preguntándote, “¿qué enseñanza tiene para mi lo sucedido?” Y es así como podrás volver a situarte en tu presente.

AHORA es lo que importa. ¿Cómo te sientes ahora? Y si dices ‘NO SÉ’. Párate a averiguarlo, porque no es bueno que no te sientas, no es normal ni saludable que te hayas abandonado y te seas indiferente a ti misma ….

AHORA qué hacer o cómo deshacer tanta maraña que no te deja ver tu presente.

Paso a paso.. Pide a alguien que te ayude. Alguien que te escuche y sepa orientarte para sanar tus emociones del pasado y ordenar tu presente. Que puedas contar tu historia sin que te afecte, perdonándote y perdonando a los demás. Con gran amor hacia ti mismo y los demás. Mirando de frente la vida.

Sé Observadora de ti misma. Escúchate. Préstate atención. Permítete realizar tus sueños. Permítete venir a tu presente.

 

Cuando el sacrificio por los demás nos enferma

reiki pacienteVino a verme una mujer de mediana edad por  su gordura ya que “nunca me siento llena y estoy comiendo a todas horas y encima la comida me sienta mal. No tengo arreglo”.

Dice que cuida por amor a su marido impedido, que a sus hijos les da todo, complaciéndolos con gran esfuerzo, dice que todo eso lo hace gustosamente. Aparentemente, su imagen y su sonrisa confirman lo que me está contando sobre su vida llena de penalidades y sacrificios. Su historia, en la que ella es una víctima amorosa y entregada, es poco creíble. No es que ella me esté mintiendo al explicarme su situación sino que ella misma vive engañada y alejada de su realidad que no quiere o no sabe ver.

Al practicarle  Reiki,  examino la energía de sus centros energéticos. A través de las manos siento si están bloqueados o hay exceso/deficiencia de energía vital. También se pueden sentir las energías tóxicas y densas que obstruyen el paso y fluidez de las energías.  Conectar con el campo astral es también importante para hacer la limpieza energética conveniente y recibir información de la raíz del problema.

Lo primero que siento es toda la rabia que tiene guardada, todo su inmenso resentimiento que la está enfermando. Termino haciéndole una armonización y alineamiento de los chakras y limpieza del aura.

Desde esa relajación es cuando ella se atreve a hablar y   contarme la verdad: “No puedo más, si al menos me dijeran las cosas de otra manera… todo son exigencias. Me siento agotada física y mentalmente. No me valoran”.

Al reconocer su inmensa rabia es cuando podemos ponernos a trabajar; yo como facilitadora y ella para tomar las riendas de su vida y salir de una actitud mecánica de queja y amargura. Teniendo ahora la fuerza y la valentía para expresar sin miedo lo que siente,  comenzando por valorarse a sí misma.

Si  actuamos  desde la resignación por un sentimiento negativo de “deber y obligación”, nos estamos envenenando por dentro . Si nuestra actitud sacrificada es auto-impuesta,  tenemos unas expectativas de reconocimiento y agradecimiento por parte de los demás, que nunca llegan en la medida que consideramos justas.

Ese veneno que se va acumulando secretamente es lo que nos termina enfermando y desgasta toda la energía vital que utilizamos para guardar las apariencias.

Cuando conscientemente nos sacrificamos por alguien y lo hacemos desde el Amor, cuando no podemos cambiar una situación que exige de nuestra entrega, si  aceptamos desde el corazón, todo se pone en su sitio. Si nos damos a los demás desde el Amor, ese mismo Amor dado es la recompensa.

El Corazón y el Amor

corazon de estrellas¿Por cuántas personas seríamos capaces de dar nuestra vida? Pensemos, cuántas personas darían la vida por nosotros…  Y, ¿somos capaces de amarnos y sacrificarnos por nosotros mismos?

Por poner un ejemplo; conozco personas con cáncer de pulmón que siguen fumando, sabiendo que les perjudica y eso les acorta la vida…  en estos casos, la mente -el hábito- es más fuerte que el amor por sí mismo.

Compasión no es sentir pena por el otro ni tiene nada que ver con la caridad cristiana de dar limosna o atender al necesitado desde un sentimiento inconsciente de superioridad que nutre al Ego.

Compasión es la respuesta natural y espontánea de un corazón abierto que está en sintonía con la energía superior del Amor Incondicional. Como no lo hemos experimentado nunca, no tenemos ni idea… pero si estamos atentos y cultivamos nuestro corazón, que es quien contiene la esencia de nuestra naturaleza, lo conseguiremos poco a poco. Entonces, es cuando nuestra existencia sentirá la razón de ser.

Lo que ocurre es que los miedos, la inseguridad, la desconfianza… la amargura,  han bloqueado este importante centro energético… seguramente que también nuestro corazón se quedó atrapado en la memoria del pasado y el sufrimiento no le permite latir con la fuerza y la alegría -y el amor- que debiera.

El Amor  desinteresado e incondicional nos falta por desarrollar. Los miedos nos retienen de DAR,  temiendo quedarnos con poco o nada, sin saber que cuando se da amor desinteresadamente vuelve a ti multiplicado.

Abrir el corazón a la compasión es expandir el estado de Amor en uno mismo y esto es lo que trae la Abundancia en todos sus aspectos y niveles. Cuando el corazón se siente libre de ser, ama a todos y a todo.

Cielo o Infierno

hombre sincronicidadSe vive en el Infierno cuando se ha  perdido la compasión y amor por uno mismo y por los demás. Cuando, sin darnos cuenta, nos hemos llenado de amargura y resentimiento, pensando que la vida no nos trata como merecemos… o nos castigamos pensando que no somos merecedores de nada …

Sea lo que sea que decidas vivir tendrás que crearlo.  Si experimentas la vida desde la frustración,  la queja y la rabia, verás multiplicado a tu alrededor la desgracia y el sin sentido de la vida. Te estás creando y alimentando tu infierno.

Si quieres vivir desde la actitud de agradecimiento, contento y aceptación, tú mismo estás creándote un estado de bienestar y paz interior, independientemente de todo lo circunstancial  que te rodee.

No se trata de engañarnos a nosotros mismos y caer en una actitud de resignación y conformismo. La ACEPTACIÓN, por lo que no podemos cambiar, debe ser hecha desde el corazón y desde el Amor. Esta apertura y  entrega desde el corazón son las que hacen posible la rendición total del Ego.

 

No te sientas culpable

cruz y columpioA mucha gente le molesta ver la alegría y felicidad en otros. Esa energía  es como un revulsivo que les trastorna hasta el punto de ponerse muy tensos y no poder disimular su desagrado. Todo por una resistencia enorme a participar de ese contento.

Hay quien se columpia en las desgracias de los demás. Parece como que les refuerza en su idea de que la vida es sufrimiento y amargura. Hay una oposición a la felicidad y al pensamiento de fe y esperanza. Hay un forcejeo sutil contra el amor.

Parece difícil de creer pero yo lo puedo testificar. Como terapeuta y también a través de la imposición de manos durante el tratamiento de REIKI, se puede  percibir cómo un determinado tipo de personas se quejan de sus enfermedades y molestias, dicen sinceramente que quieren curarse pero una parte de sí pone tremendas resistencias al cambio para sanarse o para cambiar situaciones de conflicto emocional.

No quieren inconscientemente salir de su papel de víctima. Desde su débil mente y autoestima eso les proporciona un protagonismo que temen perder. Les gusta cocinarse en el sufrimiento.

Para los que se empecinan en mantenerse en una postura de víctima y se amurallan contra las palabras de esperanza, amor, perdón… No te sientas mal . No permitas que te contagien. No te sientas culpable. Son así y ya está, que cada uno viva como haya elegido vivir.

Los sentimientos de culpa son la carga más dolorosa de llevar. Pueden ocupar tanto espacio en el corazón que asfixia cualquier vislumbre de esperanza y libertad. Porque la sombra del manipulador y del inquisidor siempre está encima alimentando la culpa. Recordándote cuánto le debes o cuánto le hicistes sufrir, cuánto dedicó en tí de su tiempo, cuánto te equivocaste, cuánto daño le hiciste… siempre calculando el amor, como una mercancia. Siempre en el pasado sin capacidad para perdonar o dejarte espacio y el derecho  a reconstruirte o diseñar una nueva vida…

Cuidado con los que no permiten que te salgas del sentimiento de culpa. Son carceleros por vocación. Si te das cuenta de ello es cuando podrás, finalmente, vaciarte del sentimiento de culpa y que no te afecte -nunca más- sus manipulaciones y formas de ser. Allá cada cual con lo que ha elegido ser.