Enfilar el Camino

  Nadie puede enseñarte a ser espiritual… el mejor guía y maestro es tu propio Corazón.

Primero sales a buscar desde el yo sin saber bien qué… sientes una inquietud, un vacío, una insatisfacción contigo mismo pero no sabes por qué… algo te impulsa a buscar; es el comienzo del despertar de la Conciencia.

Llegas a creer que es casual las primeras señales e indicaciones que recibes; por un amigo, un libro… que te van dirigiendo a que des un giro en el rumbo de tu vida. Después ya se hace evidente que nada es casualidad y estás siendo guiado y ayudado en el proceso de transformación hacia la espiritualidad.

Ahora es cuando ya no hay más recelo, expectativas ni más deseos ilusorios.

Ahora, desde el Corazón, marchas seguro y enfilas el Camino que te lleva al Ser.

Esencia de la Era de Acuario

Sigues buscando en el exterior cómo llenar tu vacío e insatisfacción… Pero ya tienes las herramientas para trabajarte y llegar al encuentro de tu Ser.  Tu  mente te está distrayendo y dispersando tus energías. La mente no quiere hacer cambios y te mantiene atrapado en el mundo de la ilusión.

Busca la sencillez en tu vida. Porque hasta que la quietud de la mente no se haga permanente hay que seguir con las prácticas de la meditación. Hasta que no alcancemos al Ser en nosotros hay que seguir dedicándonos tiempo, en la quietud, con nosotros mismos. ¿Qué es lo que no te permite terminar con esa agitación mental?

Ve a por ello. No lo eludas. Enfréntalo. Y recuerda:

Penetramos en la esencia de la Era de Acuario.
Equilibrio entre mente y corazón, entre Razón y  Conciencia
para alcanzar la propia maestría en Dios.
Se amplia nuestra percepción; nuestra Intuición; el sexto sentido.
El cambio es la transformación en nosotros mismos.
Dejamos atrás la conciencia del ego y la dualidad y entramos en un nuevo estado, de la no-mente,
donde está nuestro Ser esencial… y todo es Paz y Amor.

 

‘No tengo tiempo!!!

No damos tiempo a que los milagros suceden en nuestras vidas. Somos demasiado impacientes y demasiado incrédulos.

No nos damos tiempo a nosotros mismos para entrar en la quietud y el silencio. Todo tiene que ser rápido y si no abandonamos la idea y comenzamos algo nuevo, así una y otra vez.

El tiempo nos engulle en un remolino de ansiedad y prisas absurdas. ¡No tengo tiempo! ¡No tengo tiempo!

Tenemos la buena intención de dedicarnos un tiempo a nosotros mismos; nos damos cuenta de que debemos hacer cambios en nuestras vidas que están saturadas  de estrés, angustia, insomnio, tensiones… y mil cosas más que nos van alejando de nuestro sueño de ser felices…

Pero, ¿sabeis?,  la clave está en la perseverancia, en seguir una actitud correcta y firme, en desarrollar la Conciencia de nuestro hacer cotidiano, en hacer de cada acto un  acto consciente. No se trata de llenar la mente con información y razonar las cosas, dejándolas ahí, en los archivos mentales, sin procesar.

Se trata de llevar a la práctica estos sencillos principios; crear nuevos hábitos que nos lleven a descubrir nuestro Ser. ¿Quién Soy Yo?

Si conseguimos ésto, habremos logrado el máximo objetivo de un ser humano; porque conocerse a sí mismo, es conocer el Universo entero y la Divinidad.

La Verdad está en lo sencillo. Dedícate tiempo para tí mismo, reconoce al ser divino que hay en tí. Y entonces dejarás que los milagros sucedan y cientos de soles   iluminarán tu camino.

El poder de visionar

El poder de Visionar es propio de los hombres y mujeres que han encontrado el Camino del Silencio en su interior, a través de la quietud de la mente  y el desarrollo de los sentidos internos; como la escucha y la vista.

Visionar sucede cuando te encuentras con tu Ser y él te lleva de la mano a explorar y vivenciar otras dimensiones. Puede suceder a través de los sueños o en los momentos de quietud y paz interior donde consigues un estado expandido de Conciencia.

Debe haber armonía y equilibrio en los centros energéticos de la persona y una percepción sutil y ampliada de los mismos.

La meditación y el Reiki, son grandes ayudas para conseguir esta conexión con nuestro Ser y trascender este plano hacia otras dimensiones. Experimentar es un conocimiento directo del sentido sagrado de nuestro Ser.

Al visionar se manifiesta nuestro espíritu. A través de pensamientos en forma de símbolos emerge nuestro poder intuitivo y premonitorio.

Visionario es el que ve en toda su amplitud la Realidad  de la existencia del  Ser.

 

Trola, cuento chino o fandango a ritmo de mosca borriquera.

Mi sistema nervioso está cansando. Mi mente harta. Mi subconsciente ya no sabe qué decirme para tranquilizarme y que acepte mi realidad. Mi consciente tambalea y mi dosis diaria de optimismo y frases positivas, hoy,  les he dado una patada y han salido disparadas por la ventana.

Ese tipo de gente de alrededor PINCHA GLOBOS a veces consiguen que te vengas a bajo… «oye, yo creo que… no es por nada pero… fíjate que…» y te describen el lado oscuro de cualquier situación o las múltiples posibilidades nefastas que podrían ocurrir haciendo tal cosa…

Y después están los que viven -también alrededor tuyo- metidos en su mundo de fantasía, no se enteran de nada, pero te discuten y te cuestionan todo lo que tu dices y haces. ¡es muy cansino!

¿Y cómo -me pregunto yo- hacer que no me afecten estas cosas y este tipo de gente? Yo, que ya llevo tantos cursos hechos sobre el desapego, el no reaccionar, el de la no-mente y el no-hacer… Yo, que me creía cerca de la iluminación hasta que ha aparecido ese, cántandome fandangos a ritmo de mosca borriquera y lo ha estropeado todo…

¿Alguien me lo puede decir?

Obligados a aparentar

Vivimos hacia afuera; de cara al exterior y para ello gastamos mucha energía en cuidar nuestra imagen. No sólo física -que consideramos tan importante y nos esclaviza- sino nuestra imagen de «super-fantástico-simpatico-atractivo y megaguay»…

Estamos obligados a aparentar. Nos sentimos forzados a competir continuamente. La sociedad nos empuja a seguir un modelo en todo y como no encajes en ello te sientes un inadaptado social, un solitario, un incomprendido… un infeliz a fin de cuentas.

Si no cubrimos las expectativas sobre nosotros mismos y sobre lo que esperamos de los demás (y somos muy exigentes), entramos en depresión; nos hundimos. Por eso las enfermedades mentales se han disparado de forma alarmate. La ansiedad por el futuro. Los miedos al presente. Los sentimientos de culpa por el pasado… Las obsesiones, las fobias, el insomnio, el abuso de fármacos como los ansiolíticos y antidepresivos, las anfetaminas, etc.

Todo ello está hablando a gritos de que nos detengamos a reflexionar y hagamos cambios en nuestra forma de vida y sobre el orden de prioridades. ¿Quiero tener éxito profesional ante todo por mí satisfacción personal o para demostrar a los demás que sí valgo o para ganarme el cariño de…?

Este tipo de preguntas, dirigidas al ser esencial, al Yo Superior o como se quiera llamar,pero que es inconfundible porque resuena en el corazón,  nos darán las respuestas y nos guiarán hasta nuestro Ser, para ya -definitivamente- ser quien somos y a partir de ahí, encontrar la paz interior y la felicidad interior de quien obra según su naturaleza.

 

 

 

¿Hacia dónde te diriges?

Existe un velo energético que nos separa de la Realidad mientras vivimos en el mundo de la Dualidad. Al apartarlo comenzamos a tener conciencia de nuestro Ser. Y cada día vivimos más en el Presente.

Hacernos conscientes plenamente de nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo mental y emocional y nuestro cuerpo espiritual nos ayuda a separar las cosas de este mundo de lo que es permanente: nuestro Ser esencial.

Comenzamos a amarnos a nosotros mismos, a hacernos responsables de nuestro bienestar y salud; de nuestra felicidad y paz interior.

Entendemos que amarnos a nosotros mismos nos da la posibilidad de amar verdadera e incondicionalmente a los demás. Porque el Amor Incondicional es puro, no hace distinciones, está fusionado con la Verdad, y nos envuelve en la Compasión desde el sentir inequívoco de la Unidad; somos  parte del Uno.

Cuando nos conectamos con nuestro Ser, en nuestro corazón comienzan a emerger CERTEZAS; como de un manantial brota el agua cristalina. Son certezas porque son pensamientos que no vienen de la mente. Son pensamientos clarificadores  que, si aprendemos a escuchar, nos guían certeramente; vienen de la divinidad de nuestro Ser.

¿Hacia dónde te diriges? Pregúntale a tu Ser. Pregúntale a tu corazón y él te guiará. Para ello hace falta ir al Silencio dentro de nosotros mismos. Hay que crear quietud a través de la respiración consciente, focalizada. Dedicarnos media hora del día a nosotros mismos -amarnos- y conectar con nuestro Ser y la divinidad que reside en nosotros.

Enseña al Ego a callar. Crea hábitos para alimentar a tu espíritu para que puedas sentir tu propia divinidad.

Pregúntate ¿hacia dónde me dirijo? descubre el sentido y propósito de tu vida; ello te dará paz interior.

 

 

Alzheimer

Cada caso es único y a ciencia cierta nadie sabe cómo se origina ni qué puede detener o curar esta enfermedad. Pero una cosa es bien segura; la actitud de la persona que la padece es primordial para que esta enfermedad sea más llevadera o no. Pero sobre todo, -la mejor medicina- el amor y la paciencia que se le dedique a la persona.

Al ver a mi madre que la padece -ya tiene 87 años- yo me preguntaba preocupada si además de la memoria uno perdia también la conciencia de ser. Porque son dos cosas diferentes y cada una tiene un nivel de importancia distinto.

Al saber y comprender que la conciencia no se pierde me tranquilicé; la conciencia está ligada al ser  que somos, nuestra esencia eterna. Y la memoria viene de la mente consciente y es algo temporal. Se olvida el presente inmediato  pues los recuerdos de la niñez curiosamente siguen vivos.

Si la persona es de buen caracter y si además es una persona espiritual o religiosa puede mantenerse unida a sus creencias y sentir su ser,  todo ello le dará fuerzas y sobre todo supondrá el sostén que le dé referencias de quién es. Pues la mente queda vacía a ratos; se olvidan de su identidad… «¿soy viuda?'» me preguntó mi madre un día… y otras preguntas por el estilo.

Resulta desconcertante y trágico para las personas más cercanas convivir con una persona con alzheimer, sobre todo para  los hijos. Pero yo pienso que hay que quitarle dramatismo y aprender a adaptarse, aceptando los hechos.

Tratarles con mucho amor y paciencia les hará la vida más llevadera… perder la historia personal no es tan grave mientras mantengan viva la llama del ser y del amor.

 

 

¿Qué es el Subconsciente?

El Subconsciente es la región de nuestro cerebro donde están depositadas nuestras emociones, instintos primarios, hábitos, patrones de conducta heredados, memorias y vivencias que han sido almacenadas durante toda nuestra existencia.

Se encuentra en la base de la corteza cerebral , donde está situado el Tálamo y está en constante relación con las demás zonas del cerebro. Siempre está alerta, y podemos conectar con él tanto durante el sueño, una relajación profunda o en una sesión de hipnosis.

El Subconsciente no está demarcado por las fronteras de la Lógica o el espacio-tiempo. Puede transmitir soluciones creativas trascendiendo lo ordinario para alcanzar una sabiduría muy superior a nuestra mente consciente, que tenemos poco desarrollada.

Podemos tener acceso a la sabiduría del subconsciente a través de la técnica de la Meditación, la Respiración Holotrópica, la Hipnosis  y  la Terapia Regresiva entre otras formas. En el momento en que el subconsciente desempeña un papel más dominante que el consciente podemos conseguir sanar, una situación traumática de nuestra vida, desbloqueando diferentes  planos de nuestra existencia, a través de la memoria; enfrentándonos a ella.

Es necesario traer a la conciencia recuerdos, largamente reprimidos, para sanarlos. Cerrar heridas que todavía están abiertas, a veces antiquísimas. También el completar el puzzle de nuestra existencia, ligándola a vidas pasadas, puede  ayudarnos a entender y darle sentido a nuestra vida presente.

 

 

¿Qué aspecto tuyo quieres solucionar?

¿Qué aspectos tuyos te gustaría solucionar o entender?

Cierra los ojos y ve a tu interior… siéntelo. ¿De qué parte de tu cuerpo surge el miedo o la angustia?

Respira hondo: inhala profundamente y al exhalar saca fuera todas las tensiones. Relájate.

Permítete, al respirar conscientemente, relajarte y salir de la mente.

Ve al encuentro de tu ser. Siente cómo te abraza. Siente su calor.

Ahora que la mente se ha aquietado, disfruta de la liviandad que te produce el dejarte fluir… has entrado en la paz que existe en tu corazón.