Existe una jerarquía a todos los niveles de la existencia que ordena y gobierna todas las cosas y seres vivos desde una autoridad sublime. Seamos conscientes de ello o no, estamos interconectados y supeditados a esa Fuerza Superior.
No debe haber interferencias sino sincronización si queremos fluir en esa onda, que es la energía del Amor Puro. Esa es la clave que nos cuesta entender a los humanos, a pesar de que Jesucristo nos dejó claramente el mensaje hace ya más de dos mil años.
No debería haber rebeldías ni resistencias, creadas por la soberbia y la ignorancia. La codicia y el egoísmo son las que han desviado al ser humano de su Camino original.
Para no crear conflicto en nosotros mismos ni con nuestro alrededor, debemos estar posicionados en nuestro centro, de forma equilibrada. Perceptivos y receptivos
Concentrémonos en la Fuente de Amor que existe en nuestro corazón espiritual con el fin de actuar desde nuestra parte divina y no desde el Ego.
Despertemos nuestra Conciencia y que sea ella quien nos guíe en nuestro crecimiento y expansión.

Estamos formados por cinco elementos. Comenzando por el chakra Raíz está el elemento TIERRA.
¿Cómo tener una relación correcta y amorosa con uno mismo?
Para los que tienen dudas y miedos sobre lo que es una sesión de REIKI y las energías que podrían transmitir las personas que están iniciadas en REIKI, deben saber primeramente de lo que REIKI significa. REIKI es la transmisión de la energía cósmica sanadora del Amor Incondicional.
Sanación mediante el despertar y expansión de la Conciencia, eso es REIKI. Es una antigua forma de tratamiento de las enfermedades físicas y mentales, centrándose en los estados emocionales y psíquicos, a través de la transmisión de energía sanadora.
A la persona espiritual la guía su espíritu, siempre presente. Utiliza la reflexión y auto-crítica constructiva para su avance.
El Hogar está en el corazón. Cuando por fin llegas a él, después de un largo viaje de búsqueda, miedos, sufrimiento e inseguridad, te reconoces a ti mismo como el dueño de tu vida y al mismo tiempo como siervo del Absoluto Hacedor.
Abrazar es rodear el corazón del otro entre tus brazos. Este gesto sirve para la reconciliación, fortalecer lazos, dar amor, y expresa lo que no alcanzan a decir las palabras.
Es necesaria una disciplina externa, que pertenece al cuerpo físico. Disciplinar significa ordenar, regularizar pero también instruir. En realidad, todo en nosotros ya estaba regularizado y en orden al nacer. La cuestión está en que hemos «desaprendido» y olvidado la sabiduría de nuestro cuerpo físico, que ya sabía cómo generar energía, cómo almacenarla y cómo utilizarla correctamente. Por pura ignorancia y soberbia nos hemos alejado de nuestra naturaleza.
Las represiones y obligaciones nos son impuestas desde muy temprana edad, … Con un año de vida, la palabra NO ya comienza a sonar con demasiada frecuencia. El niño quiere usar sus cinco sentidos, continuamente, cada vez más porque tiene mucha energía, pero le reprimimos y controlamos. Le coartamos sus ansias de curiosear y descubrir… porque las ideas de ORDEN y OBEDIENCIA son prioritarias.