¿Cómo expresas tus emociones?

Estás estresado e intentas calmarte comiendo. Te sientes cansado y reaccionas peleando con todos y por todo. Te preocupa el futuro de la familia sin embargo lo que expresas alrededor es malhumor.

No tenemos control sobre nuestras emociones simplemente porque no hemos aprendido a comunicarnos correctamente. Tenemos miedo a mostrar nuestras debilidades. Tenemos miedo a decir lo que nos pasa y lo que sentimos no lo sabemos comunicar ni compartir de forma amable, desde el corazón.

Los miedos bloquean nuestra capacidad de expresión y comunicación.

Aprendamos a dar salida a las emociones desde el corazón, con total sinceridad. Desde la calma. Ajustarlas sin que los juicios del Ego se entrometan. Evitando caer en los excesos sentimentales ni tampoco caigamos en el error de REPRIMIR por miedo a no ser comprendidos o miedo a las reacciones de los demás .

Se trata de un proceso de transformación de la mente reaccionaria que defiende el poder y privilegio del Ego.

Existe una resistencia a enfrentarnos a nosotros mismos para corregir el carácter impulsivo que salta y responde de mala manera sin pensar pero luego muchas veces se arrepiente uno de lo que ha dicho o hecho y se siente mal consigo mismo. Ya no vale decir “yo soy así”… no justifiquemos nuestra ignorancia, podemos modelar nuevamente nuestro carácter, suavizarlo, sólo basta actualizar nuestro sentir; sanar las heridas del corazón y amarnos a nosotros mismos.

La vida como un juego de niños

El niño juega en el Plano de lo imaginario y se mete de lleno a ser ladrón o policía, médico, astronauta … y de adulto sigue en ese juego pero ya no por distracción y espontaneidad sino como forma de evasión.

También el joven imita e imagina meterse en la piel de su ídolo cantante o del cine, y esa fama prestada parece serle suficiente, dejando olvidado su propio Ser. Fantasear, rehuyendo de la realidad, para eludir las responsabilidades con uno mismo, nos limita.

Se evita todo tipo de disciplina y esfuerzo como si fuesen cosas que van en contra de la “felicidad”.

Como toda acción tiene una reacción y resultado, luego llega el tiempo de las frustraciones, las decepciones, los lamentos y la depresión, el no saber conducir ni controlar las emociones, el sentirse perdido.

¿Cómo salir de este caos? ¿Quién soy?

Forzosamente llega el momento en que abrimos los ojos, entonces sentimos hundirnos sin remedio. Precisamos de ayuda. Parar la vida que llevamos e ir hacia dentro a escuchar a nuestra Conciencia. Comienza un nuevo ciclo de vida. Debemos dejar el pasado atrás y poner los pies en el Presente. Si hace falta ayuda y guía, la encontraremos.

La impaciencia y la impulsividad no conducen a nada bueno. No es momento para lamentos. Pongámonos en la tarea de cambiar hábitos y desechar todos los pensamientos inútiles.

¿Qué quiero hacer con mi vida?

Si tienes que reordenar tu vida desde cero, hazlo. Elimina viejos patrones y siéntete libre para ser tu mismo, para crear tu paz interior y tu felicidad. Siéntete capaz de “encontrar una nueva playa donde anclar tu velero”.

Ánimo, que son cuatro días.

¿Cómo hacerse sabio?

Si quieres dejar de sufrir, hazte sabio. Y sabio es quien tiene una conducta prudente.

Siendo un simple Observador. sin que te afecte el entorno. Al no necesitar reconocimiento ni aprobación, la opinión de los demás no te sacará de tu estado de calma y paz contigo mismo.

No es necesario entrar en discusiones, tienes claro quien eres y aceptas las distintas creencias sin que te alteren ni te saquen de tu centro.

No te importe ser condescendiente; nada es más importante que tu paz interior y ser amable con los demás.

El silencio es parte importante de tu actitud contemplativa y serena. El silencio te lleva, hacia adentro, a reconocer tu Ser esencial, y poder beber de la Fuente de Amor Puro dentro de tu corazón.

No hay tensión ni represión; te comunicas y expresas desde el Amor, teniendo entendimiento hacia los demás, sabiendo que cada uno vive desde su nivel de comprensión y Conciencia. Aceptamos.

Sólo deja fluir el espíritu que es Luz y es Conciencia unida a lo Superior.

Esta es la sabiduría que, alcanzándola, nos hace sentirnos plenos.

La Soledad

Hay una gran diferencia entre la soledad de quien desea estar solo y se siente pleno, y la soledad del “desolado” por sentirse ignorado.

La soledad de la persona plena, no es un sentimiento sino una actitud voluntaria y consciente. Esta persona tiene la Conciencia de sí unida a su corazón y al corazón del Universo que es Amor Puro. Por lo tanto se siente a gusto consigo mismo y su Camino es hacia adentro.

La persona desolada sí tiene ese sentimiento angustioso de vivir sintiéndose abandonado, incomprendido, dejado de lado … La desolación lleva a la destrucción de la felicidad en uno mismo; esa creencia de que eres menos, de que eres torpe, que tienes la obligación de agradar a otros dejando de ser tu mismo, te imposibilita a ser sociable sin tensionarte y a relacionarte con normalidad .

La Mente puede ser nuestro peor enemigo y aislarse es una de las trampas. No enfrentarse a uno mismo por miedo a sufrir, evitando sanar emociones que están bloqueando la natural fluidez de satisfacer la necesidad de contacto con los demás, puede suponer una tortura.

La soledad, como recogimiento, es otra cosa bien distinta. La persona solitaria vive parte de su día a día, retirada en su mundo de silencio y calma, para alcanzar el conocimiento intuitivo y desarrollo personal.

Algunas personas se aíslan por miedo al no saber manejarse en la vida. Se trata de una huida. No tienen confianza en sí mismos y sus capacidades. Físicamente se pueden manifestar síntomas como ataques de pánico, contracturas, asma, cáncer y las enfermedades autoinmunes y todos los trastornos compulsivos.

Seamos conscientes de nuestro carácter y personalidad. Hagámonos Observadores de nosotros mismos; del personaje y separémoslo del Ser que somos. Porque el personaje ha sido creado a partir de la educación recibida y todo lo circunstancial que lo ha rodeado desde su nacimiento. Pero el SER dentro de nosotros (dentro del cuerpo físico) está unido al Alma y Espíritu; nuestra esencia inmortal.

La persona que valora la soledad es porque busca sentir y vivir desde su espíritu y para ello tiene que trascender el mundo exterior.

Sanación Pránica

REIKI es un sistema sencillo de sanación pránica

Tenemos que renovar nuestro lenguaje y permitir que se amplíe nuestra capacidad de asimilar e integrar las nuevas comprensiones que nos indican que nuestra Conciencia e Intuición nos ayudarán a hacer el cambio de creencias ya obsoletas si abrimos nuestra rígida mente. Inclusive el Papa católico acaba de dirigirse a su iglesia con las siguientes palabras “Debemos actualizar a Dios”.

Desde la expansión de la Conciencia podremos deshacernos de conceptos y prejuicios condicionantes y dejar todo ese espacio vacío para lo nuevo por crear.

Para comenzar una nueva etapa evolutiva y reconexión con nuestro espíritu -del que nos hemos alejado hace ya mucho tiempo- tenemos que hacer un compromiso con nosotros mismos, cambiar algunos hábitos, pero sobre todo, sentarnos cada día en silencio por lo menos media hora e ir hacia adentro para comenzar a sentir a nuestro Ser esencial y otorgarle su naturaleza sagrada. Comenzaremos por amarnos a nosotros mismos.

Así podremos acrecentar en nosotros esa fuerza magnética de orden superior que alimentará nuestra Conciencia y la expandirá.

Dejaremos de luchar con la vida desde el sobre-esfuerzo, el sacrificio y el sufrimiento. En lugar de ello, comenzaremos a fluir desde la aceptación y la confianza absoluta pues la certeza en el Orden Divino se habrá aposentado en nuestro corazón. Conoceremos la Dicha del Ser.

Ha llegado el momento de salir del campo de la dualidad y experimentar nuestra naturaleza multidimensional.

Reaccionamos y nos hacemos conscientes de que es posible la sanación pránica; y aprendemos los beneficios de la auto-sanación desde la práctica de la respiración lenta consciente.

Agradecidos de haber llegado hasta aquí con la Conciencia despierta. Entramos en la nueva Era de Acuario.

Entender el REIKI a distancia

Pongo como ejemplo, para que se entienda mejor, el último caso que he atendido de Reiki a distancia y cómo a mi personalmente, que soy hipersensible, me afecta y al mismo tiempo me ayuda a comprender en profundidad el alcance enorme que tienen las energías y cómo nos afectan, consciente e inconscientemente.

Al mediodía me empecé a sentir con molestias en los ovarios como si tuviese la menstruación, cuando en realidad hace treinta años que yo ya no la tengo pero los síntomas aparecieron para mi gran sorpresa. Me cuestioné por si fuese alguna infección aunque lo descarté. Y dejé el asunto en suspense, tomándome una homeopatía de manera preventiva.

Así seguí con los síntomas y a la tarde, a la hora convenida, me senté para atender a una mujer con la que tenía una cita para mandarle Reiki a distancia. Hice mis oraciones preliminares, invoqué a la Madre divina y a la Presencia de los maestros espirituales ascendidos y me dispuse a sintonizarme con ella.

Debo aclarar que no importa si conozco personalmente a esa persona o no, y no influye a qué distancia se encuentra; las energías superiores hacen el trabajo y eso está fuera de toda lógica; simplemente sucede.

La cuestión es que al ponerla “entre mis manos” supe que ella estaba menstruando … otros datos surgieron y finalicé la sesión mandándole Luz sanadora. Al rato, los síntomas en mí, desaparecieron. Al hablar después con esta mujer, me confirmó que efectivamente tenía la menstruación.

Me quedé pensando en la fuerza mental que tienen algunas personas, aunque no sean conscientes de ello, y cómo consiguen penetrar en la mente de otros, absorberlos o traspasarles su malestar o influenciar en sus pensamientos. Esto lo sabemos, por experiencia propia, quienes trabajamos con las energías. De ahí que, en el REIKI, es primordial la honestidad, integridad, impecabilidad y otra serie de valores, recalcando que la energía que atraemos es la del Amor Incondicional, y los Dadores, sólo somos Canales de esta energías.

Y por terminar esta historia, añadir para que no haya malas interpretaciones, que los Dadores de REIKI no tenemos miedo a “contagiarnos” de ninguna enfermedad. Simplemente es que, las personas que sean muy sensibles, deben protegerse energéticamente, cómo hacerlo, ya es otro capítulo.

A ser felices desde el servicio con Amor.

REIKI Usui Tradicional

REIKI proyecta una transformación interior hacia el Bien común.

REIKI es una poderosa herramienta de evolución personal, y comienza por transmitirte la Energía que te impulsará a conocerte a ti mismo en todos los niveles de tu Ser. Sin esfuerzo, aprendiendo a calmar la Mente y siendo Observador de ti mismo.

Te enseña a familiarizarte con tus centros energéticos (chakras) haciendo un ejercicio diario para purificar, desbloquear, armonizar y energizar tu cuerpo físico, mental/emocional y espiritual.

Existen tres niveles de comprensión y acceso a su conocimiento profundo, y la Maestría para quien sienta la vocación de iniciar a otros en este Camino.

Desde el aprendizaje de cómo prevenir la enfermedad teniendo dominio emocional y energético, a llegar a ser Canal de energías superiores que te ayudarán a percibir, entender y manejar todos los planos de la existencia.

REIKI nos dirige suavemente a tener:

MENTE ABIERTA; para poder descargar patrones del pasado.

CORAZÓN ABIERTO; para tener la flexibilidad y fluidez de recibir lo nuevo por venir.

VOLUNTAD ABIERTA; para actuar desde la totalidad de nuestro Ser.

Nada es impuesto en REIKI. Cada uno avanza a su ritmo de entendimiento. La máxima de Mikao Usui en REIKI es “Sólo por hoy da lo mejor de ti”