REIKI a distancia

Más allá de la Lógica y la Razón, existe otra Realidad, aún mayor. Adentrarnos en el espacio infinito de las Energías, al principio causa vértigo, desconcierto e inclusive uno duda de sí mismo por si la imaginación lo está llevando a la locura.

Llevo más de quince años, como maestra de REIKI, al servicio de la sanación natural por imposición de manos. Y no termino de sorprenderme de cuánto podemos vivenciar más allá de nuestro mundo físico.

La mayoría de las personas son incrédulas debido a su rigidez mental. El miedo al Amor es más grande que el miedo al sufrimiento. Al mismo tiempo, el miedo al sufrimiento es tan grande que nos paraliza y nos tensa dificultando nuestra capacidad de amar.

La energía del Amor Incondicional, siendo la energía sanadora por excelencia, es la que mueve REIKI. Canalizarla a través de la invocación y dirigirla al punto focalizado, en la distancia, es totalmente posible. Y de forma simultanea es recibida.

El ser humano tiene esa capacidad de auto-sanación, física y mental/emocional. Somos Conciencia. Somos Luz.

El primer paso es abrirnos a experimentar, desde la inocencia, que no cuestiona, que no tiene expectativas ni intereses personales. Entonces el Universo se encarga de que te llegue la oportunidad de pasar a un nivel superior de Conciencia.

Y a partir de ahí, el mundo y la Naturaleza te maravilla porque el conocimiento intuitivo comienza a ampliarse sin límite … y, como energía, fluyes, liberándote de toda densidad mental.