Reiki, Conciencia Dimensional

REIKI no tiene parte teórica a estudiar y más que una disciplina se requiere un compromiso con uno mismo.

REIKI no tiene leyes pero se sostiene en los valores de la honestidad, la integridad y el respeto.

Un Ser completo y puro se forma de manera natural con la práctica. Lo llamamos sabiduría.

REIKI se muestra y se da a sí mismo, protegido por los que siguen estos códigos.

En caso contrario, cuando se utiliza para beneficio e intereses del Ego, creará confusión y conflicto interior.

REIKI es la unión de la energía cósmica con la energía vital del ser.

Cuando purificamos (emocionalmente) el Canal central que recorre nuestra médula espinal hasta la base de la columna vertebral, esta energía superior puede penetrar en nosotros y abastecer y renovar la energía de nuestros centros energéticos.

Esto tiene un propósito fundamental: El despertar de nuestra Conciencia. Entrar en un CAMBIO DIMENSIONAL que nos lleve a percibir y experimentar la vida en los diferentes Planos de nuestra existencia.

Esto es parte de una realidad mayor. En la medida en que nuestra Conciencia se expande -se hace más luminosa- dejando más espacio libre en sí misma -convirtiéndose en LUZ- sucede que uno va “desechando” cosas, ideas, creencias, actitudes. Uno deja de enfadarse, de preocuparse, de malgastar tiempo, de desear o necesitar cosas y personas… deja de sentirse importante o imprescindible …

REIKI reactiva el Ser esencial que habita en nosotros. Y todo eso lo llamamos AUTO-SANACIÓN.

El pasado es lo ya vivido

En la medida en que hacemos nuestra andadura -aprendiendo de la vida- nuestro pasado también se va modificando. ¿Cómo es eso?

Es verdad que el pasado no se puede cambiar, pero sí se puede cambiar la forma de interpretarlo y recordarlo. Cuanta mayor comprensión más compasión. Cuanto mayor entendimiento más capacidad de perdonar.

Dejando el pasado atrás aligeramos nuestra carga emocional.

Nuestra historia pasada debe quedar atrás, comprendiendo que no somos los mismos, que las circunstancias fueron bien distintas. Nuestra trayectoria sigue su curso. La vida se encarga de enseñarnos.

Es verdad que existen hechos del pasado que produjeron consecuencias dolorosas o injustas. ¿No crees que es momento de soltar esa carga y aceptar, perdonar y trascender lo sucedido?

Aprendiendo a gestionar las emociones. Siempre de frente, sin eludir las verdades. Sin escapar de las responsabilidades. Pero saliendo emocionalmente de lo que ya no existe. Sucedió.

¿Estás dispuesto a hacer tu parte? Todos merecemos vivir con plenitud y en paz para poder construir -en nuestro presente- la vida de nuestra elección.

¿Quién es víctima?

Ni la bondad ni la valentía pueden forzarse. Nada debiera ser obligado porque en la imposición hay falta de Amor. Por lo tanto, la educación, debiera estar basada, a partes iguales, en la aceptación y respeto por uno mismo y en la estima y respeto por los demás.

La imposición y el castigo, implican fuerza bruta o poder emocional sobre otro. Y si no hay reconocimiento y aceptación del castigo, esa imposición crea inevitablemente resentimiento, despecho, rebeldía u odio.

Todo acto autoritario, si no está sostenido con un tono amoroso y respetuoso, solo pretende educar o conducir a otro de forma forzada, anulando en el otro la capacidad propia de comprender e integrar la enseñanza.

El castigo impuesto sin AMOR, -sin que haya una aceptación del mismo y arrepentimiento- , solo sirve para incrementar la rebeldía.

Víctimas son aquellas personas que se han sentido maltratadas por otros y han perdido totalmente la confianza en sí mismas y su autoestima. Desde la falta de Amor, -al no valorarse ni amarse a sí mismos- al haber sido pisoteada su dignidad, se van empobreciendo en todos los sentidos, hasta el punto de “atraer” personas que seguirán propinándole toda clase de maltratos.

Salir de ahí, requiere darse cuenta de su situación y reaccionar. Decir BASTA. Y desde la toma de esa conciencia, y de esa firme intención, pedir ayuda y comenzar a trabajar para deshacerse de esos patrones.

Es posible.

Supongamos

Suponiendo, supongamos, que consigo creer que yo puedo inspirarme en algo y así levantar mi ánimo y salir de mis miedos, supongamos, por lo menos por un día o unas horas al menos podría conseguirlo.

Suponiendo que eso es posible, supongamos que al día siguiente hago lo mismo -vuelvo a intentarlo- cierro los ojos, respiro hondo soltando las tensiones, me visualizo alegre y optimista, y esa acción hace que mi día sea más llevadero, más relajado.

Por suponer una suposición más, al tercer día, deseo llegue ese momento en el que me siento conmigo mismo, en silencio, llevando hacia adentro mis cinco sentidos para experimentar una paz interior nueva en mi.

Los supuestos, con el paso de los días, se convierten en creencias y después en certezas. Los miedos van desapareciendo a la par que mi confianza se hace fuerte. Comienzo a construir una identidad fuerte.

Dudar de uno mismo y de la eficacia de algunas técnicas y disciplinas que ayudan al crecimiento personal, al control mental y emocional, sin querer dar un paso al frente y descubrir lo que nos puede aportar de bueno, es algo que tenemos que combatir por nuestro bien.

¡Tenemos tanto por aprender de nosotros mismos!

Movámonos al corazón.

El tiempo es dinero

Cuando sientes con claridad no tienes que pensar: sabes.

Parece ser que el lema y oración de estos tiempos es: “Mi vida vale tener más dinero”. Y esa misma obsesión por el dinero se ha convertido en el sufrimiento y perdición de nuestros valores como raza humana.

Y justamente es el dinero el grillete que nos ha atrapado y nos ha convertido fácilmente en esclavos del Sistema materialista que dirige el mundo.

Ay, la codicia, que mala es. Nunca se tiene bastante.

Pero nuestra soberbia no nos permite reconocer nuestra ignorancia y seguimos justificando nuestra pérdida de identidad e integridad.

Aprendamos a ser observadores de nosotros mismos. Estamos a tiempo para rectificar. Aprendamos a separar al Ego de la Conciencia en nosotros para poder ser testigos imparciales del “juego” … de cómo el yo-personaje se mueve y domina sin control el Plano material e instintivo, desde la perspectiva limitada e individualista que tenemos de identificar el mundo y a nosotros mismos.

Cuán ambiciosos somos en lo material y que poco para enriquecernos espiritualmente, como seres humanos.

Anhelemos tener un alto nivel de Conciencia. Seamos creativos. Perceptivos. Reflexivos. Compasivos …

Participemos más socialmente. Demos lo mejor de nosotros mismos. Transformemos la frustración y los errores en aprendizajes.

Inspirémonos en la Madre Tierra. Sintámonos parte de ella. Seamos agradecidos. Hagámonos sabios estando de su lado…

Regresar a uno mismo

Regreso a mi ser esencial en vida. Vuelvo a ser quien soy.

¿Es eso posible?

Al emprender el Camino que tu Conciencia te ofrece y guía, puedes conseguirlo.

En el momento en que rompes con toda resistencia del Ego, puedes conseguirlo.

En cuanto la sencillez predomina en ti de forma natural, puedes conseguirlo.

Cuando la paciencia es tu mayor virtud y ya es parte de tu esencia, puedes conseguirlo.

La confianza absoluta en un Orden Superior y Universal, la Compasión como estado interior esencial, todo ello ayuda para que puedas conseguirlo

.¿Y qué significado tiene regresar a tu ser esencial?

Ser tu mismo en unión con el Todo.

Entrenamiento espiritual

Tu propia sabiduría es la que cuenta.

Al subir una escalera, si me preguntas si cada escalón es igual a los siguientes, te contesto que sí, pero no por ello te debes quedar parada en el que estás e ignorar los siguientes. Tienes que seguir subiéndolos para llegar arriba, por muy iguales que sean. La escalera es simplemente el instrumento para conseguir tu objetivo de subir y llegar arriba.

De igual manera, si me preguntas si la espiritualidad trata sobre el Alma y el despertar la Conciencia y me dices “ya sé lo que es”… pues sí, ya has escuchado una y otra vez sobre el tema. La diferencia está en que cada escalón que subas te llevará a un nivel de entendimiento superior.

Cada escalón que subes, te proporciona una nueva y mayor perspectiva panorámica de la Realidad y de ti mismo.

El entrenamiento espiritual es un proceso evolutivo que nunca termina, enfocado en un objetivo: conocerse a uno mismo para alcanzar un estado interior de paz y plenitud. Es la fusión con el Ser esencial que nos habita. Nuestro espíritu eterno.

La acción siempre es la misma: A cada paso que damos estamos deshaciéndonos de todo lo inútil, si vivimos desde la Conciencia del Ser. Tenemos el control sobre los sentidos. Avanzamos desde la confianza en un Orden Superior. En el Ser Supremo. Dios.