Dentro del Jardín interior.

mujer meditando naranja¿Cómo trascender la mente racional y reconocer al Ser esencial en uno?

¿Cómo salir de los Planos inferiores; cuerpo físico, mental y  emocional, para elevarnos más allá del mundo material, y reconocernos como seres divinos?

¿Cómo transformar nuestro mundo de conflicto, dolor y sacrificio en un Jardín de Dicha?

En nuestro interior está la semilla que guarda el código de nuestro ser eterno. Conectar con nuestro espíritu es lo que dará sentido a nuestra vida en este mundo.

El despertar de la Conciencia hace expandir la Luz en nosotros para así comenzar a experimentar  que somos energía y  que somos parte de la Conciencia Universal.

Esa Luz -que es Conciencia viva-, en la medida en que nuestra mente deja de poner resistencias, se enciende y crece. Y  en la medida en que nos vamos haciendo conscientes de la Realidad y aceptamos el Orden Superior y las Leyes de la Naturaleza, entraremos en un estado superior -extraordinario- como seres humanos.

Este entendimiento y comprensión hace que deje de haber conflictos y sobre-esfuerzo en nuestra vida, gracias al conocimiento intuitivo que comenzará a ser nuestro guía y nos ayudará a elegir de forma correcta.

En nuestro interior existe un Jardín. En él está la Fuente de la Verdad y nuestro Maestro interior. La aceptación hace florecer en nuestro Jardín un  estado de Paz perenne.

La paz interior es la fragancia que nace de la confianza absoluta; la Fe.

Ir hacia adentro, en la meditación o estado de quietud y silencio, nos introducirá en nuestro Jardín para sentir el gozo, la dicha y la paz que forman parte de nuestra esencia.

 

 

 

 

 

 

Un viaje astral

luz entre nubesFue en una sesión de Terapia Regresiva cuando tuve una experiencia totalmente inesperada de viaje astral. En realidad se trataba de unas prácticas entre los alumnos que nos estábamos preparando como terapeutas en este campo, así que no habían expectativas de que ocurriesen grandes cosas teniendo en cuenta nuestra poca experiencia.

Me tocaba hacer de paciente y otro compañero hacia de terapeuta, comenzó a hablarme con voz sugerente para llevarme a un estado de relajación profunda. No sé en qué momento fue pero, en una décima de segundo, hubo una explosión en mi mente y en mí sucedió un desdoblamiento; por un lado era observadora y por otro era protagonista de una vivencia asombrosa…

… salí de mi cuerpo como una bala hacia arriba y  al mismo tiempo que sentía la tremenda velocidad y fuerza de salir disparada hacia el firmamento, mi «Yo» observaba cómo me alejaba directa al espacio.

Una vez «arriba», en el azul celeste, de una inmensa nube se asomaron unos rayos de Luz, tan poderosa, que supe era el mismísimo Dios.

Me quedé sin aliento debido a la impactante energía que me llegaba y su Fuerza era casi imposible de soportar. Temí que mi corazón fuese a explotar de un momento a otro. Me tendí cuan larga era, suspendida en el espacio, delante de esos rayos de Luz -de esa Energía- rindiéndome a Su Poder. Y me envolvió Su inmenso Amor.

La experiencia es inenarrable, los sentimientos, la misma vivencia, fue demoledora; se creó un antes y un después en mi vida, que luego lentamente fui integrando en mí. Quiero decir que, el hecho de vislumbrar la «Realidad» y de experimentar eso que está más allá de la Lógica, ya no quieres más estar en este plano material y denso y te quedas tan anonadada que la mente se bloquea mientras tu alma busca quedarse en la ensoñación de lo vivido en lugar de volver a este mundo.

Una cosa es segura: no hay vuelta atrás. Las experiencias nos van transformando y nos ayudan a avanzar en entendimiento. Cada vez estamos con una mente más abierta, más flexibles y con menos resistencias y eso nos permite fluir de forma sincronizada con las energías del Universo.

Una vida plena sin edad

mujer anciana riendoVolver atrás 35 años, en un instante, es posible si primero te deshaces de los miedos. Traer el pasado -limpio de culpas- al presente de forma consciente. Revivir el sentir de la juventud en la madurez y reconciliar la nostalgia y la soledad con el amor y el entusiasmo por la vida.

Poder llorar y reír,  al percibir que se puede fusionar también el cielo y la tierra, y en ese punto; transformar en paz y aceptación la vida, haciéndola más plena. ¡Qué victoria!

A las personas queridas las guardamos en el corazón, donde se mantiene intacto el sentir de todo lo bueno que nos han dado. Con los años, el  transcurrir del tiempo deja de interesar. Al ir deshaciéndose uno de la importancia personal, al ir perdiendo identidad, también uno se aligera de lo poco significativo; de todo lo externo.

El corazón es la cueva sagrada  donde quedan  depositados todos nuestros tesoros y vivencias. El poder de nuestro ser esencial original se mantiene vivo por siempre en la llama del Amor que ahí permanece perenne.

 

«… y si ….»

hombre payaso triste… hay tantas miradas tristes,… perdidas. Tantos corazones fríos,… acorazados. Tantas almas desamparadas,… desatendidas.

¿Y si hubiese elegido casarme con Juan en lugar de haberlo hecho con Pedro? ¿Y si hubiese seguido mi intuición que me decía no dejar el trabajo? ¿Y si hubiese hecho caso a mi padre …? ¿Y si…?

A la mente  le encanta entretenerse con el ‘y si …’ porque le complace torturarse y jugar a ser víctima,  en el plano de la fantasía,  y así no pisar la realidad ni estar en el Presente ni tener que enfrentarse y aceptar la verdad de su condición existencial …

El engrandecer y desfigurar lo que hubiese podido ser  termina falseando nuestra realidad. Entramos en  conflicto cuando reclamamos que la vida sea como hemos planeado o cuando exigimos a los demás que nos hagan felices.

¿Qué es cierto y positivo en mi?  ¿Qué puedo mejorar y corregir? ¿Qué puedo y quiero recuperar?

Uno está ausente de su vida cuando se ausenta de su corazón y solo se rige por su mente siendo ésta débil e inmadura.

Hay que desarrollar  la mente para que se instale en la Realidad y la Verdad… haciendo esto la mente acoplará a su pensar la Conciencia, el discernimiento, la contemplación…  el agradecimiento de ser y su posibilidad de expandirse con libertad de espíritu.

 

 

 

Somos vida

Somos tierra. Somos agua. Somos Fuego. Somos energía.

SOMOS VIDA.

Somos parte de la Naturaleza y de todos los seres vivos.

Cuando nos sentimos en un estado de Amor incondicional  profundo, somos bendecidos por toda la existencia y toda la existencia es bendecida.

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Anécdotas

swyyo india'12Mi maestro espiritual Swami Purohit, que también es astrólogo, me leyó mi carta astral al principio de conocerle hace ya ocho años. Lo primero que hizo después de mirarla por largo rato fue felicitarme. Levantó la mirada, me miró a los ojos, y dijo escuetamente «felicidades».

Era lo que menos esperaba que me dijese y puse cara de asombro (como la conversación era en inglés procuré ser más expresiva con los gestos a falta de vocabulario). El caso es que yo consideraba que mi vida había sido de gran esfuerzo y sufrimiento en los últimos veinte años.

Me explicó entonces que en mi vida pasada había sido un monje y que había muerto recordando a Dios. Y que en esta vida, aunque hubiese estado casada dos veces y el hecho de haber tenido seis hijos, igualmente seguía siendo un ‘monje’… Por esa razón me felicitaba (por mi energía espiritual acumulada).

Le pregunté entonces por qué tanto sufrimiento y lucha. Era verdad que de niña y de jovencita yo había sido muy espiritual pero dentro de una familia en la que curiosamente no se practicaba ni se hablaba de religión o se mencionaba a Dios pues mis padres tenían creencias diferentes y decidieron no influenciar en nosotros ni educarnos dentro de ninguna religión.

Para mí particularmente, siendo tan sensible,  eso fue nefasto pues necesitaba de guía y alimento espiritual y crecí en este sentido, sintiéndome confundida y con sentimientos muy contradictorios.

Ahora, ya en  la tercera etapa de mi camino, después de tanta búsqueda y de haber llamado a tantas puertas,  finalmente he encausado mi vida de forma intuitiva y con la ayuda de Dios, preparándome para un trabajo de servicio a los demás.

Dios me ha dado muchos regalos y uno de ellos es el REIKI. Con él -hace ya diez años- pude realmente entender y percibir que somos energía y tenemos la capacidad de alimentarnos de la energía cósmica. Nuestra energía vital, podemos potenciarla, almacenarla, dirigirla allá donde haga falta, podemos hacer que se materialicen nuestros deseos, podemos sentir nuestra divinidad… Sentir que somos parte de un Todo.

Al incorporar REIKI en mi vida, física y emocionalmente me siento más equilibrada. Siento paz interior. El haber conectado con mi ser esencial me da la fuerza para hacer lo que tengo que hacer. No hay más miedo, inseguridad o impaciencia. Sé que cada cosa viene en su momento y tiene un sentido de ser.

Me siento también muy agradecida el que Dios haya puesto en mi camino un gran maestro con el que sigo aprendiendo.

Conocerse a uno mismo es lo que da sentido a la vida. Aceptar lo que no puedes cambiar te da paz. Reconciliarte con tu pasado te aligera el corazón. Crear tu Presente con una actitud positiva anula el miedo. Todo ello es lo que garantiza una vida feliz. Y todos tenemos esta posibilidad.

El guerrero espiritual

hombre  manos LuzNadie sabe de su valentía si nunca ha pisado un campo de batalla. El guerrero espiritual es quien se enfrenta a su Ego. Es quien ha perdido el miedo a perder y finalmente se afronta a sí mismo.

No es fácil pero tampoco imposible. Es un reto, un desafío con uno mismo; cruzar el campo raso del orgullo y salir de él victorioso.

El campo de batalla está en la Mente. Y nosotros, como guerreros, guardianes de nuestro ‘reino espiritual’,  tenemos que vencer a todos los intrusos  mercenarios.

Si no lo hacemos, si nos resignamos, si claudicamos ante lo falso e ilusorio, nunca ejercitaremos  nuestra cualidad de VALIENTES. Nunca mostraremos nuestra dignidad y autoridad natural. Quedarán sólo como posibles nuestros méritos. Pero, sobre todo, no habremos defendido a nuestro ser esencial.

Y no estoy hablando de mostrar violencia, de sacar  rabia y  agresividad física. No se trata de hacer sobre-esfuerzos o castigarnos a nosotros mismos.

La clave está en  DEJAR IR. Dejar ir lo que ya ha cumplido y a quien ya ha cumplido su enseñanza en nosotros. No queremos retener ni hacer prisioneros a ningún pensamiento ni sentimiento.

Los dejamos ir. Que el campo de batalla -nuestra mente y corazón- queden limpios; vacíos.

Los dejamos ir. Que vuelvan al lugar a donde pertenecen. Al liberarlos nos liberamos de toda carga.

Los dejamos ir. Cerramos el ciclo del pasado. Y creamos PAZ en nuestro interior.

Así actúa un guerrero espiritual; sus logros son los del Amor, hacia sí mismo y hacia los demás.