La soledad de los despiertos.

La persona con un alto grado de Conciencia refleja en su sonrisa serenidad, en su silencio la calma, en su sobriedad su estabilidad emocional, en sus pocas palabras su sabiduría. Esto es lo que irradia; es su Luz manifestándose. No tiene nada que demostrar ni convencer o conquistar, es como es. No pretende nada, no busca nada. Es el otro, quizá, el que se sienta molesto, incómodo. No sabe cómo encasillar a ese tipo y dice que es un pedante, vanidoso, engreído… aunque no haya dicho nada todavía, está claro que está fuera de lugar.

No se trata de crear comparaciones ni de hacer una escala del Bien y del Mal o de Mejor y Peor. No se trata de que nadie se sienta menos o más como persona. Todo eso ya ha quedado atrás y no nos sirve porque cada uno es único y está viviendo la experiencia que tiene que vivir para el desarrollo de su Conciencia y tampoco entramos a valorar cuántas veces se ha fallado y uno tiene que pasar por la misma prueba una y otra vez hasta que se descorre un velo y entiende.

Pero nada de eso es importante. La vida ocurre para que aprendamos. No debemos caer en el error de juzgar sino entender y aceptar que cada uno ha venido a experimentar una serie de cosas, que cada uno tiene un propósito en la vida, que somos instrumentos unos de otros para nuestra evolución y ahí lo dejamos con respeto total por los demás.

No entendemos nada de la vida hasta que ya hemos cruzado la frontera de la inconciencia y uno comienza a entender de qué va la vida y su propósito, entonces uno simplifica su actuar y lo que pretende es estar en paz con la existencia y consigo mismo. Todos queremos ser amados y ser felices … la cuestión es que no sabemos cómo conseguirlo.

Existen herramientas que crean certezas, nos ayudan a salir del pasado y hacen que construyamos una vida mental, afectiva y emocional estable. Todas ellas tienen como clave la toma de CONCIENCIA.

¿Qué ocurre? Debemos contar con ello; cuanto más despierta está tu Conciencia menos amigos vas a tener; eres un incomprendido. La gente común -que todavía vive en un mundo ilusorio- ya no se siente a gusto a tu lado. A las personas normales y corrientes siéntalas delante del televisor o dales temas de conversación que sean banales e insustanciales. No quieren pensar así que no les calientes la cabeza con tus reflexiones.

Tendrás que encontrarle el gusto a la soledad y al silencio. Y cuanto más te adentres en ti encontrarás la compañía perfecta en ti mismo, para esos momentos en que necesitas la paz y el sosiego.

No intentes captar la Realidad con la mente, eso es imposible, te va a engañar. Siente al Ser dentro de ti, desde tu corazón y eso te ayudará a sentir tu esencia.

La serenidad

La serenidad es lo que emana una persona espiritual.

La serenidad es la semilla que al germinar en el corazón, se transforma en paciencia, aceptación, paz, fe, amor … y expande todo esa fragancia y luz a su alrededor de forma inconfundible.

Crear ese estado de dicha interior, necesita dedicación y disciplina al principio. Es como quien quiere encender una hoguera, primero tiene que recoger leña, encontrar el sitio adecuado y protegerlo con piedras alrededor del fuego que quiere crear, para poder controlarlo.

La leña son los valores y virtudes que iremos juntando. El círculo de piedras para contener el fuego, es la práctica del control de la Mente y conexión con el centro del corazón, donde haremos la hoguera. La llama la crearemos desde la intención y el Amor incondicional.

Para mantener encendido este fuego debemos alimentarlo con pensamientos y actos de amor todos los días. Así es como nutriremos y sostendremos el calor y la luz de la Conciencia en nosotros.

La esencia de este estado, la Serenidad, se irá afianzando día a día hasta hacerse perenne. Y mientras este fuego esté vivo e ilumine nuestra Conciencia nos sentiremos a salvo y en estado de gratitud.

Cuando el Alma se deja ver

Me voy olvidando hasta de mis gustos. Puede parecer algo impuesto, como si la mente me retase: «deshazte de más», «vacíate de todo apego», … pero no es mi mente quien lo ha planeado así.

El ver cómo todo se va diluyendo hace que me pregunte a veces qué es lo que quedará. ¿Es que acaso los placeres son malos?

Pero, ni siquiera eso, cada vez son más sutiles los pensamientos. Sólo el Alma y el corazón están presentes.

Cuando la Conciencia aquieta a la Mente sucede una transformación; el Alma se deja ver.

La Conciencia está ligada a la Intuición. Abrir los ventanales de la Intuición hace que se amplíe la panorámica de nuestro mundo y el horizonte pierda los límites que la mente había creado.

Las limitaciones del conocimiento mental comienzan a tambalearse y la Conciencia nos muestra de refilón la sabiduría intuitiva que fluye sin límites … y comenzamos a maravillarnos … puede que aparezca el Miedo, que siempre teme perder algo o se asusta de lo desconocido … pero también él desaparecerá.

Esta sabiduría innata que nos sostiene y no permite que nos corrompamos ni degeneremos o nos degrademos, debe ser reactivada. Se trata de la Presencia divina; nuestra Alma con toda su Luz.

Vivamos desde y en la Presencia divina, que emana desde el centro sagrado de nuestro corazón y conseguiremos vivir acorde a nuestra naturaleza de manera fácil y desde la preciosa serenidad del Alma.

La paz interior

La paz interior es la base de la espiritualidad. Es tu espíritu, sin equívocos, bendiciéndote. Se trata de un estado de unión con la Conciencia superior que mantiene serena tu Alma, suceda lo que suceda en el exterior.

Para conseguir esa paz hay que hacer un trabajo de limpieza y purificación en nuestro cuerpo mental y emocional.

Es el Amor el que purifica y sana. Es el Amor el que transforma las emociones negativas en compasión y las energías densas las hace livianas para que fluyan con ligereza, simplificando las cosas hasta hacerlas bellas.

Allí donde había sufrimiento, la paz interior, lo transforma en aceptación y templanza.

Es así, convertido en Amor, como puedes amarte a ti mismo de forma absoluta para poder amar a los demás de igual manera.

Y para que ese Amor no se estanque y siga creciendo, pones un poco de tu Amor en cada ser vivo para volverte UNO con toda la humanidad y con la Madre Tierra.

Siente el calor y la Luz que emana de tu corazón.

Conserva la paz y el Amor en tu corazón haciendo el bien, a ti mismo y a los demás. Conserva la paz y el Amor en tu corazón, como una nueva forma de vida llena de Luz.

No se trata de creencias sino de sentir a tu Ser.

Quietud y serenidad

Dicen que si te sientes solo es porque no estás contigo.

Que el amor que se exige o reclama no tiene mucho valor.

Que tener Conciencia es recordar quien eres, aceptándote.

Que lo que escondo dentro mio como malo es una parte reprimida de mi persona que debo asumir.

Dicen que la vida se sufre desde la inconsciencia hasta que decides no sufrir más y cambias de actitud.

… si este fuera el último día de tu vida, ¿querrías hacer lo que estás haciendo? …

Mira con atención el Sol naciente, luego cierra los ojos y siéntelo dentro de ti, agradece la bendición que te brinda.

Cuando la conciencia se hace Luz

meditacion circulo preciosoQue tu mente y tu corazón se vacíen y formen un espacio amplio, transparente, diáfano … sin expectativas ni deseos.

Que tu mente y corazón, unidos, se conviertan en una plataforma luminosa,  casi infinita, para recibir el Silencio, la dicha de Ser y la Serenidad.

Que tu mente y corazón, por su propia liviandad, se eleven a otras dimensiones  …

Entonces se producirá el desprendimiento y   entrega de todo lo denso .

Nueva etapa realmente. Un paso más hacia la confianza absoluta al misterio de la vida en uno mismo. Y podríamos llamarlo humildad, al reconocer nuestra ignorancia sobre los estados superiores, a los que ya no vamos a poner resistencia.

Hacemos camino al andar, como dijo el poeta. Lo que veo en este momento; la dimensión y perspectiva de la vida, es nueva. El estado de inocencia reaparece. No surge algo pensado o ideado sino que se da por sí mismo; surge ante la mirada de sorpresa.

Es la evidencia de lo que ES, que está «fuera» de la mente. Lo que se hace innegable  lo manifiesta la Conciencia al expandirse. Son los velos de la ignorancia que se descorren, para asombro y maravilla de nuestra inteligencia.

 

Meditación dinámica

mujerLuz.Keshavanandacuando tengo la mente en quietud mi estado es sereno  y de no-acción:

… no tengo ninguna duda.

… observo las cosas y escucho a las personas sin necesidad de responder o reaccionar.

… siento paz y amor dentro de mí y sin esfuerzo ni propósito alguno es eso lo que transmito.

… las palabras resultan innecesarias. El deseo de compartir esta alegría no se puede hacer a través de la palabra pues ella viene de la mente que limita y yo estoy ahora en el corazón.

… percibir e irradiar la energía superior -desde esa perfecta conexión con la Conciencia Suprema- en un estado de meditación dinámica y nada más …

Como quien planea dar un banquete a las personas que más quiere y se encarga de que no falte detalle; dedica todo un tiempo primero en planear y luego hacer todos los preparativos de manera muy consciente de cómo quiere alegrar y hacer feliz  a su gente. De igual manera, el buscador espiritual, en su anhelo por conectar con su ser esencial  y celebrar ese reencuentro, se prepara con sus mejores galas. No importa cuánto tiempo le va a llevar prepararse y conseguirlo. A medida que se va acercando el momento ya comienza a percibir la fragancia embriagadora y las luces que le animan a unirse y fundirse en ellas… Para entonces ya sabe que el ego debe quedar atrás, que la invitación es sólo para su Alma.

La Verdad en nosotros

ser esfera y rayos… Somos energía y en la medida en que purificamos la energía en nosotros,  ésta va perdiendo en densidad.  Los canales por donde fluye este prana se abren y la comprensión de las cosas llega directamente a nuestro corazón. Esa vivencia, que se va haciendo cada vez más estable y fluida, es lo que nos da seguridad, serenidad y paz interior; desde la aceptación.

Primero somos inconscientes de quiénes somos, después, al sentir el vacío dentro de nosotros,  nos convertimos en buscadores de la verdad,  para  después de un largo recorrido,  volver al punto de partida y reconocer en nuestro interior de que, la Fuente de la Verdad, está dentro de nosotros.

Escribió Krishnamurti: La verdad no es «lo que es» pero la comprensión de «lo que es» abre la puerta a la Verdad».

El gran Maestro yogui Swami Purohit explica en sus charlas que el propósito del despertar de la Conciencia es desarrollarla y conseguir que ésta no se altere -pase lo que pase,  esté uno de acuerdo con ello o no-. Para restablecer la armonía, debe haber una práctica espiritual que te lleve a tener una mente centrada, bien a través de la meditación, el rezo y/o entregarte con entusiasmo a realizar  tu trabajo, desde el corazón.

«Sé consciente de cuál es tu estado mental. Para  la meditación es necesario tener una mente centrada.»  (Swami Purohit)

 

 

 

Quietud Mental

  HACER desde la mente supone esfuerzo. Inclusive las personas bondadosas y serviciales que ayudan a los demás, si lo hacen  desde la mente, se debilitan energéticamente… de forma inconsciente se sienten obligadas y se imponen una conducta amable más allá de sus «posibilidades o deseos» reales.

Por el contrario, dejar la mente a un lado  es fluir con las energías amorosas del corazón.

Conseguir la quietud mental te lleva por inercia a  entregarte desinteresadamente al verdadero Amor porque ya no existe ninguna fuerza externa que te incite a hacer… que te empuje a reaccionar, que te haga sentir obligado a ejercer cualquier patrón establecido…

Todo lo que suponga un sobre-esfuerzo se está haciendo desde la mente… por eso nos cuesta tanto meditar a los occidentales… desde la mente queremos acallar la mente, desde la mente queremos romper patrones y hábitos creados por la mente… desde la mente pretendemos que nuestro corazón se sienta en paz, perdone, sane sus heridas… desde la mente…

El Dar desde el corazón,  hace que te vuelva multiplicado esa poderosa energía vital superior que nos hace sentir bien con nosotros mismos. Entonces todo se hace fácil y el estado de serenidad y alegría se irradia al exterior; esta es la quietud mental… al despejarte de lo inútil, al liberar la mente de miedos, tensiones, preocupaciones… esa liberación de todo lo irreal e ilusorio por tí mismo creado, te lleva a la quietud pacífica y amorosa de tí mismo.

Cuando el pulso del corazón late sincronizado con el pulso del Universo, conseguimos la quietud mental.
Siempre que puedas ve donde la Naturaleza y siéntela, sintoniza con ella, eso te ayudará en principio.
Siéntete parte del Todo y déjate fluir.