Pensar es más importante

hombre saludo al solPensar tiene más beneficio que hablar.

El habla es la acción por medio de la palabra que utilizamos para comunicarnos, pero muchas veces nos arrepentimos de haber hablado demasiado pues ocasionamos daño a los demás y a nosotros mismos.

Si se utiliza sin pensar puede producir confusión, inestabilidad emocional y enfado.

Si se utiliza como arma arrojadiza, para defendernos, hará daño incalculable.

Si se utiliza para juzgar, al no ser imparciales no somos justos. Lo que hacemos es recriminar, y eso nos traerá como efecto, sentimiento de culpa y el desencanto por nosotros mismos.

Si se utiliza para pacificar, portando alta vibración de amor, irradiará paz y dicha.

Por otro lado, desde el silencio tenemos la oportunidad de pensar, observar, escuchar y sentir. Después podemos hablar si tenemos algo que decir.

No es útil la opinión que no aporta algo bueno. Si hablas, que sean palabras que nazcan en el corazón y lleven una nota de reconciliación y esperanza.

Guardar silencio precisa de un gran control sobre las emociones. Quien sabe guardar silencio -y conoce el valor del Silencio- no emite juicios, no opina, no interrumpe.

El Silencio es la no-acción que expresa la sabiduría de quien lo practica.

Compromiso / Obligación

manos entrelazada.jpgLa diferencia es grande. El compromiso primeramente es con uno mismo. Debe ser voluntario y consciente; así es como se crea la perfección.

La obligación es impuesta o aceptada desde la manipulación o la fuerza. Se trata de ganar la voluntad del otro mediante el miedo, el sentimiento de culpa, el interés o el victimismo.

Cuando a nivel físico sentimos un peso en nuestros hombros quiere decir que emocionalmente tenemos un sobre-esfuerzo de responsabilidades y preocupaciones. El dolor y tensión física en toda esa zona e inclusive cuando la espalda comienza a deformarse debido a que la columna vertebral “cede” y se encorva … quiere decir que tenemos que comenzar a replantearnos nuestra actitud y vulnerabilidad ante los demás.

Sentirnos obligados a hacer algo o sentirnos obligados a comportarnos de una manera distinta a la que nos dicta nuestra naturaleza y entendimiento, simplemente por COMPLACER a los demás, nos perjudica tarde o temprano. Distinto es si esa obligación la convertimos en compromiso consciente y voluntario, por amor …

Las exigencias y la obligatoriedad vengan de quien vengan, inclusive las auto-impuestas crean tensión interior, represión.

Sentirnos en deuda con alguien o sentirnos obligados a devolver un favor, a hacer un regalo, poner nuestro empeño en agradar, todo ello lleva un esfuerzo   y gasto de energía a nivel mental.  Sin embargo, cuando es el corazón quien  siente el impulso sincero y espontaneo de corresponder o mostrar su compromiso de lealtad o lo que sea, lo hace desde la libertad.

Transformar la obligación en COMPROMISO crea libertad,  responsabilidad y conciencia.

¿Por qué sufrimos?

mujer chapas en pelo

A la vida hay que echarle sabor, color, ritmo y mucho humor. Y sobre todo, no sentirnos tan importantes diciendo aquello de “es que nadie sufre tanto como yo” … esperando se la valore más por ello.

Hay muchas personas que viven en el sufrimiento. Da igual qué les hace sufrir, la cuestión es que si la vida les trata bien y no tienen ningún problema, ellas se inventarán algo -de forma inconsciente-, irán en busca de una situación difícil y complicada, para entrar nuevamente en el círculo denso que produce el padecer y que es a lo que están acostumbrados .

Personas que inconscientemente no se sienten merecedoras de ser felices y se auto-castigan. Se relacionan con las personas equivocadas. Atraen y se sienten atraídas por personas manipuladoras, egoístas  y poco compasivas. Una y otra vez pasando por los mismos escenarios y personajes sin que les sirva de experiencia para abrir los ojos y VER y aceptar su propia valía.

Cuanto más uno se identifica con la Mente, más sufre. Cuanto más valores tu presente, más libre de la mente egoísta…  ¿Cómo despertar y salir de esa distorsión de la Realidad? ¿Cómo comenzar a amarse a sí mismo? ¿Cómo perdonarse? ¿Cómo dejar de vivir de forma compulsiva en la preocupación constante y con falta de espacio para vivir en el Ahora?

No es fácil salir de esos patrones y conceptos condicionantes generalizados: “hemos venido a este mundo a sufrir”…haciendo que uno se sienta culpable si su corazón está lleno de alegría y gratitud por la vida… -ya estás incomodando a alguien cercano que no soporta la felicidad ajena-  …

El sufrimiento es opcional. Se nos pueden presentar las situaciones más dolorosas, el cómo las encaramos, depende de nuestra actitud.

 

Saturados emocional y mentalmente

hombre meditando grisesSi hay que echarle la culpa a alguien,  ya nos encargamos nosotros mismos u otro, de que caiga sobre nuestros hombros.

De ahí la necesidad de hacer una limpieza emocional desde el momento mismo en que nuestra Alma nos pide y nos empuja a que hagamos cambios en nosotros. Porque, llega un momento en nuestra vida, en que estamos y nos sentimos saturados emocional y mentalmente.

Sin embargo, como somos tan contradictorios, al vivir en una mente dual llena de dudas y miedos, siempre una parte nuestra se resiste al cambio, se resiste a VER la realidad; porque resulta dolorosa. Precisa de un esfuerzo y nos sentimos sin fuerzas ni confianza en que lo podamos lograr.

La resistencia crea sufrimiento. Las mente que se resiste al cambio siempre encuentra la fórmula para posponer el enfrentamiento con nosotros mismos o con la situación que nos preocupa.

Esa lucha que ocurre en mi interior,  entre lo que debería hacer que me dicta mi mente y lo que deseo hacer que me susurra mi corazón, es lo que crea tensión y agotamiento en mi. Si tengo una mente dominante mí corazón se resignará y se irá apagando. Pero si he desarrollado mi mente hasta hacer que trascienda al Ego y hago que se conecte con el corazón, entonces conseguiré sentirme en paz conmigo misma; feliz.

Amarse a uno mismo es una cuenta pendiente para todos aquellos que las circunstancias de la vida le hicieron sentirse abandonado, no amado, relegado, humillado …. pero esa memoria del pasado podemos sanarla y dejarla que repose en el pasado. Porque lo importante AHORA es ocuparnos de nuestro Presente,  libre de quejas o resentimiento. Amándonos plenamente para poder así poder dar a los demás.

 

Los hijos son espejos donde mirarnos

mama y niña africanaLograr que la Mente entre en quietud quizás sea lo más difícil de conseguir para cualquier humano de los países llamados desarrollados.  Y la razón es que por nuestro estilo de vida donde hay estimulación  mental  constante   se nos hace imposible aquietar la mente sencillamente porque no se nos ha enseñado a disfrutar del  silencio y  la quietud mental… pero eso sí, al niño le decimos que se esté quieto y callado.

Hemos arrastrado a los hijos desde que nacen a una forma de vida totalmente estresada y con un ritmo frenético. Y ahora estamos padeciendo el resultado de ello .  Lo que padecen los padres lo sufren los hijos; ellos tampoco saben qué hacer  con tanto pensamiento y ruido invadiendo su cerebro:  ansiedad, insomnio, cansancio físico y mental, falta de concentración y todos los problemas relacionados con una mente hiperactiva, desubicada, confusa, dispersa… a la que no se la enseña a descansar y a pensar.

Niños de cuatro y cinco años con problemas graves de comportamiento violento, antisocial, hiperactivo, pesadillas nocturnas…  Un caso como éste me presentó un matrimonio joven hace unos días;   su hijo de cinco años con el que habían agotado todas las esperanzas, habiendo ido a distintos  médicos y hasta un  curandero, según me contó la madre con lágrimas en los ojos. Me confesó que el matrimonio se estaba yendo al traste por culpa del niño. El marido con depresión crónica y ella con los nervios totalmente rotos. Achacaban todas sus desgracias al comportamiento del niño que dicen ya nació llorando sin parar y muy nervioso.

La medicina oficial receta al niño tranquilizantes y jarabe para dormir… como única solución que conocen. Parches para síntomas que tienen una raíz mucho más profunda. Observaba a esa madre tremendamente desesperada. Luchando entre su rabia por el niño que no se comporta como ella quisiera y le está destrozando la vida y el matrimonio y su sentimiento de culpa como madre porque no sabe cómo hacerle  feliz. Le pega y le abraza. Le grita, lo atemoriza, le amenaza pero después con lágrimas en los ojos le dice te quiero… y mientras el padre, ajeno, sigue agarrado a su depresión callada o explota envuelto en ira cuando la situación le desborda.

Le dije a la madre lo que siempre digo; el tratamiento lo necesitaba primeramente ella misma. La madre insistió que ella sería feliz si el niño fuese normal y que todo se arreglaría si el niño se comportase bien… No, le dije, es al revés: si la madre y el padre ocupan su sitio, el niño ocupará el suyo por sí solo. Con mucho tacto le dije a la madre que los hijos son espejos donde mirarnos. Ella no quería que el niño fuese violento porque su agresividad ya le afecta a ella misma que no puede  llevarlo a ningún sitio porque pega a los demás niños. Tú misma eres agresiva con el niño, tú le pegas… él está haciendo lo mismo, tú eres su referencia de comportamiento. Cuando como persona recuperes tu equilibrio emocional y  fortaleza mental, tú hijo se alimentará de esa estabilidad que necesita sobre todas las cosas. Si tú estás bien el niño estará bien, no al revés. Es vuestra  responsabilidad hacer ese esfuerzo en vosotros mismos como padres y educadores.

Los niños de hoy en día, de los que tanto padres como educadores se quejan de que padecen falta de concentración, que son apáticos, abúlicos o hiperactivos, que son egoístas y caprichosos, etc. no nos olvidemos de que ellos son nuestra mejor referencia donde observarnos a nosotros mismos.