REIKI a distancia

Más allá de la Lógica y la Razón, existe otra Realidad, aún mayor. Adentrarnos en el espacio infinito de las Energías, al principio causa vértigo, desconcierto e inclusive uno duda de sí mismo por si la imaginación lo está llevando a la locura.

Llevo más de quince años, como maestra de REIKI, al servicio de la sanación natural por imposición de manos. Y no termino de sorprenderme de cuánto podemos vivenciar más allá de nuestro mundo físico.

La mayoría de las personas son incrédulas debido a su rigidez mental. El miedo al Amor es más grande que el miedo al sufrimiento. Al mismo tiempo, el miedo al sufrimiento es tan grande que nos paraliza y nos tensa dificultando nuestra capacidad de amar.

La energía del Amor Incondicional, siendo la energía sanadora por excelencia, es la que mueve REIKI. Canalizarla a través de la invocación y dirigirla al punto focalizado, en la distancia, es totalmente posible. Y de forma simultanea es recibida.

El ser humano tiene esa capacidad de auto-sanación, física y mental/emocional. Somos Conciencia. Somos Luz.

El primer paso es abrirnos a experimentar, desde la inocencia, que no cuestiona, que no tiene expectativas ni intereses personales. Entonces el Universo se encarga de que te llegue la oportunidad de pasar a un nivel superior de Conciencia.

Y a partir de ahí, el mundo y la Naturaleza te maravilla porque el conocimiento intuitivo comienza a ampliarse sin límite … y, como energía, fluyes, liberándote de toda densidad mental.

El poder sanador de la mente

El más grande maestro sobre el poder curativo a través del pensamiento y la voluntad del hombre sobre las células del cuerpo ha sido Jesucristo.

Demostró la efectividad de la sanación por medio de afirmaciones positivas como poder vibratorio de la palabra.
Fue Jesucristo quien sanaba a distancia por el poder sanador de la mente. Parte de la misión de Jesús consistía en hacer visible todo el potencial del ser humano por medio de la sintonía de su propio potencial con las energías divinas.
El REIKI y otros sistemas sanadores energéticos se basan en la relación que existe entre el pensamiento, la energía vital, la energía universal superior y el cuerpo físico.
Hoy en día está comprobado científicamente que los pensamientos  afectan a nuestras células y a nuestro cerebro de forma positiva o negativa; sanándolas o destruyéndolas.
Cuando una persona enferma, su  sistema inmunológico y su voluntad se debilitan. A través de REIKI y la imposición de manos, el sanador puede estimular y renovar la energía vital del enfermo, para que la curación se haga efectiva a través de uno mismo; por su voluntad de sanarse.
Primeramente, por medio de la convicción supraconsciente del alma, la mente recibe la posibilidad y deseo de sanación. El pensamiento positivo, la esperanza y la oración se hacen presentes creando el ánimo y fuerza necesaria para reactivar las células. Después el cerebro libera la energía vital necesaria para restablecer el equilibrio interior;  la salud.
Mi consejo para las personas enfermas es que se visualicen con salud. Que envíen Luz a todas sus células y a todos sus órganos, todos los días, renovando su fe. Que transformen a través de la oración su desánimo en alegría, su pesimismo o resignación en esperanza.
Esta es la mejor medicina que fortalece el cuerpo y el espíritu.