Muchos dicen quererla… pero a mitad de camino se cansan, desisten, siguen probando otras cosas nuevas o deciden ya tienen bastante… pero llegar hasta el final para alcanzar la tan deseada paz interior de forma estable, es una tarea ardua que pocos consiguen.
Primeramente hace falta una limpieza del cuerpo físico para deshacernos de toda energía bloqueadora como la rabia, la envidia, la codicia, la ansiedad, la inseguridad, etc. Ese es el primer paso; vaciarse de todo lo inútil, sobre todo los miedos.
Luego hay que trabajar con la mente; para que se vuelva dócil y flexible. En este proceso de hacernos dueños de nuestra vida, comenzamos a crear armonía. Nos adentraremos a fluir dentro de los planes de la Naturaleza y el Universo.
Porque más allá de la mente parlante, los sentidos y pensamientos se aquietan y comienza la vibración intuitiva.
Siendo observadores de nosotros mismos, percibiremos que cuando nos sentimos inseguros, nuestra energía vital se dispersa y nos sentimos frágiles. Igualmente ocurre cuando estamos enfadados; nuestra energía se densifica y perdemos la claridad mental.
Con la respiración rítmica y consciente centramos todas nuestras energías y las unificamos con las energías del Universo. Haciendo esto podremos controlar los miedos.
Estando libres del Ego nos sentiremos parte de la Naturaleza y de la Madre Tierra. Entonces podremos deshacernos de nuestras debilidades; cambiando hábitos y responsabilizándonos por nuestra salud y felicidad.
¿Cómo lograr la paz interior? Despertando nuestra Conciencia. Desde un anhelo sincero, nos irán llegando las personas y las herramientas necesarias para adentrarnos en este Camino que no tiene fin pero sí muchos presentes de dicha y amor pleno.

No hay que esperar a ponerse enfermo; mejoremos nuestra salud mientras nos sentimos con energía. Y lo recomendable es hacerlo llevando una vida sana, practicando ejercicio físico, procurando una estabilidad emocional y nutriendo nuestro cuerpo espiritual.
El miedo psicológico es a algo que podría suceder, no es miedo a lo que está sucediendo. Y es este tipo de miedo al que tenemos que poner fin.
¿Qué nos enferma físicamente? El estrés, la ansiedad, el miedo, la angustia, la envidia … todas las emociones y sentimientos negativos hacia nosotros mismos.
Sólo hay una enfermedad, se manifieste como se manifieste en nuestro cuerpo físico, y es el alejamiento y desconocimiento de nosotros mismos.
Vivimos la vida desde los supuestos. Damos por supuesto un montón de cosas que ni siquiera hemos expresado … ser queridos, ser comprendidos, ser felices …
De la misma manera que prestamos atención al mantenimiento y cuidado de nuestro coche, igualmente deberíamos pensar que nuestro cuerpo físico es nuestro vehículo y necesita de un mínimo de mantenimiento para su buen funcionamiento.
La dedicación a reconocer nuestro ser -quien somos en esencia-no tiene fin y lo que en un principio es un entrenamiento para crear esa disciplina de reconocimiento y conexión con nuestra naturaleza , en la segunda etapa se convierte en un fluir armonioso, al sentirnos dueños/as de nuestra vida.