El Alma

corazon rojo y amarilloEl conflicto y el sufrimiento se crean a nivel mental. El dolor puede ser a nivel físico pero también se filtra emocionalmente en el corazón. Más profundo está el tormento del Alma, cuando queda desconectada de lo divino en su Ser o queda interrumpido el flujo del Alma de la persona que ama o de la Divinidad misma.

Mientras se vive en la inconsciencia del Ser, el Alma está dormida y la existencia se limita al mundo exterior. Siendo así, no somos conscientes ni actuamos desde nuestro potencial divino que radica en el Amor Puro y la Compasión… éstos son los estados superiores del espíritu.

Pero cuando la Conciencia y el Alma despiertan, se expande nuestra visión del mundo y se descorren los velos que nos velaban de la Realidad. A partir de ahí, es nuestra Alma la que nos alumbra el Camino.

Cuando el corazón está cerrado asfixia el Alma. Y esto ocurre cuando sólo se vive hacia lo externo y material. El sentimiento de vacío y abandono invaden la mente y el corazón.

Abramos el corazón al Amor y el Alma dejará salir su Luz por las ventanas de nuestros ojos, a través de la voz irradiará dulzura y se abrirá nuestra capacidad de escucha e intuición.

La vida se transforma y nace la felicidad y la paz interior.

El karma positivo y negativo

ser, geometria sagradaCada persona nace con una naturaleza en particular; viene a este mundo  con dones (karma positivo: lo ya ganado) y dificultades por las que tiene que pasar (karma negativo: lo que le falta por aprender).

Desde el libre albedrío usaremos nuestro potencial y capacidades con una actitud de resistencia e inconsciencia o utilizando todo ello como combustible para crecer y evolucionar.

Nos ha sido concedido un vehículo para cumplir con nuestro trabajo: el cuerpo físico. Al descender a este plano material, ante tal densidad energética,  nuestra Conciencia quedó relegada y resulta dificultoso remontar y recuperar   al Ser que ya somos.

Establecer  esa conexión con nuestro cuerpo espiritual -con nuestro Ser original- es lo mejor que podemos hacer si queremos avanzar; vivir como  seres  humanos y recuperar nuestra parte divina.

Honrar la vida, ser agradecido y meditar, nos ayuda a mantenernos Presentes.  Sentir la Presencia del espíritu que nos une al Todo, es lo que da sentido a la vida y crea Dicha en nuestro interior.

Nada ocurre por casualidad. Nada. Todo está dentro y sujeto a un Orden y Plan  Superior que nuestra limitadísima mente no puede alcanzar a comprender. Sólo cuando fusionamos nuestra conciencia a la conciencia universal somos capaces de entender que somos parte de un Todo; la Energía Creadora del Amor Puro, que llamamos Dios.