El Centro del corazón

corazon-rojo-y-amarilloUn sermón es lo contrario a la propia revelación interior . No sirve la bondad obligada. Ni siquiera una madre puede prestar sus virtudes a su hijo.

–  ¿Qué es lo que siente un corazón sano?

_  Amor, compasión, ternura, …

–  ¿Qué siente un corazón malherido o emponzoñado?

–  Odio, celos, rencor, envidia, …

– ¿Qué protege a un corazón para mantenerse puro?

–  La inocencia, la humildad, …

–  ¿Qué hace a un corazón vulnerable al mal?

–  El egoísmo, la mentira, la codicia, …

Si el corazón no siente y vibra por sí mismo en el Amor y en la necesidad por descubrir la Verdad, simplemente es que no ha llegado su momento para ello.

La Verdad y las verdades a medias

crakras y diosLa mejor práctica para deshacerse del Ego es decir siempre la verdad. La Verdad es la que ilumina nuestros centros energéticos.

No más disimulos y verdades a medias. La hipocresía envenena y ennegrece el corazón.

Lo único que tiene Luz propia es la Verdad. La Belleza y la Paz están en la Verdad.

¿Qué es lo que nos hace tenerle miedo a expresarnos y ser sinceros? … si digo lo que pienso puede que se enfaden los demás y ya no me quieran.

Si expreso mis creencias y mi sentir puede que moleste a los demás y ya no quieran ser mis amigos.

No quiero ser diferente y por eso disimulo, por eso es que aparento ser como ellos.

¿Cuál es mi realidad que escondo? ¡Quisiera ser libre! ¡Quiero ser feliz! … pero, ¿cómo conseguirlo si gasto mis energías en aparentar ser quien no soy?

El Ego tiene intereses propios y se ve obligado a mentir. Utiliza la hipocresía, desde el egoísmo,   en sus cálculos para conseguir algo en beneficio propio.

¿Dónde está la Verdad? En mi corazón.

En mi interior está la Fuente de la Verdad.

Desde mi autenticidad  logro ser quien soy.

 

La Verdad

ser deluzReconocer la Verdad es un acto de valentía y de autenticidad. Significa la liberación de los miedos. Mentir es esconder, falsear. Todos, en alguna medida estamos envueltos en la mentira y el disimulo. Es por eso que la Verdad nos molesta e incomoda. ¿Cómo es posible que le tengamos miedo a la Verdad? La evitamos porque nos duele reconocerla. Y debido a ello es por lo que nos complicamos la vida. Gastamos la energía en el disimulo; que no nos descubran … que no descubran ¿qué? …

En la medida en que nos comprometemos con la Verdad, van cayendo por si solas todas las mentiras -nuestras miserias-; las mentiras con la que construimos nuestra vida y a nosotros mismos. Las mentiras creadas desde el miedo.

El miedo va ligado a la mentira mientras que la Verdad posee la valentía de ser, desde el Amor y en Amor, que es la fuerza creadora de Luz.

En el mundo externo de las formas, se acomoda la Hipocresía: Nos sentimos obligados a aparentar.

Enfrentarnos a la Verdad es la muerte del Ego; que es falso y se sostiene en pie por la fuerza que le damos al mundo ilusorio.

Acepta el desafío de decir siempre la verdad, de vivir desde la Verdad. Eso te obligará a posicionarte en la Conciencia de Ser. Y eso te llevará a fusionarte a la Conciencia Suprema, a la que perteneces.

Cuando uno se enfrenta a la verdad de sí mismo uno se siente desnudo, y siente vergüenza. Pero no hay nada que esconder; somos, en nuestra desnudez, seres de Luz.

 

 

 

 

La Verdad y la Mentira

cisne doradoDicen que la verdad duele solo una vez mientras que la mentira nos duele mientras vivimos en ella.

Las personas que se enfrentan a un trauma necesitan utilizar mecanismos de defensa o estrategias de adaptación que les permitan, primero, RECONOCER y ACEPTAR la verdad y luego ASIMILARLA, para poder sanar la herida y el dolor de aquello que distorsionaba el entendimiento.

A veces nos toca luchar y proteger la verdad de quien somos, porque siempre hay alguien que nos quiere manipular y convencer de su verdad …  Queremos complacer a los demás hasta el punto de perder nuestra identidad. Cedemos y cedemos hasta hacernos serviles y sumisos a la verdad de otros …

Todos conocen el cuento del Patito Feo. Nos narra cómo  una fatal casualidad crea una desgracia en la vida de este patito que se siente rechazado y abandonado por quien cree es su madre y familia. Este sufrimiento se agrava al repetirse una y otra vez la misma reacción de rechazo hacia él. Resignado y desolado, el patito   se vuelve víctima al creerse no merece ser querido y huye -de sí mismo-. Abandona toda lucha… no se siente merecedor de ser amado.

Las situaciones traumáticas vividas en nuestro pasado no determinan nuestro futuro. El que nos haya ido mal en nuestro pasado no significa que ya estemos condenados por siempre jamás a continuar con los mismos patrones.

Cuando la realidad nos resulta torturadora y angustiosa, hay que transformarla. Puedo utilizar mi dolor y transformarlo en algo útil para el futuro. Cuando el patito feo decide marcharse y alejarse de quienes le humillan está fortaleciendo su integridad y autenticidad aunque de forma inconsciente  pero intuitiva. Su soledad le hace fortalecer su voluntad de no conformarse con una vida miserable.

Lo que comenzó como un drama y se convirtió en tragedia, finalmente el patito feo – al no aceptar para sí la verdad de los otros- terminó encontrando a sus iguales que lo acogieron, transformándose finalmente en un hermoso y majestuoso cisne.

Hay que evitar ver las crisis como problemas insuperables. E incluso lo que llamamos Destino puede ser mejorado desde una actitud positiva y firme.

 

 

 

Una mente débil se confabula con el Ego

hombre cabeza CH7El Ego, que tiene su casa en la Mente, grita, patalea, se siente víctima, amenaza, saca la espada de su orgullo herido, arremete contra todo temiendo perder el control de su poder. Llora y se lamenta, se siente desgraciado y humillado… y la mente inferior le apoya justificando su comportamiento.

Mientras, la Conciencia, observa desde la calma a ese personaje fatuo y engreido que se siente más importante que el mundo entero.

La Conciencia es paciente pero firme. Es compasiva pero no tolera la mentira y la hipocresía. Por mérito propio reside en esferas superiores y solo acude cuando la mente la llama pidiéndole ayuda y le cede el lugar privilegiado que merece y desde donde puede actuar, apasiguando a la mente angustiada.

En la Mente inferior viven los miedos, la fantasía, la duda y la codicia. La Conciencia se abre paso a través de todas estas energías de pensamientos negativos para darle LUZ y despejarla de tensiones y todo lo que la oprime. En la medida en que no haya resistencias, la Luz penetrará y desvelará a la ignorancia.

La Mente es débil cuando no se desarrolla;  se mueve de forma descontrolada y conflictiva. Podemos incrementar su poder y ponerla a nuestro servicio cuando, sintonizada con la Conciencia, fluyen en armonía y nos ayuda en nuestra evolución.

Y si no mentimos, qué pasará?

Sabemos, pero a veces no queremos ver  lo correcto. No  interesa a una parte de nosotros y nos mentimos y mentimos a los demás.

Para algunos,  su vida está hecha de tantas mentiras que ya no saben distinguirlas de las verdades. Se quejan de agotamiento físico y mental, lo achacan a esto y aquello y prueban un montón de remedios, pero nada sirve. Porque la raíz de su agotamiento, en estos casos, es la energía que se gasta en  ocultar hechos o formas que tememos se sepan de nosotros.

Mentir  puede ser por diferentes causas: La persona  con mala fe, que es quien daña al otro mintiéndole para aprovecharse de él y no siente culpa por ello. Es el niño que culpa a otro mintiendo  abiertamente y sin remordimiento de sus fechorías.

Mentir por hábito y de forma compulsiva. Empezó de niño tal vez a mentir por pequeñas cosas o a exagerar,  y al ver que no pasaba nada, siguió mintiendo. Puede ser por miedo a ser castigado, a no ser querido, para ser admirado. Pero si no se corrige este mal hábito, siempre queda dentro esa insatisfacción consigo mismo.

Mentir por guardar una imagen. Camuflarse en la fantasía.  O por el qué dirán. En algunos casos, más que mentir es callar. Callar y no salir en defensa de la verdad. Los secretos familiares que ya se inculca al niño a no hablar fuera de casa. Esos secretos de familia que los niños heredan y no entienden pero les resulta terroríficos. Crean desconfianza hacia el entorno. Nadie debe enterarse de las vergüenzas de la familia.

Y si no mentimos, qué pasará?… Haced la prueba. Estad una semana sin decir ni una pequeña mentira.

El corazón os lo agradecerá.