La dignidad del pobre

hombre agradecidoHay una pequeña historia de un anciano ciego que estaba en la calle mendigando. Estaba sentado en la acera y tenía un cartel junto a él que ponía “soy ciego y no tengo para comer” pero la gente pasaba sin prestarle atención. Un joven se paró frente a él y sin vacilar cogió el cartel, le dio la vuelta y escribió algo. Volvió a colocar el cartel donde estaba, echó unas monedas al pie del anciano y siguió su camino. De vuelta de su trabajo, horas después, volvió a pasar por delante del anciano y se paró a saludarle, viendo que sonreía. El mendigo, intuyendo que era la persona que había escrito algo en su cartel y que tanta suerte le trajo porque mucha gente se había parado a saludarle y ayudarle con algunas monedas, le preguntó curioso qué había escrito. El joven, sin darle ninguna importancia, le contestó: abuelo, escribí “es primavera y no puedo verla” … qué le parece … y los dos se echaron a reír.

Nadie quiere escuchar lamentaciones. No se simpatiza con la miseria humana. Los actos de caridad no encajan en el ser humano actual, sin tiempo para pararse a compadecerse de nadie … cada uno está en su propia lucha de vida …

Pero nos fijamos en lo que está en nuestra misma onda. Simpatizamos con lo que nos impacta agradablemente. El mensaje que llega al corazón de forma amable nos atrae. Todos estamos falta de amor y simpatía …

Ser positivo siempre tiene ventajas. Los actos espontáneos de corazón llegan a los demás corazones.

Si nuestra actitud en la vida es de víctima o de mendigo recibiremos migajas por lástima. Pero si nuestra disposición personal es de confianza, dignidad y amor, esa actitud nos facilitará la vida.

El miedo a sufrir. Sanación emocional

mujer-de-piedraPor miedo a sufrir elegimos no amar. De tanto vivir en el pasado o en el futuro nos volvemos de piedra porque hemos dejado de estar presentes en nuestra vida.

De tanto fantasear o estar envueltos en miedos irreales, divagamos. No somos capaces de pensar con claridad.  Se dispersan nuestros sueños y nuestras ideas creativas.

Elegimos abstenernos y quedarnos en el “no sé”.

Por miedo a ser rechazados o a fracasar nos mantenemos en la rigidez de quien ya no cree en sí mismo.

Los mayores consumidores de antidepresivos, ansiolíticos, somníferos, antiácidos para la acidez de estómago, etc., son fármacos ligados a los trastornos  de estrés, ansiedad,   angustia y depresión,  están en los países desarrollados de occidente… y sigue en aumento.

Sin embargo, hay que enterarse, existen métodos y formas alternativas  naturales para combatir los desequilibrios mentales y emocionales. Conformarse o rendirse a convertirse en un enfermo crónico, sólo sucede en mentes débiles que han perdido la voluntad y el entusiasmo por la vida. Estas personas necesitan ayuda y comprensión.

Así como los bebés aprenden a caminar cayéndose y tropezando cien veces antes de echar a andar,  sin decaer su ánimo. Así mismo, debemos levantarnos los jóvenes y adultos, una y otra vez, ante los obstáculos de la vida.

La sanación emocional es fundamental para nuestra calidad de vida y es posible desde distintos sistemas para el equilibrio de las energías y terapias  naturales que están dirigidas a la sanación emocional.

 

Femenino y Masculino

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Desde el equilibrio entre lo Femenino y Masculino nace el entendimiento y la sabiduría.

Desde el equilibrio entre las energías femeninas de la justicia y las energías masculinas de la autoridad, nace el Amor.

Desde el equilibrio entre las energías femeninas de la belleza y las energías masculinas del coraje, nace la victoria.

La Mujer recupera su naturaleza y valores. Ha estado demasiado tiempo sometida, esclavizada y denigrada. Hemos estrenado el milenio donde la energía femenina reaparece en primer plano para reactivar todo lo vivo con su creatividad,  sabiduría y su sensibilidad.

Lentamente, la Mujer recobra su protagonismo. Aprendió a ser paciente, a guardar silencio, a mantenerse en un segundo plano sin perder su equilibrio ni su dignidad interior. Aprendió a esperar tiempos mejores. Aprendió a guardar secretos.

La oración las ha mantenido alertas y fuertes desde su aparente pasividad. Desde su inteligencia emocional madura, ahora les toca instruir a las más jóvenes.

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Que las jóvenes escuchen  lo que las mayores tienen por enseñar  y aprenderán sobre las trampas de ser ingenuas. Aprenderán de los peligros que conlleva el no valorarse y el no respetarse.

La mujer mayor aprendió de la vida  desde el silencio, concentrando su energía como paciente testigo. Tejieron sus emociones en hilos de entendimiento que empoderaron  su espíritu.

La mujer mayor hizo su aprendizaje desde dentro. Su sabiduría vino de la paciencia y de un conocimiento intuitivo superior.

Su percepción se expandió junto con su conciencia desde su generosidad y fe. Y su triunfo mudo se lo dio su espiritualidad y comunión con la divinidad.

 

 

La inteligencia emocional

hombre recogiendo polvo de estrellas si estoy cansado, nervioso o aburrido, en lugar de ponerme a comer compulsivamente, me tomaré un descanso y me relajaré antes de continuar con mi tarea. Hacer unas cuantas respiraciones largas y lentas ayudan. La respiración consciente centra las energías dispersas y me traen al Presente.

… si me siento agobiado, intranquilo o rabioso por algo ocurrido, en lugar de tomarme un café o fumarme un cigarrillo, daré un corto paseo para relajarme, respiraré lenta y profundamente, iré a un parque a meditar o estar simplemente en quietud diez minutos.

A esta capacidad del ser humano, de saber controlar y dirigir sus emociones, se le llama INTELIGENCIA EMOCIONAL y es muchísimo más importante que la inteligencia racional a la hora de medir la aptitud que se tiene para relacionarse con los demás y consigo mismo, que al fin y al cabo, es lo que nos puede proporcionar la felicidad y el bienestar.

Tener una actitud apropiada y coherente nos ayuda a controlar satisfactoriamente nuestra vida.
Saber identificar nuestro estado emocional interior de forma realista hace que veamos con claridad las situaciones y sepamos transformarlas en nuestro beneficio y en el de los demás.
Ser Observadores de nuestro desarrollo emocional nos ayuda a vivir con desapego, lejos del sufrimiento gratuito.

Atendamos pues, nuestra inteligencia emocional; la práctica del yoga, la meditación, el Reiki, todas ellas y más, nos pueden ayudar con toda seguridad a nuestro desarrollo y mejora de nuestra calidad de vida.