El disfrute de la experiencia en la Conciencia


El disfrute de la experiencia en la Conciencia, significa dar el paso a VER más allá de lo que se mira. Es ser OBSERVADOR del yo-personaje para ser testigo del mundo ilusorio en el que estamos atrapados y salir de él.

Todo comienza con el despertar de la Conciencia. Y experimentar ese despertar y el proceso que lleva a la auto-realización es un disfrute para los valientes que deciden emprender este Camino.

Cuando nuestra Conciencia -la energía interior que nos conecta con la Conciencia Universal- despierta, ella hace expandir nuestra visión del mundo y de nosotros mismos en profundidad y de manera hasta entonces inimaginable.

Comenzar a experimentar y diferenciar los distintos cuerpos de los que estamos formados: cuerpo físico, cuerpo mental, cuerpo emocional y cuerpo espiritual, nos dará no sólo una comprensión real de quién somos sino que asumiremos nuestra vida con responsabilidad, reforzando nuestra identidad personal que comenzamos a dirigir hacia nuestro interior, para nutrirlo y que a su vez nos nutra .

Vincular Mente/Conciencia/Corazón es la clave para dar el SALTO y explosionar para entrar en el Camino que abarca la TOTALIDAD del Ser.

Salir de la mediocridad es todo un proceso de SOLTAR todas esas capas rígidas y densas que nos envuelven y que no nos permiten elevarnos y ser quien somos.

Desde la Conciencia despierta comenzaremos a generar y a crear nuestro ÁNIMO INTERNO para hacernos dueños de nuestra vida.

Estoy dando pequeños Talleres en Granada con este objetivo: crear una nueva Conciencia que nos ayude a ser dueños de nuestra vida y dirigirla conscientemente a lograr nuestra auto-realización. Es posible.

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Las trampas de la Mente

hombre galacticoSeguir ciegamente las creencias de otros nos puede llevar al despropósito. Intentar dominar el ego y sus desatinos desde una mente obcecada lleva al fracaso. Una mente fantasiosa, confabulada con un ego insensato convencido de su superioridad, siempre tiene lista alguna trampa mental para burlar las buenas intenciones de esa parte del cerebro que intuye el desvarío.

La mente que no sabe pensar y no es capaz de discernir tiene siempre preparada una maniobra para que desistamos de nuestros planes de cambios; debilitando nuestra voluntad y creando inseguridad sobre nuestras capacidades y valores.

Desde la apariencia de razonamientos válidos, una mente aprisionada por un ego exaltado y un orgullo desmedido, justifica la cerrazón de creerse dueño de la verdad, no permitiéndose ceder ni tolerar ningún cambio.

La mente que no es capaz de reflexionar, nos hace creer que somos dueños de nuestra vida pero en realidad lo que hace es crearnos complejos:

Creemos que el control de la mente lo conseguimos reprimiendo nuestros sentimientos o avasallando a los demás; trampa fatídica que nos acompleja.

Creemos que la “ACEPTACIÓN” es tener una actitud servil hacia el otro, debilitando nuestra identidad; otra trampa de la mente.

Para todos aquellos que están siguiendo un camino espiritual desde la mente, que son creyentes sometidos a prácticas religiosas férreas y rigurosas; corren el peligro de caer en la trampa del complejo de superioridad.

Si realmente deseamos lograr la auto-realización y la paz interior, tengamos presente que la Mente debiera ser el primer discípulo del Alma.

El Poder y la Fuerza

ser-adnLa Fuerza es física y el Poder nace en el espíritu. Quien se sostiene en su Poder personal no necesita utilizar la Fuerza física.

El Poder personal está conectado al Creador de Vida del Universo; es la energía cósmica universal creadora de vida y que todo ser vivo lleva dentro manteniendo la llama de vida más allá de la mera existencia. Es la energía que alimenta nuestra Alma, nuestra esencia. Un Alma debilitada de su Poder está a merced de la Fuerza propia y de los otros.

La Fuerza física está conectada al Ego; utiliza la manipulación, la coacción, la violencia, para mantener su posición y valorarse. La Fuerza siempre lleva a la destrucción y al sufrimiento.

El Empoderamiento es necesario para salvaguardar nuestra integridad y nuestra autenticidad. El Poder de nuestro espíritu siempre nos ayudará a que nuestra Conciencia se expanda hacia la auto-realización.

 

 

¿Qué nos debilita?

mujer-dibujo-geometria-sagrada¿Qué nos debilita como individuos? Le hemos dado todo nuestro poder a otros; al que gobierna, al médico, al sacerdote, al maestro …  a nuestra pareja … Eso significa que hemos dejado de pensar por nosotros mismos. Hemos dejado de producir nuestra propia salud y felicidad esperando (o exigiendo) que los demás nos las proporcionen. No confiamos en nuestras propias decisiones o cedemos -hasta la sumisión-  por evitar el enfrentamiento. No confiamos en nuestra propia capacidad para dirigir nuestra vida o sencillamente no tenemos la energía para ello. En pocas palabras;  hemos perdido Poder de acción.

Como nos cuesta tomar decisiones, buscamos apoyos  y caminos “fáciles”. No queremos responsabilidades. Necesitamos que los demás reconozcan nuestra valía,  no basta con nuestro propio reconocimiento. Y un ejemplo de nuestra pérdida de poder es que no tenemos capacidad para sanarnos física y emocionalmente, cuando está en nuestra naturaleza el poder hacerlo.

Dependemos excesivamente de los demás para nuestra propia felicidad. Este viejo sistema de dependencias es hora de que termine. Debemos innovarnos en este sentido; necesitamos más emancipación y firmeza.

Empoderarnos, no desde el ego sino desde nuestro ser esencial, desde nuestra propia naturaleza. Y para ello debemos conocernos a nosotros mismos. Tenemos que depurar nuestra mente temerosa dando un giro a nuestro campo de pensamientos y emociones para activar nuestra AUTO-DETERMINACIÓN.

Impulsando nuestra independencia es como encontraremos nuestras más elevadas capacidades y una mayor felicidad. Es momento de actualizar nuestro potencial y expresión como seres humanos. Creando una mayor expansión de Conciencia, comenzando por la sanación emocional; dejando el pasado en el pasado y aprendiendo a ganar autonomía en todos los niveles y campos de nuestra vida.

Tu decides.