Yo decido, que todo lo que ocurre en el día a día de mi existencia, sea para bien pues lleva en su interior una enseñanza que me permite crecer y expandir mi Conciencia.
Así me puedo mostrar agradecida. Así es como puedo aceptar lo que la vida me ofrece. Y así es como puedo ir construyendo mi realidad y mi destino; asumiendo quien soy.
No me entretengo en la queja. No dejo que se dispersen mis energías lejos de mi realidad. Mi intención la hago firme, haciendo de mi mente mi aliada.
Los estados de cambio e innovación se sobreponen unos a otros y así construimos nuestra existencia desde el día en que somos concebidos. Quien quiera permanecer estático, se enferma. Quien se resista al cambio o se quede estancado en el pasado, se tortura a sí mismo sin querer entender ni avanzar.
La edificación de nuestra existencia la levantamos estando en el Presente. La base debe ser sólida y tiene que ser construida con el AMOR desde el momento en que decido SER. Las vigas y los pilares son la CERTEZA que sostienen mi integridad, honestidad y sinceridad. Lo que une y da forma física a la construcción es mi INTENCIÓN firme. Y la creencia en mi misma hará que esa ‘construcción’ no cese y cada día sea más creativa ..
El estado de agradecimiento y conexión con el Todo me protegerá de las inclemencias… y el desatino (como diría Don Juan) estará controlado.



Estaba pensando que cuando la mente no es campo fértil, los pensamientos quedan divagando en la superficie y no producen provecho alguno.
Nos referimos al amor como una forma de relacionarse con los demás pero es mucho más que un sentimiento de afecto o de una predisposición a hacer el bien. El Amor -con mayúscula- es algo intrínseco a nuestra esencia y naturaleza pero que todavía nos falta por descubrir en profundidad.
Acrecentar la Conciencia significa un cambio de percepción. Experimentar cómo la Conciencia se expande y amplifica el entendimiento sucede cuando podemos trascender la mente hacia nuevas visiones: descubrir nuestro ser esencial, quien somos.

