crecimiento personal
Se imponen cambios
La vida misma nos está empujando a que tomemos nuevas decisiones. A que nos planteemos nuevas fórmulas y sistemas. La vida misma nos está obligando a que abramos los ojos y a VER que estamos marchando hacia nuestra auto-destrucción e infelicidad… nos hemos extraviado …
Se imponen CAMBIOS… quizá haya que renunciar a cosas, a personas, a estatus… son pérdidas que favorecerán entren en nuestra vida OPORTUNIDADES nuevas. Porque para que haya cambios tenemos primero que despejar el camino en nosotros mismos. Habrá entonces claridad renovada.
Se impone el final de una forma de vida superficial y materialista. Egoísta.
Se impone ahondar en las cosas con conciencia y rectificar, deseando de corazón mejorar quien somos.
Se impone el dejar enteramente en manos de otros nuestro bienestar, nuestra salud, nuestras responsabilidades… se impone despertar, pensar y actuar.
Se impone recuperar nuestra condición de humanos.
Vigorizar el cuerpo y calmarlo
Respiramos de forma inconsciente y mecánica, sin embargo, a través de la respiración tenemos la capacidad de armonizarnos con el Universo e ignoramos este hecho.
… nuestra forma de respirar nos indica de qué forma vivimos. Desconocemos que en la respiración está la clave para hacer nuestra vida consciente, plena y saludable… porque desde la respiración, que es lo primero que hacemos al nacer, nos llenamos de vida -energía vital- y controlamos nuestra existencia.
Respirando conscientemente, suave y lentamente, por las fosas nasales, sincronizamos los dos hemisferios de nuestro cerebro; racional y emocional. Al inhalar el diafragma debe ir hacia abajo y el estómago debe inflarse. Ponemos la atención en el Centro Ombligo (Hara). Al exhalar el estómago se desinfla y el diafragma sube.
Al inhalar entra en nosotros la fuerza que anima la vida y esta energía se expande por todo el cuerpo y revigoriza cada célula de nuestro cuerpo. Al exhalar sacamos fuera el cansancio, las tensiones, el dolor, …
La respiración consciente energetiza el cuerpo físico y calma la mente. Nos trae al Presente. Centra las energías dispersas clarificando la mente, no permitiendo que reaccionemos impulsivamente. Nos da fuerza de voluntad y muchos beneficios más.
Practicar y formar el hábito en nosotros de la respiración consciente es una manera fácil de crear salud y bienestar.
Os invito a meditar conmigo
Sentarse en profunda atención y quietud de la mente e ir hacia adentro nos ayuda a percibir nuestro Ser espiritual y eterno y así es como podemos lograr un estado de profunda paz. La meditación requiere de práctica pues la mente no tiene disciplina para aquietarse; los pensamientos la desbordan y van y vienen sin control.
Os invito a meditar conmigo. Elegimos un sitio tranquilo en el que nos sintamos a gusto, nos vaciamos los bolsillos, nos quitamos los zapatos y nos sentamos en una postura cómoda con la intención de ir al encuentro del Silencio y la Quietud en nuestro interior. Cerramos los ojos y prestamos atención a nuestra respiración. Vamos hacia adentro.
Cada vez que tomamos aire por la nariz, sentimos como entra dentro de nuestro cuerpo y se expande desde la cabeza hasta la punta de los pies. Retenemos unos segundos y luego soltamos el aire por la nariz, lentamente, sacando fuera también el cansancio, las tensiones y las preocupaciones.
Atentos a nuestra respiración, suave y profunda; cuando inhalamos entra aire fresco que reanima todos nuestros órganos y cuando exhalamos nos vaciamos de toda tensión, cansancio y cualquier molestia o dolor que tengamos. Nuestro cuerpo se va haciendo más y más ligero. Nuestra mente entra en quietud y pasa a un segundo plano.
Así, prestando atención a la energía que se mueve en nuestro interior, percibiendo el sentir de nuestro corazón; nuestras emociones y cómo es nuestro estado emocional, simplemente siendo observadores de todo ello, sin hacer interpretaciones ni juicios… simples observadores de nosotros mismos, permitiéndonos ser… hemos dejado fuera las prisas de la mente… ahora, aqui, estamos simplemente siendo, … totalmente relajados… conectados con nuestro corazón, beneficiándonos del Silencio que envuelve la Paz y el Amor Puro.
La grandísima Paciencia
Para entender la vida hay que tener paciencia. Y la Paciencia -el tiempo de espera- no lo marcamos nosotros. No sirve de nada decir «ya he tenido bastante paciencia«…
Los milagros justamente ocurren cuando conseguimos traspasar esa línea en que nuestra mente dice basta pero nuestro corazón decide continuar esperando… pacientemente…
Porque más allá, fuera del espacio, es cuando sucede la magia de lo inimaginable.
La Paciencia se teje con los hilos de cada momento; está hecha de vida y amor. Y para ver el resultado tenemos que llegar al final, de cada etapa o ciclo de vida. Tener paciencia quiere decir tener sabiduría de vida. Y tener sabiduría de vida quiere decir tener la capacidad de observar cómo la Naturaleza actúa, momento a momento, siendo capaz de captar la interactuación de todo lo vivo…
Hoy en día, se acelera el nacimiento y el crecimiento de las plantas y los animales. La soberbia del ser humano ha llegado a este grado de alejamiento de las leyes divinas.
Pero para las personas que quieran recuperar el sentido de la vida yo les sugeriría que se trabajasen la paciencia todos los días, ganarán en autoestima y amor por los demás.
Desintoxicar las emociones
El cuerpo físico se enferma desde la mente. Todo está en función del lenguaje emocional y eso es lo que debemos desintoxicar y ordenar correctamente desde la Conciencia. Si aprendemos a escucharle y a observarle, dándole lo que necesita y le beneficie, la enfermedad no tiene razón de ser.
El cúmulo de penas, tristeza, sufrimiento, angustia, ansiedad, miedos… todo esto es lo que provoca el desequilibrio emocional y el desajuste en nuestro cuerpo físico.
La Conciencia es Luz y cumple la función más importante de nuestra mente. Si no desarrollamos la Conciencia ésta no llevará luz a las otras partes, que son: la capacidad de elección, sabiduría, ego y capacidad de discernir.
Tener cientos de pensamientos al día no quiere decir que estemos pensando o que sepamos pensar. La capacidad de saber elegir tiene que ver con nuestra claridad mental y emocional. Significa no tomar decisiones precipitadamente, no tomarlas desde la reacción o provocación. El ego debe volverse transparente. Sólo la claridad mental, sin ego, proporciona armonía y paz.
Cuando la Conciencia despierta nos trae una y otra vez al Presente y nos ayuda a identificar nuestras zonas oscuras y débiles; patrones de conducta mal desarrollados, pensamientos negativos, actitud de queja…
Cuando decidimos hacernos responsables de nuestra salud y felicidad comenzamos por romper la inercia de seguir hábitos caducos. Para desintoxicarnos emocionalmente tenemos que ser claros con nosotros mismos y hacer frente con total sinceridad y valentía a todo aquello que dejamos sin solucionar enteramente. Es así como nos liberaremos de toda carga emocional que nos distorciona con todo tipo de miedos e inseguridades como el hacernos sentir culpables, etc. …
… el mayor obstáculo para nuestro crecimiento en nuestra mente sin desarrollar.
Mirando tu interior
Son varias cosas las que necesitamos transformar o crear en nosotros para alcanzar la paz interior y para descubrir nuestro ser inmortal.
1) El silencio de la mente.
2) El despertar de la Conciencia.
3) La conexión con nuestro corazón.
Estos tres logros, interconectados entre sí, son el resultado de una disciplina sincera y un compromiso con nosotros mismos a través de la meditación y otras prácticas espirituales.
Explorando nuestro espacio interior y siendo observadores de cómo actúa la mente-ego, es como podremos ir transformando los hábitos y las creencias que nos han mantenido limitados dentro de viejas formas inflexibles.
Aprendiendo a ir al Centro de nuestro ser, desde el silencio de la mente, y gracias a la meditación, conseguiremos conectar con nuestro corazón de forma fluida y fácil. Cuando nos hayamos hecho con la Paciencia enteramente, sucederá.
¿Qué es la paz interior? Vivir libre de sufrimiento. Sea cual sea la situación en la que te encuentras, sabes aceptarla y sabes cómo actuar sin que el sufrimiento nuble tu mente y tu corazón. Gracias a la fuerza que te da el estar conectado con la Conciencia Superior que te ayuda a trascender el plano material.
Meditación guiada
La respiración consciente abre las puertas a tu Esencia para que se manifieste tu Ser.
Para que ello suceda, permítete practicar la respiración consciente, de manera confiada. Relájate. Ponte cómodo y ve a tu interior, sin que tu mente te distraiga. Espaciando la respiración suave y lentamente abres las puertas del alma y la mente pasa a un segundo plano.
Al inhalar traes el aliento desde el centro del Universo y sientes entrar en ti aire puro. Siéntelo cómo se expande por todo tu cuerpo como una explosión maravillosa de energía pránica.
Ahora, exhala lentamente el aire, enviando la energía sobrante de regreso a su fuente; al espacio.
Visualiza un hilo de plata que parte de ti saliendo por la coronilla y se aleja hasta un punto de luz muy alejado del cosmos.
Respira varias veces manteniendo esta visualización. Inhalas y el aire fresco llega a ti desde ese punto lejano del Universo…. se expande toda esa energía sutil y vibrante por todos los rincones de tu interior…. y devuelves a ese punto de luz alejado en el cosmos, la energía densa sobrante; las tensiones, el cansancio …
Con cada respiración tu cuerpo físico se hace más ligero, más relajado. Tu mente ahora está conectada con tu corazón y las energías del amor incondicional fluyen creando un estado de paz en todos los rincones de tu cuerpo.
Siente el movimiento del Universo al mismo ritmo de tu respiración. Escucha el sonido del Universo cada vez que inhalas la energía que te llega del cosmos. Disfruta esta conexión; eres parte del Todo.
La meditación dinámica y el baile
Las prácticas espirituales como pueden ser la meditación, la oración, el yoga y toda aquella que utilicemos para crecer interiormente tienen poco beneficio y efecto si terminamos haciéndolas mecánicamente y de forma inflexible desde la mente.
… es como ir a una escuela de baile; primero aprendes los pasos y puede que te enseñen un método para seguir el ritmo y uses la mente para contar los pasos… pero cuando hayas aprendido lo esencial y practicado un corto tiempo, como no salgas de la mente, jamás disfrutarás del baile porque te quedarás contando los pasos…
La mente no quiere perder su protagonismo así que ella prefiere que tu sigas pendiente de cómo mover los pies mientras bailas. En el momento en el que te concentras en escuchar la música, te fusionas con el ritmo y te liberas de la mente es cuando realmente te dejas llevar y tu cuerpo se moverá libremente en sintonía total, vibrando al unísono con la música, disfrutando plenamente del presente… podríamos llamarlo meditación dinámica. Salir de la mente.
De dentro hacia afuera
Nuestro desarrollo y nuestra expresión siempre debe ser de adentro hacia afuera porque todas nuestras capacidades surgen de un núcleo primordial interno. Por naturaleza deberíamos gestar, desarrollar y expandir lo que ya tenemos dentro, lo que ya somos.
Y lo estamos haciendo al revés; nos empeñamos en meter dentro cuando lo que tenemos que hacer ahora mismo es ELIMINAR, vaciarnos de todo lo inútil, barrer todas las ideas y pensamientos que hemos ido recogiendo de aquí y allí, revisar y actualizar ese núcleo al final de cada etapa y resurgir RENOVADOS.
Existe una dimensión superior y espiritual en el ser humano de la que no hacemos o raramente hacemos uso. En ella está localizada nuestra energía vital más refinada. Es Luz.
La materia es la cristalización de esta energía que se mueve desde el nivel vital instintivo y va subiendo y cubriendo los niveles emocional y mental primarios hasta alcanzar los niveles superiores de los mismos -si consigue trascender los niveles elementales- y lograr así la unión con la Conciencia Suprema, más allá del plano personal e individual.
Según el grado de energía vital en nosotros ese es el grado de vida sana y de bienestar mental y emocional que adquirimos. Acrecentarla significa elevar nuestras capacidades de conciencia. Cuanta más energía en el nivel vital de nuestro ser más entusiastas y optimistas seremos. Y más fluirá en nosotros, con entera facilidad, para impulsarnos -siempre- a una vida mejor, a un estado superior.


