Pobreza afectiva

La pobreza es carencia de lo necesario para vivir y la falta de Amor resulta ser la mayor de las pobrezas porque nos aísla en la amargura y la soledad.

El Amor no es sólo un sentimiento; nuestra nobleza, como individuos, está basada en el Amor que somos; en la cantidad y calidad de Amor que somos capaces de sentir por nosotros mismos y por los demás.

Si te sientes pobre en Amor -para dar así como para recibir- seguramente esa creencia terminará minando tu corazón, haciéndote insensible, de apariencia fría, desconfiado. Y tomarás el rol de víctima.

Inconscientemente, piensas que es la forma de protegerte. Por el miedo a ser rechazado o porque hayas sufrido en el pasado humillaciones o abandono.

Cuando nos hacemos conscientes de nuestra pobreza, la reconocemos, la identificamos… y nos damos cuenta de su inutilidad, de la privación de felicidad que supone y del daño que nos hace… decimos BASTA. Y a partir de ahí podemos exaltar nuestras cualidades y talentos…. comenzamos a amarnos.

COMENZAR A AMARNOS en pequeños detalles. Prohibido castigarnos, etiquetarnos negativamente: «es que soy tonta»… «podría haberlo hecho mejor»… «no sirvo para nada»… «¿quién se va a fijar en mi?»…

Salir de la pobreza afectiva, valorando quien somos, -aceptándonos a nosotros mismos- eso en primer lugar. Y luego, sentirnos capaces de mejorar lo que nos propongamos. …

¿Cuál es mi deseo más profundo? ¿Cuál es mi secreto mejor guardado y que hoy me voy a permitir sacar a la luz?

Erase una vez…

Erase una vez una joven llena de ideales pero también muy ingenua, que paseaba sola por un bosque, sin saber que la ingenuidad no es ningún valor sino todo lo contrario; es un peligro cuando no se tiene la habilidad de reconocer al depredador que se aprovecha justamente de los ingenuos …

Erase una vez, caperucita roja, que sin instinto de conservación, se dejó engañar por el lobo. La reprimida Blancanieves que no tiene capacidad para decidir y es vulnerable ante cualquier tipo de seducción, … O Cenicienta, que su docilidad y debilidad de carácter ante figuras crueles, representadas por una madrastra y hermanastras, no es precisamente un buen ejemplo de valentía ante sus derechos … tiene que esperar que un «príncipe» la saque de su condición de esclavitud…

Erase una vez, una joven que decidió recuperar su intuición, sus talentos, su vocación, su Ser… y se internó en un bosque que resultó ser la proyección de su vida. En la medida en que fue tomando conciencia de su realidad, el bosque se hizo más luminoso y el camino más claro.

En el bosque de cada cual, aparecen ladrones de Luz que acechan y atacan nuestra soberanía y libertad. Es entonces cuando tenemos que poner en marcha nuestra habilidad instintiva… Esos ladrones son nuestros miedos… nos toca ahora detectarlos, reconocerlos y hacerles frente.

Haciendo camino, desde la Conciencia de Ser, recuperamos nuestra naturaleza y esencia.

INIMAGINABLE

Además de confiar en tu capacidad mental y tu inteligencia, por qué no poner a prueba la valentía de tu INTUICIÓN y salir a su encuentro.

No intentes siquiera imaginar tu futuro -sería más de lo mismo- y porque lo que te pido va más allá de lo que tu cerebro y tu intelecto pueden llegar a hacerse una idea.

El despertar de la Conciencia sacude nuestras creencias totalmente para entrar en una renovación constante de nuestros pensamientos.

Vamos a cuestionarlo todo para ir simplificando nuestros juicios y conceptos hasta que se hagan transparentes y vayan anulando lo personal.

Seamos más reflexivos a la vez que más confiados en el Orden y Leyes Superiores universales. Seamos espectadores del drama escenificado que es la vida.

Experimentemos el «¿Quién soy?» desde una meditación diaria que nos lleve al abrazo con nuestra esencia inmortal.

Nos resultará inimaginable sentirnos como verdadero Amor … y todo esto ocurre a nivel espiritual … cuando nuestro ser esencial se activa …

Pensamientos innecesarios

Cuando existe inestabilidad emocional parece que se hace inevitable el tener pensamientos innecesarios. Y se necesitan aclaraciones continuamente.

Son pensamientos que instigan a dudar de ti mismo. Pensamientos que te van arrinconando y te empujan a aislarte y no ver más allá de tu cuadrilátero.

Desisto a hacerme entender qué es para mi el Amor en una relación: Amor. Amabilidad y Respeto. Entrar en discusión o debate sobre ello me parece una pérdida de tiempo. No son cosas para hablar y menos exigir.

Sencillamente actuamos, somos, sin tener que dar explicaciones ni instrucciones . Ni tener que hacer exposiciones sobre lo mismo. Ni tener que llegar a la necesidad de esclarecer intenciones. Que no haga falta definir lo que es el amor y llegar al extremo de tener pensamientos innecesarios sobre ello …

Fluyamos …

Sin miedos

¡Sucede en estos momentos una regeneración a nivel cósmico!

Y estamos integrando estas nuevas energías inclusive inconscientemente.

Comienza un ciclo de «reinicio» y reformas.

Renacer y liberarse.

Sonreir y florecer.

Amar y vibrar.

Sin miedos.

Brilla por ti mismo

Quien atestigua nuestras acciones es nuestro Ser. Y desde su re-afirmación es que podemos nutrirnos y avanzar como seres divinos y completos que somos. Esto es importante.

Si reconocemos y escuchamos a nuestro Ser, testigo y corroborador de nuestro hacer y estar en este Plano material, vamos a dignificarlo, con sobriedad, con alegría, con gran sencillez, para que brille por si mismo y no desde nuestro Ego.

Podemos distinguirlo en nosotros. Vamos a sentirlo y dejar que ocupe un sitio privilegiado dentro de nuestro cuerpo físico.

Está la Mente/Ego que nos hace sentir y pensar. Pero ni somos el cuerpo ni somos la mente. Y está el Alma/Espíritu que son las que realmente dan vida y propósito al Ser, nuestra parte inmaterial que simplemente ES, por siempre, viviente.

El Ser tiene la capacidad y la voluntad de conectar con el Maestro interior que en él habita para conseguir la excelencia de si mismo.

A la Mente la convertimos en una nave evolutiva con la que viajar fuera del espacio-tiempo. El combustible de esa nave es el Amor.

Todo esto no es nada más que una ínfima parte de nuestro potencial … experiméntalo.

La Luna Llena

Cuando la luna llena, las almas salen al encuentro del amor, pero muchas de ellas son atraídas por el Vacío y la belleza de la Nada.

En las noches de luna llena, las emociones se disparan creando y magnificando los dramas. El sentimiento de soledad se hace tormentoso.

El azul blanquecino que desprende la luna más la vibración algo lúgubre que emite el universo esas noches -una monótona e hipnótica musicalidad- hacen propicia que las sombras parezcan maléficas.

Las noches de luna llena son dominadas por el inconsciente, por la parte oscura de nuestro ser, que entonces se siente valiente de salir al exterior para dejar suelta su melancolía y su idealización del mundo.

La luna llena nos afecta de pleno a las personas muy sensibles. Hace desplegar la imaginación y la intuición. Hace captar sentimientos de otros y nos hace percibir pensamientos que están en el espacio, vete tu a saber de quién.

Pero, ya sabiéndolo que es así, una y otra luna llena, nos relajamos y esas noches solo somos Observadores de su misterio, sin dejarnos atrapar por su belleza.

La Verdad es evidente

La Verdad es evidente pero no la queremos ver o nos da miedo enfrentarnos a ella.

Pero el Camino de vida es la Verdad. Y tu, transitándolo, puedes hacerte su amiga, … siempre y cuando no te estés engañando a ti mismo.

La Verdad la haces tuya cuando miras la Luna. Es bueno cuestionarla y meditarla, siendo sincero contigo mismo.

Siempre desde la integridad. Desde la autenticidad. Sin estos valores la Mente seguro te engañaría, haciéndote volver al punto de partida… en el tablero de juego que es la vida.

No adelantes acontecimientos. No te precipites.No te juzgues a ti ni a los demás. La Verdad la creas desde la conformidad de lo que dices, sientes y piensas.

La Verdad está escrita en el corazón.

Hacer lo que conviene

Nuestra verdad, cuando no hay exaltación del ego, es Luz, digan lo que digan los demás.

Nos ajustamos adecuadamente a la Verdad desde nuestro nivel de Conciencia y esa perspectiva es la válida, cuando la observamos desde la honestidad y la integridad.

No dudemos. No creemos inseguridades mentales. Todo ello nos debilita. Paso a paso vamos tomando decisiones. Elegimos desde nuestra capacidad de intuición y eso será lo correcto porque aunque aparentemente fallemos, nos proporcionará experiencia.

Lo que sea conveniente hacer que no nos de pereza realizarlo. La pereza la crea la mente inferior. Y a nosotros nos gusta los desafíos.

Para que las emociones no se anquilosen y el corazón no se quede atrás, estemos atentos al yo-personaje, ese que le encanta nadar en el sufrimiento y la queja.

Vamos a hacer lo que le conviene a nuestro Ser.

La importancia personal

Terminó el tiempo de ser pasivos, de ser sólo observadores críticos, de los demás. La vida ha dejado de ser un juego impersonal y gratuito a ser un juego responsable.

La vida sigue siendo un juego -y se pasa fatal si no se conocen las reglas-. Y sigue siendo un juego porque tiene que fluir desde la inocencia. Y la inocencia está ligada a la Gracia Divina, se entienda esto o no.

Es la Gracia Divina la que le da a la vida el carácter sagrado.

La vida, si no le damos un fundamento sagrado, es vana; no tiene sentido ni profundidad.

Si a la vida la despojamos de su manto sagrado, se vuelve miserable. Si el ser humano deja a un lado su aspecto sagrado se vuelve cruel, déspota.

Es entonces cuando la Naturaleza le da la espalda, la Madre Tierra le ignora y deja de protegerle.

Tu decides. Cada uno decide. Y aunque venimos marcados por un karma; con un bagaje que nos condiciona y posiciona, somos libres para resistirnos a cumplir con nuestro destino o acelerar nuestro aprendizaje (desde la rendición de nuestro Ser) o quedarnos impasibles en el propio infierno que nos hayamos creado.

La vida es un juego, si nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio, estamos alimentando el Ego y nuestra importancia personal no nos dejará disfrutar, agradecer y valorar nuestra existencia …