Alma y Espíritu.

Estar dispuesto no lo es todo, hace falta también tener la intención clara. Y un tercer ingrediente sería el entusiasmo.

Es tu energía vital la que fortalecerá tu convicción y tu firme voluntad sostendrá tu esfuerzo, de querer profundizar en ti y saber quién eres para poder valorarte desde la dignidad de ser.

No nos demos por vencidos de antemano, solo sobrevivir es desperdiciar nuestros dones sin haberlos siquiera descubierto.

Volverse auténtico es cuando dejas de actuar para agradar a los demás y tu naturaleza crece por encima de tu personalidad.

Entonces aparecen signos claros de estar en paz contigo y con la existencia.

No pretendas captar y entender con la Mente a tu Ser. La mente es engañosa.

Tienes que sentir a tu Ser dentro de ti para poder percibir tu esencia. Y poder sentirte desde tu Conciencia. Y poder así entender quién eres, como Alma y Espíritu sentirte capaz de expandirte, transitando por este mundo, siendo parte del Todo.

Sabes que has alcanzado ese estado cuando eres capaz de relativizar lo vivido y no te preocupa lo por venir. Fluyes. Tu liviandad es una de las maravillas que experimentas.

Somos lo que somos capaces de crear y de sostener en el día a día. Eso es lo que somos.

No controles más tu Mente pues eso te crea tensión, más bien libera los pensamientos que te condicionan y limitan, libera la memoria del sufrimiento, libera los sentimientos de culpa.

Respira hondo, ve a tu interior, y conecta con tu Alma desde el silencio. Cada día… y ella en su momento te guiará.