Estar contigo mismo

Comencemos por reconocer que no eres lo que haces. Que tampoco eres tu cuerpo físico. Ni tu mente,

Para poder examinar todo ésto, de quién soy en realidad, tengo que encontrarme conmigo misma de vez en cuando. Situarme en mi Centro y escucharme, cuestionarme, descubrirme… pero la mente no me deja …

Intento estar presente en mi pero eso resulta muy difícil, seguramente porque no sé ni siquiera qué quiere decir. No tengo el hábito.

Tampoco, si escucho decir “deja de hacer y vive en la presencia de tu Ser”, me cuesta entender qué significa exactamente y abandono la cuestión.

Pero, si tengo una sincera intención de ahondar en el conocimiento de mi misma, y cada día me siento en silencio, atenta a mi respiración, sin tensión ni expectativas, poco a poco, conseguiré abrir mi mente y corazón.

Se requiere paciencia, buena voluntad y firme deseo de salir de un estado de inconsciencia e ignorancia sobre uno mismo, que es lo que nos crea infelicidad y sufrimiento.

Desde la respiración consciente convertida en hábito se termina la ansiedad, el estrés, los miedos.

Ejercicio de RESPIRACIÓN RÍTMICA CONSCIENTE. Nos sentamos cómodamente con la espalda recta. Cerramos los ojos. Cuerpo relajado. Atención en las fosas nasales; tomamos aire contando hasta seis. Retenemos el aire contando hasta tres. Soltamos el aire por la nariz contando hasta seis. Nos quedamos en vacío contando hasta seis, Y vuelta a empezar, Así seis veces. Descansamos tres minutos llevando ahora la atención al centro del corazón. Sintiendo nos estamos relajando. Repetimos dos veces más.

Y volvemos al centro del corazón, donde está nuestro Ser esperándonos.

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