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¿Hasta dónde alcanza nuestra capacidad de proyección de nosotros mismos como seres completos?

¿En qué medida podemos visualizarnos a nosotros mismos como personas capaces de crear lo que deseamos? ¿Podemos hacerlo?

Entremos en contacto con nuestra Conciencia. Y eso lo lograremos desde la pureza de nuestro anhelo e intención. ¿Qué vamos a conseguir con ello? No más sufrimiento. ¿acaso eso es poco?

La Conciencia nos conduce y guía por el camino correcto, sin tener que pensar en planearlo; pues la Mente es engañosa, con toda seguridad.

La Conciencia hace que nos anticipemos a los hechos; así funciona la intuición. Créetelo que es posible.

Los conflictos se producen en una dimensión de más baja frecuencia. Esto quiere decir que las dificultades pueden ser las mismas, la diferencia está en cómo se viven y son resueltas. Cuanta mayor es la Conciencia más claridad mental y desapego para tomar decisiones y solucionar correctamente cualquier situación.

El primer paso es tomar Conciencia de que estás vivo, si no solamente existes. Y si te sientes vivo, te sientes agradecido y valoras la vida, la aprovechas, encuentras darle un sentido.

Experimenta la realidad de tu Ser en su totalidad. Y fluye. No te hagas demasiadas preguntas, siente a tu Ser. Permítete relajarte y disfrutar del encuentro contigo mismo.

Los miedos

Es todo un desafío. Debo sobreponerme y ponerme en pie, actuar. La tendencia de una Mente débil es ceder al miedo, hacer que me encoja, que me convierta en un ovillo mental, abandonado a la suerte. Los miedos anulan la capacidad de pensar y tomar decisiones.

Los miedos tienen que estar localizados. Son intrusos. Invasivos. ¡No me pertenecen. No tienen nada que ver conmigo!

Los miedos son muy concretos aunque a veces quieran deslizarse muy diluidos y finalmente mostrarse como una inocente duda o inseguridad.

Quieren infiltrarse aparentando algo minúsculo, sin importancia, para luego soltarse y crecer rápido. Pero yo estoy atenta y enseguida salta la alarma. Pongo la Mente firme y reúno todas las energías dispersas.

Y si tengo que tomar una decisión, me armo con todas las posibilidades, de manera lo más inteligente posible, emocionalmente en calma y sabiendo qué es lo mejor para mi, decido.

Una vez tomada la decisión, las dudas y los miedos deben desaparecer; ninguna argumentación que cree duda debe entrar en la mente.

Una vez tomada una decisión no hay que permitir a la mente que vuelva a la carga trayendo nuevos miedos. El asunto está resuelto. No hay más dudas. Tomé la decisión correcta en este momento. Voy donde mi corazón y siento la certeza. Y eso es suficiente para mantenerme firme.

Así es como cierro todas las puertas posibles a la inseguridad. Confío en mi decisión y si luego surgiese un error lo tomaré como una enseñanza; le daré la bienvenida.

Estoy fortaleciendo mi auto-estima.

Tomar decisiones

“Yo soy un árbol y tengo muy poco espacio para enraizarme en la tierra; bueno, me expandiré como pueda y creceré…”

Lo más importante es estar en paz con uno mismo. Y se consigue simplificando la vida, adaptándose a lo que surge, aceptando y sorteando todo lo que aparece en nuestra vida, sintiéndolo como un desafío.

Se trata de tomar decisiones. Posicionarse sin dudar. Y para ello uno tiene que saber quién es y qué es lo que quiere.

Cuando pequeños, ¿queríamos estar entre los que tenían éxito y liderazgo o entre los perdedores y serviles? ¿Estar entre los fuertes o ser de los débiles?

Mi abuela materna era de una aldea en Teruel. Todos trabajaban haciendo alpargatas y ya lo sabían desde pequeños que ese era su destino; no había alternativas. Mi abuela con quince años dijo que ella no se iba a quedar en la aldea ni iba a coser alpargatas y se marchó a Barcelona. E hizo lo que tantas mujeres, jóvenes y niñas hacían entonces en España para salir de la miseria: entrar de interna en una casa de gente adinerada. Y llegó a ser una gran cocinera hasta que reunió lo suficiente para montar su propio negocio: una panadería.

Determinación. Voluntad. Tomar resoluciones con el fin de conseguir algo. Lo contrario vendría a ser; quejarse, justificarse, resignarse, amargarse … en lugar de resolver… donde entra también la aceptación, por supuesto.

El poder de decisión. La intención clara. La fortaleza de ánimo. Todo ello hace posible que uno se abra camino.

Luego están las cosas que nos echan para atrás, como no tener confianza en nosotros mismos; los miedos al fracaso… también el no tener claro lo que uno quiere en la vida… si sientes que no hay nada que valga la pena esforzarte, entonces se hace imposible sacar fuerzas para hacer o para luchar por ser… esa falta de energía vital y entusiasmo también tiene solución.

Marquémonos pequeñas metas. Tengamos claro qué queremos hacer con nuestra vida. Visualicemos nuestro futuro, cómo queremos que sea.

… y luego nos relajamos, estando atentos. El brujo Don Juan del escritor Carlos Castaneda lo llamó “desatino controlado“.

Confianza absoluta en que existe un Orden Superior que, si tenemos una intención firme y clara, nos será atendida… o no.

Vivir sin esfuerzo

Hemos convertido la vida en una lucha y un sobre esfuerzo porque vivimos desde la mente; maquinando. Desde la trama y el drama ficticio.

Y en ese estar, planeando y calculando, nos movemos torpemente condicionados por el pasado y preocupados por el futuro.

Aunque no queramos, aunque nos demos cuenta de que así no funciona bien nuestra vida, de que no somos felices ni estamos en paz con nosotros mismos, seguimos en esa inercia consistente que nos ha robado la voluntad de ser desde el Ser divino que somos.

SER nosotros mismos consiste en FLUIR desde el corazón, desde nuestro espíritu. Nutriéndonos de las energías superiores; el néctar gustoso de la vida.

¿Cómo salir de ese patrón de actuación que nos perjudica?

Esta mañana haciendo un ejercicio de respiración, que llevo años haciendo (vaciar los pulmones sacando el aire como si fuese un fuelle , así varias veces), y que siempre lo he hecho desde el esfuerzo, de pronto me he dado cuenta de que lo estaba haciendo suavemente.

Me he parado sorprendida y he tomado conciencia de que los había realizado completamente relajada sin que estuviese la mente dirigiéndolo. He entendido que estando en la mente todo cuesta más.

La mente lo hace todo más pesado, más denso. Una mente rígida entorpece la espontaneidad, la bloquea al cuestionar o buscar la perfección DESDE LA MENTE.

La mente nos bloquea al crear expectativas, desde la exigencia, el miedo o el mismo deseo de querer hacerlo bien …

A la mente sólo deberíamos usarla cuando tenemos que pensar, cuando hay que tomar una decisión o esclarecer alguna duda.

Por lo demás, fluyamos desde nuestro cuerpo etéreo y nuestra intuición. Sin juzgarnos, sin castigarnos, sin culparnos.

¿Tenemos capacidad de elección?

pajaro volando¿Sabían ustedes que llaman gorrionera  al lugar ‘donde se esconde la gente viciosa’?  Los gorriones sencillamente no son valorados; además de porque no tienen un plumaje vistoso ni cantan, también por conformarse y adaptarse inclusive a estar fuera de su habitad .  No puedo evitar sentir curiosidad y preguntarme el por qué muchos de ellos malviven con esfuerzo entre el ruido y los malos olores de las ciudades  y siendo libres para volar no hacen uso de sus capacidades… nada les frena o … ¿qué les frena a ello?

Cuando los veo en esa continua búsqueda de algo para comer en lugares tan impropios para los pájaros como es el asfalto  de una gran ciudad, me digo que si yo fuese pájaro elegiría para vivir un paisaje frondoso en la Naturaleza. Y me pregunto si existe también el asunto ‘karma’ entre los animales o es simple cuestión de suerte el nacer y morir en un escenario u otro. O, como muchos humanos, también los pájaros se auto-limitan a lo conocido, sin ver la capacidad de elección que tienen pero optan por no arriesgarse a conocer algo mejor.

¿Tenemos posibilidad de elegir? ¡Sí!  Pero no estamos convencidos de ello, tenemos miedos.  La inseguridad nos limita y nos frena.

Podemos tomar decisiones, pero a partir de que seamos dueños de nuestra Mente. Desde el momento en que estemos centrados, dominemos la Mente y hayamos vencido los Miedos, entonces seremos dueños de nuestro Destino  y de nuestra Felicidad. Entonces, nuestra Mente será tan clara y fuerte que atraeremos según nuestros pensamientos y deseos, lo mejor para nosotros.

 

 

 

 

Cálculos mentales

mujer tonos naranjaNos preguntamos: ‘¿Qué voy a ganar con esta relación?’ o decimos  ‘Esta relación me va a ocasionar solo pérdidas’ … Vivimos planeando y calculando qué nos va a aportar  tal cosa u otra.  Esa es nuestra forma de tomar decisiones; eligiendo lo que más nos conviene desde el punto meramente de ‘ganancia‘.

Todo desde el  interés, bien sea económico, profesional o afectivo, pero que contiene una idea egoísta de GANANCIA . ‘¿Qué gano yo con esto?’ o ‘Tu no me quieres tanto como yo a ti’ … y seguimos haciendo cálculos.

Mientras las cuentas  sean exclusivamente mentales existirá el miedo a perder.

Si no compaginamos y equilibramos la Razón (intelecto)  con el Corazón (emociones) nos estaremos equivocando;  seremos demasiado calculadores, mentales y fríos o demasiado sensibles, vulnerables, ingenuos y emocionales …

Cuando tengamos que tomar decisiones, nos preguntaremos ‘¿qué  conviene a mi ser?’, procuremos entonces que nuestra mente esté conectada con el corazón para que la elección sea sopesada por las dos partes de nuestro ser, entonces sí  habremos resuelto correctamente.

 

 

 

 

Cuestión de elección

mujer pintandoResolver:  Soltar lo que ya no es útil … entonces tendrás tu vida, con el suficiente espacio libre,  para pintarla como tú quieras.

Somos energía.  Pero, ¿qué capacidad tenemos de crear energía vital en nosotros?

Cuando sentimos cansancio y agotamiento mental, debido a que nuestra mente es caótica y no descansa, entonces se hace imposible pensar correctamente y tomar decisiones. … se hace imposible ser creativos con nuestra vida …

Si nuestra identidad no está afianzada y conectada con nuestro ser esencial,   la vulnerabilidad hará tambalearnos emocionalmente, sintiéndonos inseguros para resolver los asuntos que se nos acumulan por no atrevernos a elegir una solución.

Si no trabajamos nuestro cuerpo mental y emocional para que se mantengan armónicamente firmes,  tendremos muy poca capacidad en nuestros centros energéticos para crear energía vital y éstos no actuarán correctamente como filtros de todas las energías externas que  nos afectan, irremediablemente.

Es cuestión de estar enraizados al Presente,  tomar Conciencia de nuestra posición y entonces elegir con responsabilidad y de forma realista, desde una mente clara y firme.

Debemos soltar las emociones que nos perjudican; nos condicionan, nos limitan, nos hacen sufrir… entonces,  nos podremos liberar y  sentirnos seguros de nosotros mismos para tomar decisiones.

Si reaccionamos, entramos en el juego de las  energías de baja vibración: Los enfados, la inseguridad, los miedos. Si reaccionamos estamos actuando desde la mente, desde el Ego, y eso desgasta las energías.

Tú eliges, pero mejor hacerlo desde el corazón, entonces, no te equivocarás. Eres responsable de tí mismo. Eres el constructor de tu felicidad, de tu paz interior. Adelante.