Alcanzar la SABIDURÍA INTERNA es convertirnos en Observadores de nosotros mismos y de nuestro alrededor sin especular o juzgar. Unificando MENTE-CORAZÓN. Experimentando la energía vital que somos y sentir cómo interactua con la Conciencia Superior.
La mente se purifica desde la habilidad de trascender el Ego, al entrar en una dimensión superior del Ser. Para ello tenemos que 1) vivir de dentro hacia fuera. 2) vivir desde el sentir del Ser. 3) vivir desde nuestra propia pura naturaleza (desde la inocencia).
Desde lo terrenal a lo trascendental.- Dejar de vivir reaccionando según las impresiones distorsionadas que nos llegan continuamente al Ego, -que no sabemos procesar-, y que crean conflicto y sufrimiento.
Comenzar a sentir la vida y nuestra existencia como algo «extraordinario».
En este proceso de depuración interna va cambiando a mejor nuestra perspectiva y visión de la vida. Comenzamos a tener una actitud más positiva, se desarrolla la creatividad porque hay un mayor entusiasmo por la vida y un mayor deseo de comunicación.
Dejamos atrás la conciencia del ego. Creamos una mayor Conciencia del Alma desde la energía sutil y trascendental que comienza a manifestarse en nosotros y que nos hace movernos en nuevas dimensiones de nuestro ser.
Este proceso es largo pero tiene una gran recompensa: la paz interior. Experimentaremos el Amor Puro y la Compasión en nosotros mismos, en unidad con el Todo.

¿Qué nos enferma físicamente? El estrés, la ansiedad, el miedo, la angustia, la envidia … todas las emociones y sentimientos negativos hacia nosotros mismos.
Se hace necesario un entrenamiento mental para desacelerar el ritmo moderno de vida que conduce hacia estados de ansiedad, angustia y estrés. No solo cuidando del cuerpo físico o tomando fármacos, conseguimos deshacernos del sufrimiento y la infelicidad. Tampoco,para muchos, es suficiente tener una vida material y afectiva exitosa.
La Fuerza es física y el Poder nace en el espíritu. Quien se sostiene en su Poder personal no necesita utilizar la Fuerza física.
Muchas personas se han quedado atrapadas en el pasado y desde su papel de víctima no saben ver las posibilidades que les brinda su presente. Los demás son los culpables de sus desgracias.
El dolor del alma, el dolor del corazón espiritual, surge para que el Ego finalmente se rinda y reconozca cuál es su papel en esta función. El dolor aparece cuando se rasgan los velos de la ignorancia y la soberbia y nos enfrenta a nosotros mismos.
Llamamos Conciencia a la facultad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales. Se trata del CONOCIMIENTO INTERIOR innato en cada persona, de lo que es correcto, independientemente y por encima de lo que esté establecido por las leyes del hombre. Contactar con este conocimiento intuitivo es lo que nos hace libres.
Estamos sujetos a una Ley Cósmica que proclama que el Universo es Inteligencia y Amor Puro. Pero esta Verdad, desde nuestra mente atrapada en la Razón, no podemos captarla en su infinita dimensión. Sin embargo, nos afecta, seamos o no conscientes de ello. Tenemos el libre albedrío y el potencial para beneficiarnos de ella o no.
Tenemos todo un abanico de explicaciones racionales, excusas y justificaciones para seguir bloqueando las emociones que nos crean conflicto. Inconscientemente eludimos enfrentarnos a situaciones que nos duelen y ese retener causa tensión . Ese reprimir y mantener una imagen contraria a nuestro sentir causa dolor.
Más de media humanidad vive desde la mente: desde el miedo, la inseguridad, el egoísmo …