
Comencemos por reconocer que no eres lo que haces. Que tampoco eres tu cuerpo físico. Ni tu mente,
Para poder examinar todo ésto, de quién soy en realidad, tengo que encontrarme conmigo misma de vez en cuando. Situarme en mi Centro y escucharme, cuestionarme, descubrirme… pero la mente no me deja …
Intento estar presente en mi pero eso resulta muy difícil, seguramente porque no sé ni siquiera qué quiere decir. No tengo el hábito.
Tampoco, si escucho decir «deja de hacer y vive en la presencia de tu Ser», me cuesta entender qué significa exactamente y abandono la cuestión.
Pero, si tengo una sincera intención de ahondar en el conocimiento de mi misma, y cada día me siento en silencio, atenta a mi respiración, sin tensión ni expectativas, poco a poco, conseguiré abrir mi mente y corazón.
Se requiere paciencia, buena voluntad y firme deseo de salir de un estado de inconsciencia e ignorancia sobre uno mismo, que es lo que nos crea infelicidad y sufrimiento.
Desde la respiración consciente convertida en hábito se termina la ansiedad, el estrés, los miedos.
Ejercicio de RESPIRACIÓN RÍTMICA CONSCIENTE. Nos sentamos cómodamente con la espalda recta. Cerramos los ojos. Cuerpo relajado. Atención en las fosas nasales; tomamos aire contando hasta seis. Retenemos el aire contando hasta tres. Soltamos el aire por la nariz contando hasta seis. Nos quedamos en vacío contando hasta seis, Y vuelta a empezar, Así seis veces. Descansamos tres minutos llevando ahora la atención al centro del corazón. Sintiendo nos estamos relajando. Repetimos dos veces más.
Y volvemos al centro del corazón, donde está nuestro Ser esperándonos.

El Tiempo se comprime y se dilata en el Espacio. El tiempo está sincronizado con la «respiración» del Universo; tiempo de expansión y tiempo de concentración.
Cuando vives en la Mente, ella te domina y necesita que la alimentes, continuamente.
Nuestra visión de la vida es sólo una interpretación. En la medida en que nuestro nivel de comprensión se amplía, la vida se explica por si misma, al sentirnos dentro de ella dejamos de resistirnos a su flujo y ciclos, nuestra mente se calma y se simplifica nuestra actuación.
La densidad en el cerebro causada por almacenar demasiados pensamientos, problemas y conflictos, originan presión en la mente y dolor de cabeza. Esa densidad es la causante de tener poca claridad mental y poca capacidad para encontrar soluciones y simplificar la vida.
La respiración consciente abre la puerta a tu Esencia.
Todo lo que tus ojos ven pertenecen al mundo de la Ilusión.
Te ayudaré a ir al encuentro de tu Ser interno. Ponte cómodo, cierra los ojos y respira conscientemente, poniendo la atención primero en tus fosas nasales. Siente como tus pulmones se llenan de oxígeno y cómo -por el poder de tu intención- tu cerebro de llena de Prana que es la energía sutil que está en el aire y que ahora entra en tu sistema nervioso.
Cuando estamos posicionados en la Mente, estamos persiguiendo o luchando con lo externo; deseamos más éxito laboral, más reconocimiento, más dinero … o estamos luchando por ser reconocidos, por alcanzar un puesto laboral más satisfactorio, tener una relación afectiva estable, etc. La Mente introduce en nosotros la necesidad, el deseo, la ambición y con todo ello también la frustración, la decepción, la depresión, los miedos y la inseguridad. La actitud de lucha en la vida nos trae sufrimiento y conflicto.