Mi identidad; lo que soy.

Cuando estamos atentos aparecen las señales.

Nada puede ser forzado ni tampoco sirven las experiencias prestadas.

Yo soy lo que soy, esa es mi identidad. Me reconozco desde el silencio.

La relación que mantengo conmigo misma es mi entidad. Unidad del Ser..

Enormemente sola y enormemente libre. Des-identificada del personaje.

En paz con la existencia. Me acepto. Mi Conciencia es mi guía y luz.

Enraizada en la tierra, unida al sol del día y a las estrellas de la noche.

Soy la luna en todas sus fases. Con ella brillo o me escondo (recojo).

«¿Cómo sentirme serena en situaciones inciertas?», me pregunté.

Y apareció el mensaje cuando ya me había rendido y dejé de pedir:

Apareció de la nada una garza sobrevolando muy bajo mi casa. La miré muy sorprendida y mi corazón se llenó de certeza «sigue adelante, atenta a las oportunidades para aprovecharlas rápidamente. Tu espíritu te guía».

Cada acción que emprendo es un paso más para desplegar mi propósito. Me siento agradecida.

Conviértete en el dueño de tu existencia y tu vida será guiada fácilmente por tu Ser.

No esperes nada.

Aunque haya momentos de flaqueza, no me rindo.

Parece a veces que he claudicado, pero no me rindo.

¡Estoy lista para renacer!

La transformación ocurre sin que la mente proyecte o se entrometa.

No puede haber falsedad en la entrega desde el corazón.

Lo que necesito ya lo tengo. Me vacío de todo lo demás.

Me corrijo a mi misma y a nadie más. Esa es mi responsabilidad conmigo misma; actuar correctamente, ser auténtica.

La Conciencia nos hace llegar la Dicha cuando estamos en un estado abierto de entrega, entonces nos inspira, nos guía con dulzura, nos purifica, nos hace fluir y nos coloca en un estado ligero, donde la mente no tiene nada que hacer.

Experimento la simplicidad y su belleza en el silencio.

Nada de que quejarme. Nada en qué pensar.

La influencia de los planetas en nuestra vida

planeta tierra 2Asistí a un curso de Astrología Védica que impartió mi Maestro espiritual Sri Swami Purohit. El propósito fue abrir la mente para que seamos capaces de liberarnos de los condicionamientos del pasado. La lógica y el propósito de la Astrología Védica es ayudar a conocer nuestro propósito de vida y llevarlo a cabo.

Para empezar nos dijo que hemos nacido con una posición planetaria en particular y eso marca nuestra vida de manera «fija». Y que sólo siguiendo una práctica espiritual se consigue tener realmente LIBRE ALBEDRÍO. O sea, el poder ir más allá de las leyes de los planetas que están «controlando» nuestra vida.

Dijo que si queremos tener libertad real debemos conectar con nuestra Alma para liberarnos de la ley de causa y efecto. Pero que no es posible cambiar los patrones de condicionamientos desde la mente, sólo se logra desde el Alma, que es el nivel más sutil de nuestro cuerpo.

Nuestra  naturaleza la marca el planeta ascendente; el que seamos aventureros, intelectuales o emocionales, perfeccionistas, con capacidad de líderes o buenos matemáticos. También influye en los que piensan demasiado y dejan pasar las oportunidades. Los que prefieren estar en lo correcto a ser correctamente felices…los planetas  intervienen en todas las capas que conforman nuestra personalidad, influenciando en el programa de vida que nos viene dado.

Quizás lo que más me sorprendió es cuando afirmó que «El éxito te llega cuando tu plan y el Plan de Dios es el mismo… si no es así, se crean conflictos innecesarios».

Nuestro hacer en la vida, si no está apoyado por la Naturaleza, será arduo, tortuoso y hasta tormentoso en algunos momentos. Pero si conseguimos trascender, entendiendo que formamos parte de esta Naturaleza y del Todo, y dejamos de poner RESISTENCIAS al fluir de sus energías, entonces y sólo entonces, es cuando nos hacemos dueños de nuestro destino.

Se trata de hacer lo correcto. Vivir en paz con uno mismo desde la actuación correcta. Saber que existen tiempos favorables y tiempos donde es mejor no actuar. Debemos estar atentos, ser observadores y crear Conciencia. Cada ser es único: los que son líderes por naturaleza, los comunicadores, las mentes refinadas, los idealistas, los educadores, los sanadores, los artesanos …

Pero no lo olvidemos; sólo podremos ser los arquitectos de nuestra propia vida cuando vivamos desde el nivel del Alma, no desde el Ego.

La espiritualidad no significa controlar la Naturaleza, significa ALINEARSE con ella.

Armonizar nuestra energía con la energía cósmica. Se trata de una apertura a la Divinidad que va más allá de lo que el ego desea. Se trata de abrirse a una energía superior, la del Amor Incondicional, y RENDIRSE a ella.