Visión negativa y positiva

Esa capacidad que tiene la Mente para saltar diciendo NO y resistirse a lo nuevo, teniendo argumentos para justificar su rigidez y así disimular, esconder y reprimir lo que verdaderamente quiere pero teme mostrar. Y amordaza el deseo, lo que gritaría pidiendo; un abrazo, confesando su miedo y sufrimiento.

Y el cuerpo se tensa contrayendo el quiebro. Y la garganta se cierra hasta doler las lágrimas por dentro. Y uno se asfixia sin aires de afecto.

La visión en positivo.-

La capacidad de la Mente para decir SI PUEDO, sin resistencias, confiando en sí misma, sintiéndose fuerte. Libre el deseo que clama y abraza al cielo confesando que ama y se siente amada.

Y el cuerpo deja fluir su agradecimiento por cada poro de su piel y la garganta se abre hasta florecer por dentro. El aire fresco te traspasa, te hace transparente al traer de vuelta la Alegría y desplegar en ti la visión de un mundo nuevo.

Nos conformamos con muy poco

meditación 5Relacionarse consigo mismo … y tomar consciencia del ser que somos; sentirle, escucharle y conocer su dimensión real.

… para ello hace falta detenerse y pasar de vivir solo en el exterior para,  cada día, adentrarnos unos momentos en el interior.

… es la única forma de conectar con esa parte nuestra que es eterna, que es nuestra Alma.

¡Nos conformamos con tan poquito!

Y es nuestra ignorancia  la que nos ciega de la Realidad. Y es nuestra arrogancia la que nos hace sordos a la Verdad.

Lo tremendo es que las nuevas generaciones, al ver el panorama estrecho y gris que les mostramos y en donde les educamos,  viven en el desánimo y la frustración.  Lo que sobresale es un paisaje de derrota de los ideales. Una actitud generalizada de confusión, infelicidad y desesperanza, donde los valores han muerto.

Los cambios necesarios a esta actitud derrotista comienzan por levantar el ánimo y marcarnos pequeñas metas para  ensanchar nuestra mente y limpiarla de todo pensamiento negativo y limitante.

«Yo no soy mi mente». «Tengo una mente a mí servicio». «Yo puedo dar lo mejor de mí mismo».

Tenemos que comenzar, de verdad, a relacionarnos con nosotros mismos. En Presente y en Presencia de nuestro Ser. Para sentirnos en paz con nosotros mismos. Por nuestro bien en servicio a los demás.