Mi actitud

Ahora que vivo en el campo he querido cumplir un deseo mío y he adoptado a Nela, una perra de dos años de edad. Nos hemos caído bien desde el primer momento y debo decir que es obediente, discreta, respetuosa y muy inteligente.

Todo ha ido muy bien, a pesar de mis dudas de si iba a saber hacerlo pues nunca tuve ningún animal bajo mi responsabilidad. Y además no quería que ella cambiase mis hábitos y espacios de silencio y quietud, cosa a las que se amoldó muy bien para mi sorpresa.

Todo comenzó a cambiar al notar que se pasaba muchas horas lamiéndose una pata. Al llevarla al veterinario se le diagnóstico una gran infección en dos patas. Estamos viviendo una gran odisea de idas al veterinario, vendajes, collarín en la cabeza para evitar se lamiese, antibiótico y otros medicamentos… en fin, ver su desesperación intentando quitarse esa mampara de la cabeza, luego sentir su resignación y tristeza… todo ello me hizo llegar a pensar seriamente en devolverla al albergue de acogida, viendo que me superaba y mi tensión alta estaba haciendo peligrar mi propia salud.

Debo añadir que vivo sola en un cortijo a media hora del pueblo y sin coche por lo que no puedo permitirme ponerme enferma o que suceda ningún imprevisto que no pueda solucionar por mi misma.

Total que esta mañana de domingo nublado, me he despertado con un estado alegre sin aparente motivo. Nela está durmiendo en mi habitación; cosa que en principio no iba a permitir, y paso `por su lado de puntillas para no despertarla. Estoy volcada a ella.

Reflexiono y me digo que quizás estoy contenta por la superación de no huir ante el problema… porque ayer había decido “devolverla” y mi subida de tensión la achaqué a que era “por su culpa”…

Me observo a mi misma y me doy cuenta de los viejos patrones que todavía siguen en mi; me supedito al otro o me deshago de él como únicas salidas al problema.

Creo que hoy lo he superado y es eso lo que me hace sentirme contenta.

Sé tu mismo/a

mujer dorada preciosaLa forma más pobre de tomar decisiones es hacerlo desde los patrones mentales;  éstos nos  han sido impuestos desde la infancia y algunos otros los traíamos con nosotros en los códigos genéticos. Esto quiere decir que vivimos condicionados y que de alguna manera somos  un personaje diseñado por otros …

¿Qué significa esto?  No nos han enseñado a pensar. Vivimos desde la inconsciencia de forma mecánica , siguiendo modelos de conducta y pensamiento que nos han sido inculcados. Somos, en definitiva, seres sumisos a un Sistema materialista del cual somos considerados únicamente mano de obra.

Suena muy trágico pero peor es la realidad en la que nos encontramos y no queremos ver. ¿Dónde está nuestro Ser? ¿Sabemos quienes somos y el propósito de nuestra existencia? ¿O no hay propósito?

Se hace necesario DESPERTAR. Despertar nuestra Conciencia. Despertar nuestro corazón y alma.

Primeramente, se hace necesario salir de ese mundo ilusorio en el que estamos atrapados.  El segundo paso es entrar en un proceso de reconstrucción de uno mismo con pasos guiados por alguien con conocimiento;  alguien que ya ha hecho ese mismo camino y esté en el servicio de  guiar a los demás.

Tenemos que desaprender hábitos nocivos y crear nuevos que nos ayuden a expandir la Conciencia. Desarrollar el control mental y emocional. Todo ello para lograr crear una vida auténtica desde el Ser. Experimentar nuestro mundo interior nos ayudará a conectar con nuestra alma y ser dueños de nuestro destino.

Se trata de vivenciar lo que significa la verdadera Libertad del Ser. Vivenciar somos parte de la Energía Esencial del AmorPuro que ha creado los Universos y que nosotros somos parte de toda esa inmensidad.

(Esencia del curso de “Entrenamiento para la Nueva Conciencia)