Auto-exigencias

mujer-corriendoLa auto-exigencia,como exceso,  fácilmente   deriva en enfermedad  si no  detenemos a tiempo esas auto-imposiciones desmedidas y ese ritmo feroz que nos obligamos seguir.

Además de crear insatisfacción e infelicidad, finalmente puede crear crisis de ansiedad y otros  trastornos mentales como  miedos, obsesiones, depresión y fobias. ¡Y hasta los niños ya comienzan a padecerlas!

De ahí la importancia de conocerse a uno mismo. La importancia de ser Observadores del personaje en nosotros que, en este caso, exige más y más, pero no encuentra el límite para sentirse satisfecho consigo mismo y disfrutar de la vida.

Son patrones quizá heredados o característica del propio carácter y naturaleza, que pasan a un primer plano de forma inconsciente y exagerada. Querer destacar, necesitar reconocimiento, sentirse valorado … puede ser  un aliciente y nos ayuda a avanzar, pero cuando ya se convierte en un desafío más allá de nuestras limitaciones y una sobre-exigencia y sobre-esfuerzo, termina por repercutir desfavorablemente en nuestra salud física, mental y emocional.

El sistema educativo de competitividad no favorece en nada. El que los padres hagan comparaciones entre los hermanos o exijan a sus hijos más allá de sus capacidades, son el caldo de cultivo para tener adultos infelices.

Conócete a ti mismo. Acepta tus limitaciones y disfruta de tus talentos. Desarróllate al ritmo que tú te marques, de manera que te permita disfrutar  de la vida.

Valora las pequeñas cosas de la vida. Respira hondo.

 

 

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El cuerpo Emocional

chakras serEl ser humano normal se mueve en dos Planos : material y  mental. En estos dos Planos uno mismo representa a todos los personajes de su historia personal: el guionista, el espectador y el actor. O también es el acusado, el testigo y el juez al mismo tiempo.  Viviendo  limitado en estos dos Planos de baja frecuencia se crea sufrimiento, conflicto y desgaste emocional.
Existe un tercer Plano fuera de la Mente: El Plano astral, en donde se es únicamente el Observador. Aprender a ser el Observador neutro de nuestras emociones y reacciones conseguiremos  purificar las diferentes energías que afectan y alteran  nuestros órganos y cerebro.
Por ejemplo: las obsesiones bloquean las energías creando angustia. El miedo disminuye la energía vital llegando por momentos a sentirnos paralizados por la ansiedad. La tristeza dispersa nuestra capacidad de concentración y atención y nos mantiene en la oscuridad del desaliento. El sentimiento de culpa nos ata al pasado  no dejando sanar las heridas y renovarnos.
La señal de que la energía vital está fluyendo correctamente en nosotros, es el sentimiento de amor y alegría que ésta produce   a nivel físico y mental,  simplemente por el hecho de sentirnos emocionalmente en paz y armonía.
¿Cómo liberarnos de las emociones negativas como el  miedo y la culpabilidad? Todos los días dedicarnos media hora a armonizar los siete centros energéticos principales de nuestro cuerpo etéreo, desde la respiración consciente rítmica.
Llevando hacia el interior los cinco sentidos para entrar en un estado de quietud y meditación. Poniendo la atención en el interior del entrecejo -tercer ojo- donde se encuentra el cuerpo astral.
La meditación irá creando poco a poco  armonía en tu interior y en tu entorno. Con la respiración rítmica -5 minutos- desarrollarás la fuerza de voluntad y purificarás tu cuerpo emocional.

Protegerse con la Verdad

niño payaso preciosoLa inmadurez es no haber desarrollado la capacidad para pensar. Y esto crea dependencias. El no saber pensar y encarar la vida por ti mismo te deja desarmado sin posibilidades para  enfrentarte a la realidad de tu ser.

Madurar significa crecer y  tomar responsabilidad sobre ti  mismo. Tener confianza en ti mismo te ofrece la valentía de experimentar una y otra vez sin resultar abatido. Da igual el resultado, lo vuelves a intentar.

Muchas personas tienen miedo  a que les puedan dañar las energías negativas de otros; pensar así es algo común hoy en día. Hoy en día todos hemos oído hablar de que  hay muchos entes  malignos que pueden dañarnos. Está habiendo un espacio perfecto para crear miedos ‘pre-fabricados’ en las mentes débiles y vulnerables.

Ante la demanda de protegerse del mal que viene de afuera,  ha nacido  un buen mercado para  todo un  mundo   inmaduro que emerge lleno de supersticiones y conflictos fantasmas.

A veces estos miedos se vuelven obsesivos y los psicólogos y psiquiatras más que nunca están atendiendo un gran número de fobias entre todo tipo de personas de todas las edades. Lamentablemente, con fármacos químicos, los efectos son dañinos y se hacen crónicos.

En las sociedades modernas, la mayoría de niños y adolescentes tienen problemas por falta de orientación, concentración y educación, a todos los niveles que precisa el ser humano;  responsabilidad hacia su cuerpo físico, cómo desarrollar su capacidad mental y emocional y cómo crecer espiritualmente.

La mejor y mayor protección que uno puede obtener sobre las ‘energías negativas’ de los demás,  es vivir según nos dicte  nuestra propia Conciencia. Ella nos ayudará a seguir el Camino de la Verdad. Escuchar y reconocer la Verdad es la mayor protección.

Escuchar el miedo del niño.

Los miedos no son  visibles pero son concretos. A un niño no le satisface ni le ayuda la respuesta de “eso son tonterias”…

Los miedos racionales son necesarios porque nos hacen precavidos, previsores y cautelosos en su justa medida. Lo contrario serían los miedos irracionales y sin fundamento que magnifican cualquier pensamiento de temor y que, si la mente se desborda, puede llevarnos a sentir terror y pánico, sin causa que lo justifique.

Los miedos toman forma cuando la mente es débil o no está formada -como en los casos de los niños. Los niños necesitan respuestas claras. Los niños no son tontos simplemente les falta información… pero los adultos zanjan la cuestión diciendo “eso son tonterías”.

Si son dados  a fantasear con energías negativas; terminan atrayendo  lo que se teme. En este caso, para desarrollar la mente y dirigirla correctamente, hay que enseñarla a centrarse, concentrarse y tomar hábitos de pensamientos positivos.

La inmensa mayoría de los niños desde su corta edad tienen miedo a algo concreto o a cosas imaginarias. Normalmente se intenta razonar con ellos para quitar los miedos. Les decimos, ante el miedo a los perros; “no seas tonto,  si no te va a hacer nada”. Ante la oscuridad de la noche “ay que miedica eres, los fantasmas no existen…”. Ante el médico y la jeringuilla “no te va a doler, tonta”…

Una cosa más, de lo mucho que se podría hablar sobre el tema, pero enfocándolo a los niños. Están los miedos que los niños perciben en los mayores pero que ellos, aún sin entender qué pasa, asumen y adoptan, produciéndoles inseguridad, confusión y temor a lo desconocido o al futuro. Por ejemplo, el miedo y ansiedad del padre a perder su empleo…

Los niños necesitan vivir en un ambiente de estabilidad emocional. Es nuestra responsabilidad procurárselo. Es mucho mejor hablar, de forma positiva,  de los temas que preocupan a la familia y hacerlos partícipes y no que ellos respiren y perciban, desde el silencio,  una atmósfera donde el miedo y la ansiedad envuelve a los mayores y no saben por qué.