El tiempo es mío

arbol mandalaLAS COSAS QUE SE HACEN POR OBLIGACIÓN Y A DISGUSTO OCUPAN TIEMPO.

El tiempo que se contabiliza, se calcula por el sobre-esfuerzo. Ese es el tiempo que te consume.

El MIEDO ocupa mucho tiempo. Y el miedo, dentro del tiempo, se convierte en ansiedad.

Sentir que no te alcanza el tiempo, que no tienes suficiente tiempo, produce angustia e infelicidad a la larga.

La queja ocupa tiempo. Una mente agobiada roba tiempo. Hay que liberar el tiempo y el espacio de basura mental.

Cuando te deshaces de los miedos e inseguridades comienzas a poseer todo el tiempo del mundo. Y ese sentimiento de Poder te hace sentir libre y privilegiada. Has descubierto el mayor tesoro existente en ti: el tiempo te pertenece.

Pobres las madres que no tienen tiempo para ser mujer. Y las mujeres que no tienen tiempo para ser madres … ¿será que no somos capaces de controlar nuestro tiempo o de priorizar nuestros deseos?

LOS LADRONES DE TIEMPO.- Un filósofo dijo recientemente que somos “esclavos voluntarios”. Hemos vendido nuestro tiempo a cambio de “una vida más cómoda”.

Para recuperar tu espacio y tiempo debes abandonar todos los apegos. Deshacerte del consumo innecesario y de las comodidades superfluas.

¡El tiempo es mío! Lo valoro,lo disfruto,lo utilizo con respeto y conscientemente.

El tiempo es mío y ese sentimiento me da poder: Soy dueña de mi tiempo.

Lo contrario es sentir que no te alcanza el tiempo, que no tienes suficiente tiempo, y esa preocupación y sentimiento termina agotándote física y mentalmente …

Pero cuando reconquistas el espacio y el tiempo, tienes la victoria sobre el MIEDO a perder lo que te pertenece por derecho. Conquistas el PODER de CREAR el tiempo PARA TI.

La creatividad expande el tiempo; lo hace productivo.

El Amor expande el tiempo; lo extiende ilimitadamente.

Las cosas que hacemos espontáneamente y de corazón no ocupan tiempo. Dales prioridad en tu vida. Hazte inmortal.

Castigo a los violadores

Si queremos terminar con esta lacra de violadores que creíamos por los años 60 que se terminaría con la “libertad sexual” y ahora vemos que ha empeorado en crueldad y sadismo, tenemos que profundizar en el problema para poder erradicarlo.

Que la Justicia condene a penas máximas a los violadores es algo que debe hacerse ya. Pero el castigo carcelario no es suficiente ni garantiza el que esos hombres vayan a ser reeducados correctamente al salir de la cárcel. Al contrario, muchos salen resabiados y más firmes en sus patrones de conducta.

Yo me pregunto por las madres de esos hombres …

Si buscamos la raíz de este problema tan atroz contra la mujer nos vendrá la imagen de una madre que, al no valorarse, no sabe transmitir a sus hijos el respeto que se le debe a la mujer.

Estos varones necesitan además atención psicológica para poder reinsertarse en la sociedad.

Y la MUJER debe posicionarse y plantarse firme en su esencia. Ella es la educadora, la sabia, la guardiana del hogar, la mujer medicina, la regidora desde el corazón, la guerrera de almas. Para que pueda transmitir a sus hijos y hijas, el valor del ser humano.

El Hombre y la Mujer.

abrazoTengo muy presente en mi memoria y ha sido mi referencia y patrón de vida, la situación y comportamiento de la mujer hace cincuenta años atrás. El mantenerse en segunda fila y en silencio era lo normal entonces aunque, como siempre, también hubieron mujeres de mucho carácter que eran las que manejaban los entresijos familiares. Pero la mujer en general, como tal, siempre estuvo relegada y la inmensa mayoría tenía asumida su posición y condición infravalorada.

El que no hubiese equilibrio entre las energías femeninas y masculinas. El que los hombres dominasen utilizando inclusive la fuerza bruta, desestabilizó el orden natural del propio ser humano en las familias y en las sociedades, llegándose a perder totalmente el respeto y el sentido de ecuanimidad entre ambos géneros.

Honro y valoro a todas esas mujeres -que han sido nuestras abuelas y madres- que desarrollaron una sabiduría extensa y profunda, como la paciencia y muchas otras virtudes como el silencio y el sacrificio desde el amor incondicional. Todo ello las fortaleció interiormente.

La “rebelión” llegó en su momento, cuando la mujer pudo independizarse económicamente. Muchos cambios favorables se han conseguido, indudablemente. Pero también es verdad que el péndulo de la represión hizo que se moviese hacia el otro extremo y se mal usó esa estrenada libertad en algunos sentidos y muchas mujeres adoptaron los mismos patrones que las oprimieron, como revancha….

Al no tener otras referencias a la vista, de sus propios valores y de su propia naturaleza, la mujer en su búsqueda por la libertad tan ansiada, comenzó a imitar al hombre y a rivalizar con él. El resentimiento ciega, tenemos que transformarlo como combustible para nuestro propio crecimiento. Y así lo han hecho tantísimas mujeres de vanguardia. La inmensa mayoría siguen siendo heroínas como mujer-madre-esposa-trabajadora, sin desfallecer en su tarea.

Se va avanzando, es verdad, pero que nuestras miras estén por recuperar la fortaleza y naturaleza de la energía femenina que es receptora, guardiana de lo interno, sabia, ternura, sacrificio, sanadora, amor, sensibilidad, generosidad, intuición…

Y además, complementarla con la naturaleza del hombre, que es el hacedor, el guardián de lo externo, el guerrero, el que pone orden, el que conquista desde la creatividad, … todo ello cuando está en el centro de su Ser.

La madurez emocional es necesaria para salir de relaciones alimentadas desde el rencor y el despecho. Ambos, hombres y mujeres, tenemos que crecer y posicionarnos desde nuestro Ser. Debemos sanar los patrones heredados. No olvidemos que los hombres hoy en día, tampoco tienen una referencia clara de su naturaleza, deben ser guiados y educados nuevamente, se sienten confundidos.

Superemos de una vez por todas la rivalidad entre hombres y mujeres. Valoremos y respetemos la naturaleza de cada uno. Debemos complementarnos. No estamos compitiendo en la vida, cada uno cumple su función. No somos adversarios.

El CAMBIO debe darse para que tomemos conciencia de nuestra naturaleza y valores.

Unirnos sinceramente desde el Amor.

Ordinario y extra-ordinario

No debiéramos hacer distinciones de capacidades e inteligencia entre los seres humanos sean hombre o mujer pero sí reconocer la diferencia entre el ser humano ordinario y común y el ser humano “extra-ordinario”.

El ser humano común y ordinario vive de forma inconsciente, no se conoce a sí mismo, no sabe de todas sus capacidades y vive superficialmente.

El ser humano “extra-ordinario” vive consciente de sí y del mundo en profundidad, del que se siente parte y desarrolla su Conciencia desde su Ser.

El ser humano común -indistintamente hombre y mujer- son impulsados y motivados por sus cinco sentidos externos y su mundo se limita a lo que le rodea en el mundo terrenal y físico.

El ser humano fuera de lo ordinario (con Conciencia de sí) ha llevado sus cinco sentidos a su interior para experimentar las otras dimensiones de su Ser y ha descubierto su sexto sentido: LA INTUICIÓN, que le lleva a percibir lo extrasensorial.

El ser humano común, atrapado en el mundo material inmediato, es dominado por su mente inferior: los miedos, la inseguridad, el egoísmo, viviendo así en el sufrimiento.

El ser humano extra-ordinario, -indistintamente hombre y mujer- ha logrado salir de los patrones condicionantes y vive consciente en su proceso de evolución y desarrolla su mente desde la ecuanimidad y la paz interior.

Deberíamos centrarnos en lo que nos une como humanos que es nuestra capacidad de AMAR: cada uno desde su nivel de comprensión y saber. No más rivalidades. No más acciones contra nuestro prójimo…

Hombres y Mujeres

amor 1Nos desenvolvemos en el mundo primario de la dualidad. Desde la rigidez mental de la separación y el enfrentamiento. Si piensas como yo, eres de los míos o de lo contrario ya no te escucho. Sin capacidad para percibir más allá de nuestras conveniencias, vemos al otro como rival. Y hoy en día hemos llegado a los extremos de rivalizar entre hombres y mujeres.

Nos falta educarnos en el CIVISMO. Cívica es la persona que se interesa por el bien común de la sociedad. La persona común insulta, amenaza, no deja espacio al que ve como contrario. La persona cívica es la que es consciente de su responsabilidad como ciudadana, compartiendo con el otro desde el respeto, sin ver diferencias entre razas o género.

Hombres y mujeres deberían convivir como complemento el uno con el otro y no enfrentados. Entiendo que estamos viviendo unos momentos de “reacción” por los efectos de tantos siglos de sometimiento y represión hacia la mujer. Pero el varón heredó generación tras generación esos patrones machistas que las madres han estado reafirmando inconsciente u obligatoriamente, desde su puesto de educadoras, tan arraigados estaban esos patrones de superioridad del hombre.

Ahora es el momento de reconfigurar los sistemas educativos y sacudirnos de encima la mentalidad y creencias caducas. No desde la venganza y las represalias o el castigo. El único enemigo es la ignorancia. Se trata de educar desde el amor hacia el prójimo.

Revalorizar la naturaleza femenina, recuperando su naturaleza y esencia. Pero también es sumamente importante ayudar al hombre a encontrar su sitio como pareja, como padre, como hermano.

Las energías masculina y femenina no son contrarias, son dos esencias distintas sino necesarias en una misma persona, sea hombre o mujer. La calidad humana está en la armonía y equilibrio de ambas.

Mujer

mujeres generacionTu situación de vida es sólo un aspecto de tu  vida e influenciará en ti, de una forma u otra, dependiendo de tu equilibrio mental, emocional y espiritual.

Deshacerse de patrones tóxicos heredados es difícil pero urgentemente necesario. Hagámonos conscientes de que nuestras hijas los heredarán si antes no los trabajamos en nosotras. Y, por supuesto,  para nosotras mismas resultará una liberación.

Estas trabas condicionantes son reales y basta saber sobre  la vida de nuestras madres y abuelas para ver cuántos patrones de ellas estamos nosotras mismas reproduciendo. Cuántos modelos de conducta reproducimos en nosotras a pesar de haberlos repudiado años atrás cuando veíamos claro que no queríamos eso en nuestras vidas… y seguramente nuestras madres pensaron lo mismo pero cargaron con ellos …

Puede que nos falte visión y que nuestra escucha interior sea débil. Puede que nuestra percepción de nosotras mismas y de nuestra realidad esté distorsionada. Con seguridad que, si dirigimos nuestra vida de ahora en adelante, desde el corazón, conseguiremos deshacernos de todo el lastre que no nos permite avanzar.

Vayamos a la Fuente. Reconozcamos nuestra Esencia. Sucederá entonces un cambio radical y liberador en nuestras vidas de todo lo que no nos pertenece. Desde la recapitulación,
el reconocimiento, la comprensión, el perdón y la compasión.

 

 

 

 

 

 

Femenino y Masculino

mujer-geometria

No estamos hablando de géneros. hombre/mujer. Nos estamos refiriendo a ENERGÍAS que se manifiestan a nivel físico, mental y emocional. Por ejemplo, el machismo, las obsesiones sexuales, la violencia y agresividad, son excesos de energía masculina.  La vulnerabilidad, hipersensibilidad, miedos infundados, mentes fantaseadoras, supondría un exceso de energía femenina.

No son energías opuestas sino complementarias. Inclusive el Hombre y la Mujer son plenos en sí mismos  cuando  en ambos existen por igual las dos energías.  O equilibradas de tal manera que se compensen en ambos unas con otras .

En el REIKI como en otros sistemas energéticos se puede diferenciar y entender la importancia de regular las dos energías esenciales que nos condicionan-masculina y femenina-  si no están equilibradas, pudiendo distorsionar nuestra naturaleza y comportamiento.

ENERGÍA FEMENINA representa las fuerzas pasivas y receptoras de la naturaleza:   la Intuición, la Imaginación, la Visualización pertenecientes al Mundo de lo Oculto y lo Invisible. Representa el Refugio, la sabiduría profunda, la magia o lo inexplicable.

La Gran Madre simbolizada  por la Virgen María y la Madre Cósmica gran Avatar de estos tiempos representada por AMMA a través de su labor de inmenso Amor Incondicional, son las dos grandes figuras femeninas de gran Poder benéfico y protector.

 ENERGÍA MASCULINA es la fuerza procreadora y generadora de la naturaleza. Tiene que ver con la acción externa, la agresividad necesaria  para la auto-defensa y con la voluntad. Representa el aire y el fuego.  El principio masculino está representado por el Sol en la mayoría de las tradiciones y por todo lo que es fálico y  penetrante. Los elementos masculinos, son fuerzas activas que pueden soportar una gran carga y de ahí que sean aguerridos por naturaleza.  

En el momento en que hay exceso o deficiencia de alguna de estas energías, podemos entender que el desequilibrio entre la vibración, el ritmo y la polaridad entre ellas, ocasionan un efecto que según su grado tiene unas consecuencias u otras.

 

No forzosamente la mujer tiene que tener más energía femenina que el hombre o al contrario. Las energías,  se reconcilian entre sí, se armonizan y se compensan amorosamente.

 

 

Hablemos de mujeres

mujer angel rojosA los hombres les resulta cada vez más difícil entender a las mujeres. No hace tanto que no tenían problemas porque la mujer estaba educada para ser sumisa, sacrificada, tolerante, abnegada, quedarse en la sombra, … todo por el bien de la familia, de los hijos, de la sociedad … era la actitud decente y angelical  que se esperaba de ella …

Pero este sistema patriarcal ya ha quedado obsoleto.

Hoy en día todo ha cambiado; la mujer descubre su poder, su fuerza, su creatividad, sus capacidades y muchos hombres se sienten perdidos pues en su programa mental no aparece esa información ni posibilidad. Han quedado desfasados.

El hombre necesita ayuda. El hombre, que no haya en él también, una dosis amplia de energía femenina, es incapaz de entender -por mucho que se lo proponga- cómo puede ponerse a la par de la mujer, como compañero, amigo, esposo, padre, sin que choque con esas formas machistas heredadas. Requiere tiempo y enseñanza práctica.

El hombre que no se ha puesto al día, necesita equilibrar su naturaleza masculina con energías más propias de la mujer como la sensibilidad, ternura, compasión, para poder así ser partícipe de la naturaleza femenina y también ser más cómplice de todo lo que ella le puede aportar.

No tener miedo es lo importante. Son tiempos nuevos. La fuerza masculina tiene que ser encauzada, redirigida, por otros cauces; hacia el amor y el respeto.

 

 

El vínculo con el padre y la madre.

mujer madre 1Existe un orden jerárquico en todo el universo; desde lo más grande a lo más pequeño y reconocer ese orden, respetarlo,  aceptarlo y ajustarse a él, hace la  vida más simple y sin esfuerzos .

Dentro de ese Orden y Leyes universales está el “honrar al padre y a la madre”. 

Ser madre o padre no es un oficio, es un estado,  que comienza a “gestarse” con el nacimiento del hijo y va tomando forma y realidad cada día, a la par que el hijo crece y se desarrolla.

El reconocimiento y respeto por las personas que nos han dado la vida, sin entrar en enjuiciarlos, nos hace cabales como individuos, nos proporciona la cualidad de completitud. Pero esto recién lo comenzamos a entender cuando nosotros mismos nos convertimos en padres y madres y entramos en el proceso, muchas veces doloroso, de deducir su verdadero significado,  en toda su extensión y profundidad.

La mujer gesta y alumbra al recién nacido, -el bien supremo-, y se convierte entonces en madre. Es esa cualidad y atributo lo que los hijos deben respetar y agradecer, independientemente de si ha sido “buena o mala” madre o padre.

 

Para que en una persona haya un desarrollo completo debe integrar interiormente a ambos progenitores. Desde ese registro consciente, como eslabón de un parentesco de sangre, uno debe asumir su identidad y reconciliarse de forma total  consigo mismo y con los que fueron dadores de su vida -haya sido consciente o inconsciente de ello-. Este es un proceso curativo para limpiar y liberar patrones emocionales que benefician inclusive a las próximas generaciones.

No le corresponde a los hijos juzgar a los padres. Porque las relaciones pueden romperse, podemos darle la espalda, pero el vínculo es permanente, perpetuo. El respeto hacia nuestros progenitores  es fundamental para sentir paz en el propio corazón. El reconocimiento y agradecimiento es esencial para que la llama del Amor permanezca viva y se extienda.

 

Hacernos adultos

hombre mariposa El ser humano también tiene un ciclo en su vida que es el de MADURACIÓN. Se supone que entre los 30 y 40 años es cuando toma conciencia de sí y tiene la oportunidad de hacer un reajuste en su persona; recapacita sobre sus errores y saca provecho de todas las situaciones, buenas y malas,  acertadas y erróneas, pero que ahora sabe ver fueron necesarias para avanzar en su aprendizaje de vida.

Permanecer en la inmadurez por temor a enfrentarse a la vida tiene un efecto bastante desvastador; uno se queda atrapado en la mente infantil. Este efecto puede ser debido a una sobreprotección; el hijo que no se ha despegado de las faldas de su madre y que luego se casa con una mujer de la que espera el mismo trato, por ejemplo.

Hacerse adulto significa tomar entera responsabilidad por los actos de uno mismo en todos los aspectos de la vida; salud, relaciones sociales y afectivas, dinero, felicidad…  mientras nos dediquemos a justificarnos y echarle las culpas a los demás por esto y por aquello, no estamos actuando con madurez. No estamos ejercitando nuestra capacidad de maduración.

Huir de las responsabilidades o fantasear no queriendo verlas, son actitudes que inconscientemente adoptamos, resistiéndonos a los  cambios necesarios dentro del proceso natural de nuestro paso por la vida.

La solución a NO SUFRIR no es huir de las situaciones que nos corresponde enfrentar y solucionar. Para no sufrir justamente hay que ocuparse de los asuntos, solucionándolos como mejor sepamos en su momento. Eso es madurar y por muy difícil que sea la situación, nos sentimos bien con nosotros mismos por estar haciendo lo que debemos hacer.