Salir de la confusión

mujer ante universoNuestro cuerpo emocional necesita estabilidad afectiva y firmeza de identidad y propósito. Si no es así,  confundimos los sentimientos y los expresamos  desde  un sentimentalismo exagerado y distorsionado.

El SENTIR muestra en primer lugar nuestro  estado de ánimo pero también la sensibilidad de nuestra alma.

El AMOR, que es tan inmenso e inagotable, lo reducimos al enamoramiento ilusorio o a un afecto práctico e interesado. No somos capaces de adentrarnos en él,  descubrir su pureza y experimentar su grandiosidad y esencia  incondicional.

El AMOR queda rebajado y reducido por la energía avasalladora de los miedos y un Ego dominante.

La pureza del Amor es dada cuando la mente no interviene, no duda, no juzga, no presupone, no exige, no manipula … sólo el corazón,entonces, se entrega.

Desde la inocencia del Ser, el Amor muestra su esencia.

Pero cuando la mente no está desarrollada -centrada- confundimos la Inocencia con la Ingenuidad. Y desde la Ingenuidad somos engañados (nos dejamos engañar).

Nos dejamos engañar porque una mente débil prefiere vivir en el mundo de la ilusión... le resulta más cómodo, aparentemente. … uno se parapeta tras sus miedos.

Desde el mundo ilusorio que crea la mente débil se prefiere no ver ni oír la Verdad ni la Realidad… uno no se siente capaz de afrontarla, se infravalora y por eso ni lo intenta ….

La ilusión es vanidad y orgullo del Ego y nos ciega; nos vuelve ilusos e ingenuos. Debilita la voluntad y la energía vital.

Todo lo contrario que la INOCENCIA que nos mantiene en la pureza de nuestra esencia. Conectados con nuestra Alma.

Conocernos a nosotros mismos es el gran primer paso.

 

 

Ejercicio para asumir y aceptar.

mujer-tercer-ojo2Prestamos atención a nuestro cuerpo físico, a nuestra mente y a nuestras emociones.  Nos hacemos conscientes de lo que sentimos y cómo nos sentimos.

Lo asumimos y lo aceptamos.

Este acto de asumir y aceptar nos relaja, nos quita tensiones.

Nos abrimos a nuestras sensaciones y emociones.Las observamos de manera neutra.

Este acto consciente de observarnos de forma imparcial nos relaja, nos quita densidad.

Respiramos lenta y profundamente. Cerramos los ojos mientras ensanchamos conscientemente nuestro tórax. Expandimos la luz que emite nuestra alma en nuestro corazón.  (lo visualizamos o imaginamos)

Inhalamos consciencia, presencia y poder. Las sentimos.

Exhalamos,  soltando cansancio mental y físico, hastío, dolor …

Al inhalar le damos la bienvenida a lo nuevo; alegría, esperanza, ilusión …

Al soltar el aire sacamos fuera los miedos …

Llevamos las manos al pecho, damos las gracias.

 

 

Deseos y anhelos

arbol de oroYo quise vivir la vida como si de una gran aventura se tratase y me dejé la piel en conseguirlo.

Luego aprendí que mi equivocación fue el no haberle dado el enfoque correcto -que por su sutileza no había captado- y es que el deseo lleva consigo la decepción.

El deseo siempre es por algo externo y todo lo externo es efímero y todo lo efímero… termina … es ilusión.

Sin embargo, ahora descubro el anhelo y su profundo significado. El anhelo nace en el espíritu y una vez aparece queda prendido como una llama sagrada. El anhelo siempre es por algo sublime, vivaz y perenne.

Cuál es mi anhelo ahora que se han esfumado los deseos…

El anhelo va más allá del sentimiento individual… si habla de amor está nombrando el Amor. El espíritu, cuando roza el anhelo, crea un estado de armonía y compasión que envuelve todo y a todos.

El anhelo es aspiración e inspiración profunda en el Bien común.

 

Somos algo más que Mente

mujer iluminadaAdemás de la mente y más allá de ella, -en Planos superiores de nuestra existencia- está la «Presencia divina» en cada uno de nosotros. No tiene forma ni  nombre propio.  Ni siquiera es una creencia exclusiva de las religiones.

En esencia somos espíritu y al tomar conciencia de que somos sustancia inmortal y espiritual, como parte de un Todo indivisible, nuestra percepción de la vida y de nosotros mismos cambia irremediablemente.

Una vez uno siente en sí mismo la Presencia poderosa de esta energía,  es cuando por fin,  termina la búsqueda de ese ‘algo’ que anhelábamos instintiva e intuitivamente desde el fondo de nuestro corazón… y entonces desaparece el sentimiento profundo de abandono y soledad.

Vivir desde la Mente -sin desarrollar la capacidad de pensar- nos mantiene en el Plano lineal de lo concreto,  reduciendo el campo de percepción de nosotros mismos.   El sentimiento de vacío,  confusión y   frustración son los síntomas de una mente contaminada por los miedos y la inseguridad. El sentimiento de infelicidad profunda, aparentemente sin causa,  viene de ese alejamiento de la Realidad y la desconexión  de nuestro Ser esencial.

El Camino a andar para salir de la conciencia del ego y alcanzar la conexión con nuestro Yo Superior, pasa por varias etapas de transformación interior. La ‘Presencia‘ es Luz y es Conciencia; la mejor guía y la mejor conductora que nos llevará de vuelta a nuestros orígenes, donde se halla  la Dicha de Ser.

En este   proceso de evolución, nos  liberamos de todas las capas de energías densas contaminadas que nos condicionan y limitan. Soltar al personaje produce la transformación deseada. Desembarazarnos  de todos los velos que nos impiden ver la Realidad,  así es como iremos  descubriendo  nuestra real naturaleza. Tenemos que estar despiertos y centrados. Y desde esa unión integral es como recuperaremos el entusiasmo y el agradecimiento por la vida misma.

Dejar de quejarnos y apenarnos por nuestra suerte… dejar de justificarnos. Amarse a uno mismo es deshacerse  de la actitud de víctima.

Se trata de limpiar la mente de energías tóxicas que amordazan el cuerpo físico, mental, emocional y espiritual, para poder luego elevar nuestro Ser a las vibraciones de Planos superiores en nosotros mismos.

El Amor sanando la materia desde el reconocimiento, el perdón, la aceptación y el agradecimiento. Desarrollar la Conciencia del Alma es conseguir la paz interior que todos anhelamos.

Cuando los miedos dominan

hombre de rodillasEl sentimiento de miedo está presente en todo ser vivo. Es natural y necesario para alertarnos en caso de peligro.De no existir este sentimiento no seriamos precavidos, prudentes, cautelosos … 

Pero cuando este sentimiento de miedo nos domina y se convierte en una emoción magnificada  en nuestra vida cotidiana,  se disparan los pensamientos de desconfianza que paralizan el deseo de experimentar en uno mismo y más allá de uno mismo. Entonces, a través de los miedos se comienza a interpretar la vida, logrando aplastar la mente racional, cerrando campos de posibilidades, materializando el estancamiento.

Cuando los miedos someten también al cuerpo emocional, la mente detiene toda creatividad y comienza a ralentizarse la energía que da fuerza y vida a las ilusiones, a los deseos y a las ganas de vivir. Las emociones se vuelven densas, inquietas, temerosas y agitadas, dando paso al sufrimiento y a una angustia irreal.

¿Cómo transmutar y renovar esas fuerzas y hacerlas transparentes? ¿Cómo deshacerse de pensamientos negativos y emociones aprensivas?

Debemos purificar las energías que nutren el pensamiento. Debemos hacernos conscientes de que tenemos un cuerpo y una mente a nuestro servicio: no somos la Mente. Para nuestro bien, debemos disciplinarla dentro del pensamiento positivo. Aprender a centrar los pensamientos dispersos, deshacernos de todo pensamiento inútil y aprender a crear «estados» de conciencia armónicos. 

«Soy el dueño de mi vida y tomo las riendas de mi destino» … le dice el Ser esencial al cuerpo físico y a la Mente. Ese «Yo Soy» profundo que es eterno y llamamos Alma. Ese «Yo Superior» que ha trascendido el cuerpo mental y se sabe multidimensional.

Los ejercicios de respiración consciente son una gran herramienta para comenzar a ordenar la mente y equilibrar toda emoción. La oración, el mantra, el yoga, todas éstas son prácticas que ayudan a regularizar los pensamientos creando sentimientos positivos. Energías que nutren  nuestros pensamientos para establecer en nuestro interior un estado de paz y amor.

Crear conexión entre mente-corazón, sentándonos en silencio y quietud para ahondar en el conocimiento de nuestro Ser. Escucharle. Todo ello nos beneficia para sentirnos conscientemente vivos, confiados  y  agradecidos.

Conformarse y acomodarse

niños divertidosDe niño y de adolescente uno está lleno de curiosidad, entusiasmo y enorme vitalidad para hacer cosas. Los niños tienen prisa por crecer y salir a descubrir el mundo por ellos mismos. Parece como si les faltara tiempo y espacio  para expandir toda su pasión y efervescencia.

Pero en la medida en que nos vamos haciendo mayores toda esa ilusión se va apagando. Toda la inocencia se ha esfumado.  En cambio, la desconfianza, la seriedad y la desilusión son las que están haciendo cálculos en la mente, recordándonos que debemos ser más comedidos y prudentes… nos volvemos rígidos y falsos  …

Cuanto más avanzamos en edad ya lo natural es estar cargados de miedos e inseguridades. La frustración y el desengaño están tan presentes que no han dejado espacio para un nuevo enamoramiento o una nueva ilusión…  mejor quedarse con la añoranza de lo que hemos magnificado en el recuerdo.

Pararse en el tiempo y conformarse diciendo ‘yo ya tuve bastante’, cerrando puertas a nuevas oportunidades que la vida siempre está creando para nosotros, es una actitud pobre.

Acomodarse a lo ya trillado sin ganas o esperanzas de volver a sembrar, sin desear tener una vida propia, llena, hasta el final de los días, es una actitud pobre.

Y es que llevamos el pasado a cuestas -los recuerdos dolorosos y tristes-. Llevamos a cuestas los sentimientos de culpa. Todo eso pesa enormemente y ensombrece nuestra existencia.

Falta volver a saborear la vida, con el mismo entusiasmo de cuando se era niño. Cada día, a cualquier edad, es un nuevo día por descubrir y dejarse sorprender.

 

 

Expandir la Conciencia

ser lucesEntrar en el estado de «nueva Conciencia» es expandir nuestra capacidad de percepción y  entendimiento. No se trata de nuevos sistemas de enseñanza ni nuevas técnicas dirigidas desde la mente.

Se trata de conectar con el chakra del corazón que ha estado hasta ahora cerrado y es el que nos puede proporcionar nuevas visiones e intuiciones que llegan directamente a él desde Planos superiores  para expandir nuestra Conciencia. Cuando la persona está preparada para esta apertura, cuando se han disuelto todas las  resistencia al cambio,  todo fluye para que suceda lo que tiene que suceder.

Entrar en este nuevo estado, en el que el chakra del corazón está abierto, sentiremos a los demás seres como parte de nosotros mismos; un solo cuerpo dentro del Alma Colectiva. La Humanidad como un solo cuerpo vivo. Entonces nos envolverá la energía de la  Compasión que purificará nuestro corazón espiritual…

La certeza de que nuestra Conciencia se está expandiendo es un nuevo sentimiento de paz interior que nos llena de gozo. Despertar a esta nueva Conciencia  significa concretarnos como seres espirituales.

Desde el sentir de que este conocimiento nos llega sin pasar por la mente (no hay evaluación, crítica ni juicio),  es cuando entenderemos que toda enfermedad, conflicto y sufrimiento sólo existen dentro de una percepción de ilusión y separación, en el Plano de la Dualidad.

Ahora, comenzamos a fluir desde la energía del Amor y la Compasión.

 

(del curso «Entrenamiento para la Nueva Conciencia»)