La agresividad

hombre encerradoEl miedo. La inseguridad. La desconfianza. El sentirse acorralado. Todo eso puede volver a uno agresivo.

Cuando el Amor está ausente, la educación es agresiva. Cuando no hay vocación ni ética, la Medicina se vuelve  agresiva.  La justicia es agresiva cuando aplica la ley de forma implacable (sin compasión).

La agresividad es atacar con rabia y odio. Es agresivo quien hace explosionar violentamente  su cólera,  mediante la palabra o el maltrato corporal. No hay nada que justifique esa actitud que siempre va dirigida contra el más débil.

Hay una agresividad simulada en las relaciones amorosas cuando la persona  es posesiva, manipuladora,  celosa, …

Todo lo que implique dominar al otro , anular al otro, esclavizar al otro, humillar al otro,  -sea en el grado que sea- es agresividad.

Muchas personas son coléricas de forma incontrolada y después de sus reacciones  hirientes se sienten culpables. Estas manifestaciones de irritabilidad incontrolable es debido a un exceso de ‘fuego’ en su hígado. Deberían cuidar su dieta y hacer por equilibrar la energía en sus chakras, sobre todo el del Plexo Solar.

Todo tiene una razón de ser, también cuando hay un carácter colérico o irritable uno se debería preguntar ¿qué me pasa?, ¿dónde me afecta? ¿cómo puedo mejorar mi carácter? ¿cómo sanar mi corazón herido, mis emociones pasadas?

Es posible cambiar nuestra actitud, mejorar nuestro ánimo. Y es de agradecer.

 

La Verdad y la Mentira

cisne doradoDicen que la verdad duele solo una vez mientras que la mentira nos duele mientras vivimos en ella.

Las personas que se enfrentan a un trauma necesitan utilizar mecanismos de defensa o estrategias de adaptación que les permitan, primero, RECONOCER y ACEPTAR la verdad y luego ASIMILARLA, para poder sanar la herida y el dolor de aquello que distorsionaba el entendimiento.

A veces nos toca luchar y proteger la verdad de quien somos, porque siempre hay alguien que nos quiere manipular y convencer de su verdad …  Queremos complacer a los demás hasta el punto de perder nuestra identidad. Cedemos y cedemos hasta hacernos serviles y sumisos a la verdad de otros …

Todos conocen el cuento del Patito Feo. Nos narra cómo  una fatal casualidad crea una desgracia en la vida de este patito que se siente rechazado y abandonado por quien cree es su madre y familia. Este sufrimiento se agrava al repetirse una y otra vez la misma reacción de rechazo hacia él. Resignado y desolado, el patito   se vuelve víctima al creerse no merece ser querido y huye -de sí mismo-. Abandona toda lucha… no se siente merecedor de ser amado.

Las situaciones traumáticas vividas en nuestro pasado no determinan nuestro futuro. El que nos haya ido mal en nuestro pasado no significa que ya estemos condenados por siempre jamás a continuar con los mismos patrones.

Cuando la realidad nos resulta torturadora y angustiosa, hay que transformarla. Puedo utilizar mi dolor y transformarlo en algo útil para el futuro. Cuando el patito feo decide marcharse y alejarse de quienes le humillan está fortaleciendo su integridad y autenticidad aunque de forma inconsciente  pero intuitiva. Su soledad le hace fortalecer su voluntad de no conformarse con una vida miserable.

Lo que comenzó como un drama y se convirtió en tragedia, finalmente el patito feo – al no aceptar para sí la verdad de los otros- terminó encontrando a sus iguales que lo acogieron, transformándose finalmente en un hermoso y majestuoso cisne.

Hay que evitar ver las crisis como problemas insuperables. E incluso lo que llamamos Destino puede ser mejorado desde una actitud positiva y firme.

 

 

 

Los Miedos

niño ojos tristesAl niño se le «obliga» a esconder sus  miedos ¡qué vergüenza!. Aunque el corazón y el alma estén asustados, no puedes mostrarlo. A la mente se le dice «no pasa nada», pero el miedo no entiende de razones; el miedo te posee o te envuelve sutilmente, cuando el ser no ha sido atendido.

Donde no hubo amor y comprensión, apareció el miedo. Donde no hubo caricia, donde no hubo abrazo ni besos, donde no hubo escucha ni apoyo; pareció y se posicionó el miedo. Miedo a no ser querido, a no ser valorado …

El corazón y el alma están asustados pero nos cuesta reconocer nuestra debilidad y nuestras flaquezas. El Miedo crea resistencia, tensión. Resentimiento, porque el miedo es negarse a sí mismo. Miedo es violencia o sumisión. Es huida, rendición. Miedo es abandono de sí. Es guardar silencio.

La peor condición del ser humano es la de aquel que utiliza el miedo como arma  para doblegar, esclavizar, humillar …

El miedo cuando entra en el corazón, lo paraliza. El miedo anula la creatividad, corroe la energía vital, envenena.  El miedo ciega, enmudece  y ensordece el amor. El miedo bloquea la comunicación y la expresión. El miedo, cuando domina, anula la esencia del ser y sus deseos de vivir.

La única cura para el miedo es el Amor. El miedo solo desaparece con el Amor. Cualquier padecimiento o enfermedad solo es sanada en profundidad desde el Amor. Descubrir el Amor y dedicarse primeramente a amarse uno mismo.

Debemos actuar y reconocer nuestros miedos y luego liberarlos. Sanar el corazón y sanar el alma. Con mucha paciencia. Con mucha aceptación y perdón hacia uno mismo y hacia los demás.