El guerrero pacificador

mujer hermosaCuando no existe otra alternativa, el Ego se rinde y surge entonces, desde lo más hondo del Ser, el guerrero espiritual o pacificador.

Al guerrero espiritual ya no le quedan más armas que la compasión y su campo de batalla se libra desde el corazón.

La mente deja de parlotear repitiendo las creencias e ideas de otros y comienza a EXPERIMENTAR por sí misma y a afianzar certezas vividas por ella misma, que es lo que da sabiduría y templanza.

El guerrero espiritual ya no es más un Buscador desde que sigue el llamado de su corazón y de la Luz de su intuición.

El guerrero espiritual, hombre o mujer, caminan por el mundo bendecidos por la Madre Tierra y el Universo. Le han otorgado todos los valores de la Fuerza del Amor y el Poder para hacer el Bien.

Reverencia la vida y tu naturaleza divina. Honra a tus padres y ancestros. Sé devoto del Creador de los Mundos y respetuoso con todos los seres vivos. Es así como nos transformaremos en guerreros espirituales.

El guerrero espiritual

hombre  manos LuzNadie sabe de su valentía si nunca ha pisado un campo de batalla. El guerrero espiritual es quien se enfrenta a su Ego. Es quien ha perdido el miedo a perder y finalmente se afronta a sí mismo.

No es fácil pero tampoco imposible. Es un reto, un desafío con uno mismo; cruzar el campo raso del orgullo y salir de él victorioso.

El campo de batalla está en la Mente. Y nosotros, como guerreros, guardianes de nuestro ‘reino espiritual’,  tenemos que vencer a todos los intrusos  mercenarios.

Si no lo hacemos, si nos resignamos, si claudicamos ante lo falso e ilusorio, nunca ejercitaremos  nuestra cualidad de VALIENTES. Nunca mostraremos nuestra dignidad y autoridad natural. Quedarán sólo como posibles nuestros méritos. Pero, sobre todo, no habremos defendido a nuestro ser esencial.

Y no estoy hablando de mostrar violencia, de sacar  rabia y  agresividad física. No se trata de hacer sobre-esfuerzos o castigarnos a nosotros mismos.

La clave está en  DEJAR IR. Dejar ir lo que ya ha cumplido y a quien ya ha cumplido su enseñanza en nosotros. No queremos retener ni hacer prisioneros a ningún pensamiento ni sentimiento.

Los dejamos ir. Que el campo de batalla -nuestra mente y corazón- queden limpios; vacíos.

Los dejamos ir. Que vuelvan al lugar a donde pertenecen. Al liberarlos nos liberamos de toda carga.

Los dejamos ir. Cerramos el ciclo del pasado. Y creamos PAZ en nuestro interior.

Así actúa un guerrero espiritual; sus logros son los del Amor, hacia sí mismo y hacia los demás.

 

¿Quién es el Observador?

ser de luz y corazonSólo existe una fórmula y no es mágica. Sólo hay una manera de sentirse vivo y tomar las riendas de la propia existencia. Sólo hay una Realidad y una Verdad -aunque sean muchos los caminos para descubrirla-.

Dejar atrás el estado de subsistencia es romper el cascarón de la inconsciencia que nos envolvía hasta ahora.

Es romper, literalmente: ROMPER, con todas las resistencias que la mente inferior nos va poniendo una detrás de otra para que claudiquemos y nos rindamos antes siquiera de ponernos en marcha.

Se trata de una lucha contra esa parte de la mente que no quiere haya ningún cambio en nosotros. Es el Ego que ve avecinarse un batallón de nuevas ideas y cambios, y se prepara para la resistencia… pero el Ego debe morir para que venza el Ser.

El Ego representa lo ilusorio y las pasiones. El Ser es nuestra esencia eterna y divina.

Por ello debemos tener siempre presente -si queremos ser guerreros espirituales- que debemos estar al ACECHO y no bajar la guardia porque el Ego es el dueño de este mundo material y la mente inferior está a su servicio.

¿Quién es el Observador en nosotros?  Nuestro Yo Superior, nuestra Conciencia.

Para entrar en contacto con ella y nos brinde su guía y protección, debemos desarrollar la concentración, la quietud, el Silencio de la mente.

Se trata de un entrenamiento o disciplina y tiene esa finalidad u objetivo: ser los dueños de nuestra vida… y ahora sí le encontraremos el sentido y el propósito a nuestra existencia.