Deseos e intereses

La realidad de nuestro mundo depende de nuestra Conciencia. No ve el árbol de la misma manera uno que lo quiere talar que otro que se sienta bajo su sombra a descansar. Sus intenciones son diferentes. Sus intereses son distintos por eso es que sus experiencias distan de ser iguales: uno se mueve por conveniencia propia de ganancia y el otro se ha inclinado por un deseo de sano placer.

La motivación puede ser correcta o incorrecta. Incluso hacer las cosas para obtener un beneficio espiritual es una forma de degradación... qué quiere decir esto… La pureza de acción o pensamiento está en que no haya intereses personales por medio.

Cada uno crea su propio sufrimiento y felicidad desde su capacidad de comprensión de sí mismo, del mundo y del Bien común. Los miedos nos limitan y la actitud con la que nos enfrentamos a los problemas resuelven o complican las situaciones. Nuestro Ego tiene mucho que ver con todo ello.

Estar en paz con uno mismo es una decisión y si nos sincronizamos con nuestra Conciencia ella nos guiará para conseguirlo. Debe haber claridad mental, sinceridad de espíritu.

La Naturaleza -y la vida- tiene sus propias normas, respetarlas y acoplarse a ellas, nos brinda sabiduría innata, así es como el ser humano elige su propia suerte, atrayendo hacia sí según su grado de generosidad y calidad de amor que profesa hacia si mismo y hacia los demás.

Más allá de nuestra personalidad está nuestra Conciencia interna; el protagonista debe ser el Ser que habita en nuestro cuerpo.

Concéntrate en tu propósito de vida y despójalo de intereses personales. Amplíalo según tu corazón te dicte y lo que decidas hazlo por el Bien común. El Yo debe ponerse al servicio de la Conciencia. Desde ahí todo se hace más fácil.

MARZO, mes de inspiración

Honramos a la Madre Tierra y a la presencia del principio femenino, como símbolo del Amor Incondicional.

Para recuperar el control de nuestras vidas sobre la manipulación y la codicia elevamos plegarias de Amor y nos responsabilizamos del control de nuestra vida.

Para que desaparezca el miedo de las mentes y los corazones y en su lugar renazca la sensatez, la esperanza y la voluntad de acción.

Para recuperar la fe y la generosidad en el ser humano, elevamos plegarias con la intención de que nuestra Conciencia sea sostenida por la Conciencia Superior Universal.

Para que el grave problema con los desplazamientos migratorios debido a las guerras y la hambruna se solucionen lo antes posible por el bien de todos y que no nos sea indiferente, nunca, el padecimiento de ningún ser vivo.

Que así sea.

Compartir es repartir

ser completo2No es suficiente compartir ideas si no llevan también consigo el alma de quien idea.

A medida que compartimos, lo bueno, hacemos partícipes a los demás  de nuestros tesoros; nuestra alegría, nuestro amor, nuestro ánimo y entusiasmo, nuestro arte, … esto se llama generosidad.

Ser solidario de palabra, no tiene repercusión,  si la generosidad y el amor no brotan del corazón, voluntariamente.

Aunque no lo sepas, la vida se irradia.

Conscientemente o no, estás ya compartiendo continuamente. Una sonrisa o un mal gesto. Un abrazo o un desprecio. Todo lo que repartimos tiene una repercusión, un efecto.

Hagámonos conscientes de ello. Compartamos lo bueno que hay en nosotros y abriremos las puertas a la Abundancia, al Amor y a la Felicidad. Así es como haremos un mundo mejor, una humanidad mejor.