Ajustemos los ánimos

Todos estamos participando en la obra divina aunque hasta ahora haya sido un tanto a ciegas. Cada instante resume la eternidad, captando la Belleza sublime de la vida… pero nos hemos mostrado hasta ahora ciegos, sordos y soberbios.

Hasta ahora, hemos tenido solamente conciencia física de nuestra existencia. Pero ya hemos recibido señales suficientemente claras de que es hora de hacernos conscientes de quienes somos revisando nuestro corazón y alma.

Lo que estamos viviendo es el preámbulo que dará paso a una nueva Era. En la que podremos recrearnos con total transparencia, de forma colectiva, desde el Amor.

Sintamos la dicha de participar en su construcción, desde la regeneración de nosotros mismos, como seres compasivos.

Somos co-creadores; y ahora toma sentido esta palabra. Somos seres de Luz; y ahora cobra sentido también este término dirigido al nuevo ser humano en la Tierra.

No habrá innovación sino vuelta a los orígenes y a la Verdad. Como dijo el poeta Rilke “La creación está ocurriendo en el interior de cada uno de nosotros”.

Percepción de eternidad

Cuando nuestros sentidos, a través de la Conciencia, reciben una comprensión directa de lo que significa la sublimación del cuerpo físico, entiende que sólo cambia de estado al acabar la vida, para continuar su trayectoria, como espíritu infinito.

Este entendimiento ocurre cuando desaparece el sentimiento y noción del Tiempo; en ese corto instante en que nuestra Mente entra en silencio, fuera del pasado y del futuro terrenal. Y se deja llevar por el fluir constante dentro de la eternidad que somos.

Quiero tener presente siempre en mi memoria este sentir, esta percepción de eternidad, porque es como puedo relativizar y no aferrarme a esta corta existencia.

Es importante para ello no entretener la Mente en cosas vanas; apegos, miedos, expectativas … para que sea mi naturaleza interna la que dé Luz a mi Alma y la reoriente hacia la realización de mi Ser.