La voluntad de ser.

yo swami indiaMi naturaleza es visible y libre de adornos. Mi Ser ya conoce su camino. Por fin se produce la armonía con el personaje que me viste y no reprime su forma de manifestarse.

Ya no más impedimentos mentales llamados “complejos” …

Ya no más la ardua tarea de querer gustar y complacer a todos.

Ya no más el cansino auto-reproche de que podría haberlo hecho mejor.

Ya no más, a estas alturas, prestar oídos a opiniones que no me aporten afecto sincero.

La voluntad de vivir es la voluntad de ser.

Estoy apurando el tiempo que me queda aquí.

Me desentiendo de las malas formas de los demás. No soy ‘salvadora’ de nadie.

No estoy buscando tampoco mi salvación sino la paz de mi Alma que va unida a la Conciencia Suprema, en el eterno devenir de aprendizaje y evolución.

Las trampas de la Mente

hombre galacticoSeguir ciegamente las creencias de otros nos puede llevar al despropósito. Intentar dominar el ego y sus desatinos desde una mente obcecada lleva al fracaso. Una mente fantasiosa, confabulada con un ego insensato convencido de su superioridad, siempre tiene lista alguna trampa mental para burlar las buenas intenciones de esa parte del cerebro que intuye el desvarío.

La mente que no sabe pensar y no es capaz de discernir tiene siempre preparada una maniobra para que desistamos de nuestros planes de cambios; debilitando nuestra voluntad y creando inseguridad sobre nuestras capacidades y valores.

Desde la apariencia de razonamientos válidos, una mente aprisionada por un ego exaltado y un orgullo desmedido, justifica la cerrazón de creerse dueño de la verdad, no permitiéndose ceder ni tolerar ningún cambio.

La mente que no es capaz de reflexionar, nos hace creer que somos dueños de nuestra vida pero en realidad lo que hace es crearnos complejos:

Creemos que el control de la mente lo conseguimos reprimiendo nuestros sentimientos o avasallando a los demás; trampa fatídica que nos acompleja.

Creemos que la “ACEPTACIÓN” es tener una actitud servil hacia el otro, debilitando nuestra identidad; otra trampa de la mente.

Para todos aquellos que están siguiendo un camino espiritual desde la mente, que son creyentes sometidos a prácticas religiosas férreas y rigurosas; corren el peligro de caer en la trampa del complejo de superioridad.

Si realmente deseamos lograr la auto-realización y la paz interior, tengamos presente que la Mente debiera ser el primer discípulo del Alma.

Yo Soy

yo fran'13.5 He entrado -nuevamente- en un proceso de renovación y reconquista.

Lo siento por los que se alarman y atemorizan con las innovaciones.  De verdad que me apena por los que se escandalizan y se enfadan con los cambios de ideas que transforman.

Mi naturaleza es visible y libre de adornos. Mi ser ya conoce su camino.  Por fin se produce la armonía con el personaje que me viste y no reprime  su forma de manifestarse.

Ya no más impedimentos mentales llamados “complejos” …

Ya no más la ardua tarea de querer gustar y complacer a todos.

Ya no más el cansino auto-reproche de que podría haberlo hecho mejor.

Ya no más, a estas alturas,  prestar oídos a opiniones que no me aporten afecto sincero.

La voluntad de vivir es la voluntad de ser.

Estoy apurando el tiempo que me queda aquí.

Me desentiendo de las malas formas de los demás. No soy ‘salvadora’ de nadie.

No estoy buscando tampoco mi salvación  sino la paz de mi alma en el aprendizaje   y evolución ligada al Bien Común.

El impulso por el que me dejo llevar es el Aliento que viene de arriba …

 

 

Ser auténticos

mujer sabiaCuando la mente nos domina nos volvemos rígidos y complejos. Cuestionamos tanto las cosas y a nosotros mismos que inconscientemente comenzamos a limitar nuestras capacidades  … nos volvemos demasiado serios, demasiado rigurosos, excesivamente letrados e instruídos…

Cuando se está en la mente se está “posando” para el exterior, intentando tener la mejor imagen.

Sólo es posible ser auténtico desde el corazón. Sintiendo.

No necesitamos de la ayuda de técnicas ni fórmulas para ser quien somos. Es más simple.

No sirven las oraciones mentales ni las directrices  de otros que anulan nuestra propia creatividad.

Cuando vibramos en sintonía con nuestra propia naturaleza nos despojamos de la falsedad.

Ser auténticos. Ser genuinos. Ser puros. Significa tener tal claridad y certeza en el corazón, -de quién soy-, que mi esencia es inmaculada. Y ello es debido a la conexión con el Alma.

Así que, vivir de adentro hacia afuera, es la clave.

Quien es auténtico no sufre las inclemencias del exterior; se resguarda en su corazón, junto a su Alma.