Nuestra visión de la vida es sólo una interpretación. En la medida en que nuestro nivel de comprensión se amplía, la vida se explica por si misma, al sentirnos dentro de ella dejamos de resistirnos a su flujo y ciclos, nuestra mente se calma y se simplifica nuestra actuación.
Entender y aceptar la vida hace que nos entendamos y nos aceptemos a nosotros mismos. Comenzamos a percibir más allá de lo material. Sentiremos que formamos campos y redes de energía entrelazados hasta el infinito. Formamos un TODO.
Nuestros centros energéticos (chakras) son los que nos indican con antelación sobre los desórdenes a nivel energético en nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Bien sea por exceso de energía o por falta de ella, en alguno o varios de los siete principales Centros que se hallan alineados a lo largo de la columna vertebral –en el cuerpo astral/emocional-, tendremos buena o mala salud física, sufriremos mental y emocionalmente o nos sentiremos felices y en paz. Nos sentiremos con miedos a merced de otros y de la suerte o nos sentiremos dueños de nuestra vida.
Hasta tal punto son importantes y debemos prestar atención a nuestros CHAKRAS.
¿Cómo generar energía vital y saber qué Centros están bloqueados o necesitan más energía?
El primer paso es hacerse Observador de uno mismo. Tomar Conciencia de nuestros malos hábitos en la alimentación, en el sueño, en el descanso. Prestarle atención al cuerpo físico y sus demandas sobre las molestias, dolores, etc. y actuar poniendo remedio.
Aprender a generar y almacenar energía vital refinada (PRANA).
Para no perder la paz interior, deshacernos de la irritabilidad, el sufrimiento y sentirnos seguros de nosotros mismos tenemos que aprender a generar y almacenar suficiente Prana.
Tenemos la opción de elegir qué actitud queremos tomar ante la vida 1) de enfado 2) como víctimas 3) inseguridad y apegos. O por el contrario 1) paz interior 2) sentimiento de agradecimiento 3) siendo dueño de tu vida.
Cuando tenemos la mente débil, sin voluntad de acción, llena de pensamientos desordenados y nos cuesta pensar con claridad es el momento de tomar un compromiso con sí mismo para hacer CAMBIOS. Y es posible.
Podemos trabajar con nuestra mente para desarrollar la concentración, la Conciencia y tener control sobre nuestros sentidos. Existen muchas técnicas para ello; Yoga, Reiki, Meditación, etc.
No podemos combatir la mente desde la mente, razonando… te dirá que sí y luego hará que te olvides de tu promesa y compromiso de cuidar más de ti mismo. Una mente débil justamente es muy dominante y sabe cómo engañarte.
El problema radica en la poca energía vital que tenemos. Respira conscientemente. Sal a caminar y presta atención a cómo entra el aire en tus fosas nasales. Inhala y exhala despacio y profundo; estás generando energía.
Este puede ser un buen comienzo. Persiste y tu Conciencia crecerá y se fortalecerá hasta conseguirla suficiente Luz para guiarte desde la intuición -lo correcto-.
Te recomiendo hacer el ejercicio de la alineación de los chakras que encontrarás en este Blog.

DEJAR EL PASADO EN EL PASADO no es fácil pero es necesario. Todos tenemos asuntos emocionales pendientes por cerrar. Si no nos atrevemos a enfrentarnos a ellos seguimos cargando con el pasado a cuestas.
Podríamos decir verdades pero sabemos que causarían dolor, Porque las verdades que uno no está preparado para escuchar, duelen, desestabilizan, escandalizan, … entonces es mejor callar.
El entrenamiento que obligatoriamente hacemos para aprender a vivir es arduo y nos lleva toda la vida, sobre todo si somos soberbios e ignorantes.
Cada uno tiene varios estilos de expresión según las circunstancias lo requieran pero hay personas en las que las emociones les pueden crear serios problemas si se mueven en los extremos y de forma contradictoria. También están esas otras personas tan rígidas y rigurosas que en toda circunstancia tienen la misma forma de actuación, no permitiéndose expresarse con libertad.
La energía femenina te convierte en una mujer divina y sagrada.
Realmente sabemos poco de la vida. Interpretamos la vida por los resultados circunstanciales externos, no por lo que es en sí misma. Y por ello, la vida no la vivimos sino que la sufrimos.
Sólo desde el corazón espiritual podemos adentrarnos en nuestro mundo interior. Y se hace necesario aprender a abrir sus puertas para alcanzar la sabiduría que él encierra y bebamos de su Fuente.
Cuando un maestro de REIKI no confía enteramente en sus capacidades como Canal sanador ni conoce en profundidad su inmensa excelencia, ni tiene el dominio sobre las energías con las que trabaja ni ha integrado en sí mismo la excelencia del REIKI, entonces, sin ser consciente de todo esto, está rebajando el potencial sanador de REIKI a una mera «TÉCNICA».
Lo más difícil en esta vida tan ilusoria y de apariencias es vivir en la verdad; no tener miedo a decirnos y decir a los demás nuestro sentir. ¡Todo un reto para los corazones encorsetados!