Después o mañana

hombre en bicicleta al cielo

Creemos que nos movemos hacia el futuro pero siempre estamos en el ahora.

Creemos que es más adelante donde nos espera lo bueno de la vida …

Hoy está el frescor de lo nuevo por descubrir.

No acumulemos experiencias y creencias como rígidos referentes. No nos apalanquemos en la memoria del pasado o en recetas de otros sobre la felicidad a construir en un futuro;  nuestro presente ya está aquí y no espera.

Pensamos que la felicidad que soñamos llegará más adelante y que la podremos encontrar en algún lugar o en alguna persona. Nuestra mente nos tranquiliza diciendo que lo bueno,  sucederá después. Pero ¿para cuándo dejamos el comenzar a vivir? Ahora, sería lo más inteligente pero nos reservamos … día a día nos volvemos más exigentes o más escépticos.

La vida nos dirige y nos encauza dentro de nuestro destino tarde o temprano. ¿Podemos mejorarla? Sí, desde la conexión mente-corazón, desde la toma de conciencia y una actitud abierta y correcta.

Es desde la inseguridad y los miedos,  que nos debilitan, que no tenemos  la fuerza y la energía necesarias para ser dueños de nuestra vida…  entonces la impaciencia crece y la mente siempre está ya pensando en mañana, sin tener los pies en el suelo para ver la realidad de hoy.

Cuando se vive solo desde la mente, el ser humano tiene un campo de percepción limitado y centrado en sí mismo;  es egoísta y ambicioso. Lo contrario a la persona que vive desde su corazón y en armonía con su mente para valorar el ‘presente’; lo que la vida le brinda y mostrarse agradecido.

 

 

Cálculos mentales

mujer tonos naranjaNos preguntamos: ‘¿Qué voy a ganar con esta relación?’ o decimos  ‘Esta relación me va a ocasionar solo pérdidas’ … Vivimos planeando y calculando qué nos va a aportar  tal cosa u otra.  Esa es nuestra forma de tomar decisiones; eligiendo lo que más nos conviene desde el punto meramente de ‘ganancia‘.

Todo desde el  interés, bien sea económico, profesional o afectivo, pero que contiene una idea egoísta de GANANCIA . ‘¿Qué gano yo con esto?’ o ‘Tu no me quieres tanto como yo a ti’ … y seguimos haciendo cálculos.

Mientras las cuentas  sean exclusivamente mentales existirá el miedo a perder.

Si no compaginamos y equilibramos la Razón (intelecto)  con el Corazón (emociones) nos estaremos equivocando;  seremos demasiado calculadores, mentales y fríos o demasiado sensibles, vulnerables, ingenuos y emocionales …

Cuando tengamos que tomar decisiones, nos preguntaremos ‘¿qué  conviene a mi ser?’, procuremos entonces que nuestra mente esté conectada con el corazón para que la elección sea sopesada por las dos partes de nuestro ser, entonces sí  habremos resuelto correctamente.

 

 

 

 

El reto de la vida

hombre tambores japones¿Estás listo para abandonar toda expectativa que has tenido sobre ti mismo y descubrir cuáles son o dónde están tus limites?

Puedes vivir la vida con la actitud de un guerrero; entregando lo mejor de ti desde la autenticidad. Aceptar el reto que te brinda la vida de ir al encuentro de tu ser esencial es un acto de valentía.  La vida no se puede  experimentar desde el miedo.

Si sólo buscas seguridad económica tu parcela de acción es pequeña. … No importa en qué campo de batalla te ha puesto la vida o cuáles son tus pretensiones y prioridades,   sino con qué actitud te enfrentas a ella.

Lo importante es vivir con Conciencia y desde la consciencia de SER,  siendo capaz de dar lo mejor de ti.

Ese es el reto. A pesar de las mil dificultades, contratiempos, conflictos, injusticias, sufrimiento… ¿serás capaz de trascender todos tus estados de miedo, rabia, frustración,  que se te irán presentando? o ¿vas a rendirte, a claudicar, a ceder ante los obstáculos?

Aceptar el reto de la vida implica estar dispuesto a arriesgar tu estatus, tus comodidades y creencias  por el placer y rebeldía de desafiar los límites e ir más allá. Experimentar desde lo más profundo del ser para entregarte a las maravillas que brinda  la vida pero que están detrás de lo aparente.

Al aceptar el reto rompemos con toda rigidez física y mental en nosotros. Rompemos con los viejos esquemas. Rompemos con todos los condicionamientos. Y damos el SALTO…

 

 

Las casualidades

mujer trenza blancaPara mi nada es casualidad. Hace ya tiempo que vivo desde esa perspectiva en la que absolutamente nada ocurre sin que tenga una razón de ser aunque yo en ese momento no sepa verlo o entenderlo. Confío absolutamente en que, desde el actuar correcto, sólo puedo atraer hacia mi lo bueno. No lo que desea mi yo sino lo que beneficia a mi alma.

Visionar, es el lenguaje que nos permite comunicarnos con la Intuición y la Conciencia Superior. Se trata de percibir  las indicaciones de las Leyes de la Naturaleza a las que pertenecemos. Vivir conscientemente. Sin entrar en interpretaciones, más allá del razonamiento y la lógica. Simplemente siendo Observador de las señales que el Universo me manda, que es el Hacedor, no ‘yo’.

Esto quiere decir, que primero debo reconocer que no estoy ni soy algo aparte del Todo. Debo reconocer que lo que yo hago y pienso influye en el resto al que pertenezco. Debo entender y aceptar que existe una Ley de Causa y Efecto que me afecta inevitablemente. Y que mi forma de acción y mi actitud ante la vida, son las mismas energías que me serán devueltas y son las que  voy a atraer.

Entreveo la Realidad apartando los velos de ilusión  que mi propia mente crea; prefiriendo ella la justificación y el no querer ver la Realidad. Y vislumbro lo que es evidente -más allá de la mente inquisidora y manipuladora-.

Ahora es desde el conocimiento intuitivo que es claro, transparente, fundamental, indudable… el  que ahora permito que emerja en mi y sea, esta facultad, la que me guíe.

Cuando nos movemos por la vida, siendo dueños de ella, es decir no dejándola en manos de las casualidades, entonces la vida se vuelve maravillosa. No importa cuán dura y difícil es externamente en el plano material. La vida se vuelve maravillosa cuando nuestra alma y espíritu la contemplan como un juego, sin implicarse seriamente en ella… ¡es tan corta! …

 

 

 

Alma y Espíritu

ser completo

Para entender la diferencia entre Alma y Espíritu, podríamos decir que los sentimientos y las emociones revisten el alma que vibra al nivel del corazón. Pero el alma a su vez, cubre al espíritu  -nuestra esencia- que contiene el código sagrado de nuestro Ser eterno  y  está conectado con la Conciencia Suprema.

El espíritu es nuestra esencia, que es eterna, por lo tanto está libre de dolor y  sufrimiento. No se ve afectada por nada del «yo-personaje». El espíritu nutre  nuestra energía vital con la energía del Universo; es el que mantiene el vínculo de conexión con el Ser Primordial y Absoluto.

La Conciencia es la puerta de entrada para conectar con el Espíritu.

Él guarda todo lo que por la memoria no puede ser recordado. Él sabe todo lo que por la razón no puede ser sabido.

Los conflictos y crisis que padece el ser humano no son más que la falta de adaptación que tiene el alma, cuando es débil, y se siente comprimida entre las exigencias de la Mente-Razón y la nostalgia de lo espiritual -aunque también la crisis se forma por la resistencia a abandonar lo conocido de su individualidad y trascender hacia la vivencia de unidad- .

La evolución del alma es el fruto de la capacidad que tiene el ser humano  para desarrollar lo que nos hace uno con la Naturaleza. Y desarrollar la percepción para sentirnos uno con el Todo.

Para todos  los que  anhelamos conectar con el alma y el espíritu, tenemos que profundizar en nosotros y hacernos  realmente conscientes de quiénes somos y qué sentido tiene nuestra vida. Para ello tenemos que llevar la mente más allá de toda  lógica.

Dentro del Jardín interior.

mujer meditando naranja¿Cómo trascender la mente racional y reconocer al Ser esencial en uno?

¿Cómo salir de los Planos inferiores; cuerpo físico, mental y  emocional, para elevarnos más allá del mundo material, y reconocernos como seres divinos?

¿Cómo transformar nuestro mundo de conflicto, dolor y sacrificio en un Jardín de Dicha?

En nuestro interior está la semilla que guarda el código de nuestro ser eterno. Conectar con nuestro espíritu es lo que dará sentido a nuestra vida en este mundo.

El despertar de la Conciencia hace expandir la Luz en nosotros para así comenzar a experimentar  que somos energía y  que somos parte de la Conciencia Universal.

Esa Luz -que es Conciencia viva-, en la medida en que nuestra mente deja de poner resistencias, se enciende y crece. Y  en la medida en que nos vamos haciendo conscientes de la Realidad y aceptamos el Orden Superior y las Leyes de la Naturaleza, entraremos en un estado superior -extraordinario- como seres humanos.

Este entendimiento y comprensión hace que deje de haber conflictos y sobre-esfuerzo en nuestra vida, gracias al conocimiento intuitivo que comenzará a ser nuestro guía y nos ayudará a elegir de forma correcta.

En nuestro interior existe un Jardín. En él está la Fuente de la Verdad y nuestro Maestro interior. La aceptación hace florecer en nuestro Jardín un  estado de Paz perenne.

La paz interior es la fragancia que nace de la confianza absoluta; la Fe.

Ir hacia adentro, en la meditación o estado de quietud y silencio, nos introducirá en nuestro Jardín para sentir el gozo, la dicha y la paz que forman parte de nuestra esencia.

 

 

 

 

 

 

Un viaje astral

luz entre nubesFue en una sesión de Terapia Regresiva cuando tuve una experiencia totalmente inesperada de viaje astral. En realidad se trataba de unas prácticas entre los alumnos que nos estábamos preparando como terapeutas en este campo, así que no habían expectativas de que ocurriesen grandes cosas teniendo en cuenta nuestra poca experiencia.

Me tocaba hacer de paciente y otro compañero hacia de terapeuta, comenzó a hablarme con voz sugerente para llevarme a un estado de relajación profunda. No sé en qué momento fue pero, en una décima de segundo, hubo una explosión en mi mente y en mí sucedió un desdoblamiento; por un lado era observadora y por otro era protagonista de una vivencia asombrosa…

… salí de mi cuerpo como una bala hacia arriba y  al mismo tiempo que sentía la tremenda velocidad y fuerza de salir disparada hacia el firmamento, mi «Yo» observaba cómo me alejaba directa al espacio.

Una vez «arriba», en el azul celeste, de una inmensa nube se asomaron unos rayos de Luz, tan poderosa, que supe era el mismísimo Dios.

Me quedé sin aliento debido a la impactante energía que me llegaba y su Fuerza era casi imposible de soportar. Temí que mi corazón fuese a explotar de un momento a otro. Me tendí cuan larga era, suspendida en el espacio, delante de esos rayos de Luz -de esa Energía- rindiéndome a Su Poder. Y me envolvió Su inmenso Amor.

La experiencia es inenarrable, los sentimientos, la misma vivencia, fue demoledora; se creó un antes y un después en mi vida, que luego lentamente fui integrando en mí. Quiero decir que, el hecho de vislumbrar la «Realidad» y de experimentar eso que está más allá de la Lógica, ya no quieres más estar en este plano material y denso y te quedas tan anonadada que la mente se bloquea mientras tu alma busca quedarse en la ensoñación de lo vivido en lugar de volver a este mundo.

Una cosa es segura: no hay vuelta atrás. Las experiencias nos van transformando y nos ayudan a avanzar en entendimiento. Cada vez estamos con una mente más abierta, más flexibles y con menos resistencias y eso nos permite fluir de forma sincronizada con las energías del Universo.

Una vida plena sin edad

mujer anciana riendoVolver atrás 35 años, en un instante, es posible si primero te deshaces de los miedos. Traer el pasado -limpio de culpas- al presente de forma consciente. Revivir el sentir de la juventud en la madurez y reconciliar la nostalgia y la soledad con el amor y el entusiasmo por la vida.

Poder llorar y reír,  al percibir que se puede fusionar también el cielo y la tierra, y en ese punto; transformar en paz y aceptación la vida, haciéndola más plena. ¡Qué victoria!

A las personas queridas las guardamos en el corazón, donde se mantiene intacto el sentir de todo lo bueno que nos han dado. Con los años, el  transcurrir del tiempo deja de interesar. Al ir deshaciéndose uno de la importancia personal, al ir perdiendo identidad, también uno se aligera de lo poco significativo; de todo lo externo.

El corazón es la cueva sagrada  donde quedan  depositados todos nuestros tesoros y vivencias. El poder de nuestro ser esencial original se mantiene vivo por siempre en la llama del Amor que ahí permanece perenne.

 

«… y si ….»

hombre payaso triste… hay tantas miradas tristes,… perdidas. Tantos corazones fríos,… acorazados. Tantas almas desamparadas,… desatendidas.

¿Y si hubiese elegido casarme con Juan en lugar de haberlo hecho con Pedro? ¿Y si hubiese seguido mi intuición que me decía no dejar el trabajo? ¿Y si hubiese hecho caso a mi padre …? ¿Y si…?

A la mente  le encanta entretenerse con el ‘y si …’ porque le complace torturarse y jugar a ser víctima,  en el plano de la fantasía,  y así no pisar la realidad ni estar en el Presente ni tener que enfrentarse y aceptar la verdad de su condición existencial …

El engrandecer y desfigurar lo que hubiese podido ser  termina falseando nuestra realidad. Entramos en  conflicto cuando reclamamos que la vida sea como hemos planeado o cuando exigimos a los demás que nos hagan felices.

¿Qué es cierto y positivo en mi?  ¿Qué puedo mejorar y corregir? ¿Qué puedo y quiero recuperar?

Uno está ausente de su vida cuando se ausenta de su corazón y solo se rige por su mente siendo ésta débil e inmadura.

Hay que desarrollar  la mente para que se instale en la Realidad y la Verdad… haciendo esto la mente acoplará a su pensar la Conciencia, el discernimiento, la contemplación…  el agradecimiento de ser y su posibilidad de expandirse con libertad de espíritu.

 

 

 

Somos vida

Somos tierra. Somos agua. Somos Fuego. Somos energía.

SOMOS VIDA.

Somos parte de la Naturaleza y de todos los seres vivos.

Cuando nos sentimos en un estado de Amor incondicional  profundo, somos bendecidos por toda la existencia y toda la existencia es bendecida.

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