¿Hacia dónde te diriges?

Existe un velo energético que nos separa de la Realidad mientras vivimos en el mundo de la Dualidad. Al apartarlo comenzamos a tener conciencia de nuestro Ser. Y cada día vivimos más en el Presente.

Hacernos conscientes plenamente de nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo mental y emocional y nuestro cuerpo espiritual nos ayuda a separar las cosas de este mundo de lo que es permanente: nuestro Ser esencial.

Comenzamos a amarnos a nosotros mismos, a hacernos responsables de nuestro bienestar y salud; de nuestra felicidad y paz interior.

Entendemos que amarnos a nosotros mismos nos da la posibilidad de amar verdadera e incondicionalmente a los demás. Porque el Amor Incondicional es puro, no hace distinciones, está fusionado con la Verdad, y nos envuelve en la Compasión desde el sentir inequívoco de la Unidad; somos  parte del Uno.

Cuando nos conectamos con nuestro Ser, en nuestro corazón comienzan a emerger CERTEZAS; como de un manantial brota el agua cristalina. Son certezas porque son pensamientos que no vienen de la mente. Son pensamientos clarificadores  que, si aprendemos a escuchar, nos guían certeramente; vienen de la divinidad de nuestro Ser.

¿Hacia dónde te diriges? Pregúntale a tu Ser. Pregúntale a tu corazón y él te guiará. Para ello hace falta ir al Silencio dentro de nosotros mismos. Hay que crear quietud a través de la respiración consciente, focalizada. Dedicarnos media hora del día a nosotros mismos -amarnos- y conectar con nuestro Ser y la divinidad que reside en nosotros.

Enseña al Ego a callar. Crea hábitos para alimentar a tu espíritu para que puedas sentir tu propia divinidad.

Pregúntate ¿hacia dónde me dirijo? descubre el sentido y propósito de tu vida; ello te dará paz interior.

 

 

Alzheimer

Cada caso es único y a ciencia cierta nadie sabe cómo se origina ni qué puede detener o curar esta enfermedad. Pero una cosa es bien segura; la actitud de la persona que la padece es primordial para que esta enfermedad sea más llevadera o no. Pero sobre todo, -la mejor medicina- el amor y la paciencia que se le dedique a la persona.

Al ver a mi madre que la padece -ya tiene 87 años- yo me preguntaba preocupada si además de la memoria uno perdia también la conciencia de ser. Porque son dos cosas diferentes y cada una tiene un nivel de importancia distinto.

Al saber y comprender que la conciencia no se pierde me tranquilicé; la conciencia está ligada al ser  que somos, nuestra esencia eterna. Y la memoria viene de la mente consciente y es algo temporal. Se olvida el presente inmediato  pues los recuerdos de la niñez curiosamente siguen vivos.

Si la persona es de buen caracter y si además es una persona espiritual o religiosa puede mantenerse unida a sus creencias y sentir su ser,  todo ello le dará fuerzas y sobre todo supondrá el sostén que le dé referencias de quién es. Pues la mente queda vacía a ratos; se olvidan de su identidad… «¿soy viuda?'» me preguntó mi madre un día… y otras preguntas por el estilo.

Resulta desconcertante y trágico para las personas más cercanas convivir con una persona con alzheimer, sobre todo para  los hijos. Pero yo pienso que hay que quitarle dramatismo y aprender a adaptarse, aceptando los hechos.

Tratarles con mucho amor y paciencia les hará la vida más llevadera… perder la historia personal no es tan grave mientras mantengan viva la llama del ser y del amor.

 

 

¿Qué es la auto-transformación?

Sólo cuando comenzamos a conocernos a nosotros mismos -a ver el personaje y diferenciarlo de nuestro Ser- es cuando realmente podemos desear y comenzar la auto-transformación en nosotros.

Y esto quiere decir: asumir nuestra realidad. Responsabilizarnos de nuestra vida y darle un sentido digno con el propósito de que sea útil y feliz.

La mente va a intentar por todos los medios de entretenernos, desviarnos de este objetivo, ya que el Ego -en sus niveles inferiores- está confabulado con ella y se resisten a perder su poderío.

En la mente está el sufrimiento mientras que en los espacios del Ser sólo existe la armonía y la alegría.

En la mente se mueven todos los miedos y las obsesiones mientras que en el Silencio interior, donde habita el Ser, sólo está la certeza y la paz.

¿Cómo hacer esta transformación? Dedicándole al Ser 25 minutos al día. Desde la meditación. Adentrándonos en el Centro de nuestro Corazón y simplemente estando ahí en quietud.

Focalizados en la respiración consciente, rítmica, lenta y profunda, nuestros pensamientos poco a poco se irán posando en el fondo y nuestra mente pasará a un segundo plano. Entonces es cuando vislumbraremos el estado de paz en nosotros. Y ese estado es tan sublime que ya no querremos otra cosa…. comienza la auto-transformación.

Cita: “No hay una auté…

Cita: “No hay una auténtica curación sin un cambio en la orientación de vida, sin paz en el alma y la sensación interior de felicidad”. E.Bach

El Ego como opositor de ti mismo

El Ego. La mente inferior. El yo inferior. Estamos nombrando al opositor de nuestro Ser; al boicoteador que nos obliga a ceder dándonos las mil y una justificaciones… «ya estás bien así para qué quieres ahora cambiar…». El saboteador que emplea cualquier artimaña para no dejarte avanzar: El Ego no quiere cambios.

Así que el Ego se encarga de inflamar tu vanidad, te colorear y adornar tus cualidades hasta hacerte creer que eres el mejor (tu Ego). Y, sobre todo, oscurece y esconde todo aquello que hace peligrar su reinado: que reflexiones, medites o utilices el discernimiento. Y eso es fácil para él: sólo tiene que mantenerte entretenido persiguiendo la felicidad… allá afuera y en el futuro.

El Ego, como tu mayor enemigo y opositor a tu Ser, siempre juega sucio, no esperes de él compasión; tiene muy claro su objetivo: vencerte; que te olvides de tu Ser, quien eres.

Tomar conciencia de ello es el primer paso para luego poder liberarte. Y cómo darse cuenta de que uno está bajo el yugo del Ego?… hazte la pregunta: ¿soy feliz?, ¿sé quien soy? ¿vivo acorde a mi ser? ¿tiene sentido mi vida? … Imagen

Yo Soy

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Yo Soy es la afirmación que surge de lo más profundo del Ser para deshacer al yo-inferior que nos domina. Medita desde el Yo Soy y encontrarás el sentido de tu vida.

Desde la respiracióm consciente focalizada en el Centro Ombligo, la mente pasa a un segundo plano y se aquieta…

Cuando la mente se aquieta tu aliento y tu pulso se sintonizan con el aliento y pulso del Universo…

Retén la mente en el corazón e interiorizala; mantenlas juntas -mente y corazón. Tu mente se volverá más sutil y tu corazón te llevará a fundirte en la Conciencia Suprema.

SINTOMAS FÍSICOS DEBIDO AL CAMBIO ENERGETICO.

Ahora mismo, independientemente de si voluntariamente queremos o no, estamos siendo afectados por el aumento de la frecuencia vibracional del planeta y empujados a la renovación de nosotros mismos; a la auto-transformación . Ello implica que nuestro cuerpo físico y mental-emocional están experimentando cambios energéticos que nos afectan en todos los niveles de nuestro ser. Aprovecharnos de ello es nuestra libertad de elección.

Para los que deseamos evolucionar, queremos crecer y desarrollarnos como seres humanos.  Para los que anhelamos conocer nuestro propósito de vida y necesitamos despertar la Conciencia sobre nosotros mismos,  con la aspiración de conectarla con la Conciencia Suprema éste es el momento.

Este morir del Ego es doloroso. Puede aparecer como un  descontento y un desconcierto que de pronto llega a nuestra vida creando desestabilidad. Esta crisis externa e interna que queremos pensar es casual y por infortunio de la vida. Esa necesidad de hacer cambios, poner orden, ir en busca de «algo» que llene nuestro vacío y angustia… todo ello, más algunos síntomas más que ponemos en una lista, no son nada más que señales para que tomemos conciencia de nosotros mismos y de esta realidad,  de que entramos en una nueva Era,  en la que se nos exige aligerarnos mental y emocionalmente y poder así subir de nivel como humanos y como seres de Luz.

La  eliminación de energías densas negativas que nos bloquean puede manifestarse físicamente como:
Sentirnos desorientados y no encontrar sentido ni propósito a casi nada.

Disminución del deseo sexual y necesidad de soledad.

Sentimiento de melancolía sin ninguna razón. Sensación de vacío y angustia.

Necesidad de romper relaciones y comenzar nueva etapa. Infelicidad.

Desaparición de necesidades y deseos.

Perdida de la memoria inmediata. Aparición de recuerdos totalmente olvidados.

Sensación de no encajar en nada ni con nadie.

Desolación. No sentirse a gusto consigo mismo.

Fatiga y por momentos mucho sueño.

Dolores de estómago y dolores musculares.

Visión de destellos / zumbidos o pitidos en los oídos.

Punzadas en la coronilla o alguna parte de la cabeza y calores en todo o en alguna parte del cuerpo.

Sentir como quemazón en los pies .
Todo ello es natural y forma parte del proceso de limpieza energética. No pongamos resistencia al cambio. Debemos confiar, aceptar, adaptarnos y sentirnos vivos; agradecidos.

Deja que la mente salga del corazón

Estamos acostumbrados a «sentir» desde la mente; el corazón lo mantenemos cerrado. Cuando exteriorizamos nuestros sentimientos normalmente lo hacemos desde la mente; que mide, dosifica, falsea, disimula, retiene o explosiona los sentimientos y las emociones.

La mente nos domina y ella dirige y controla nuestra vida. La mente tiene poder y de ella surgen todos los pensamientos. No tener la mente conectada al corazón hace que los pensamientos se dispersen sin un orden o propósito superior  y haya inestabilidad emocional.

Por el contrario, llamamos «interiorización» cuando conseguimos esa conexión entre mente y corazón que nos lleva más allá del razonamiento y de los dominios del Ego.

Es cuando conseguimos aquietar la mente cuando realmente somos capaces de SENTIR a nuestro Ser. Y podemos decir con total certeza «yo no soy mi mente, tengo una mente»…

Entonces, cómo puedo abrir mi corazón; acallando la mente. Y cómo puedo acallar la mente; a través de la meditación y a través de la interiorización.

 

 

Soy en el Universo

Soy  en el Universo.

Soy en el Silencio sobrecogedor y envolvente.

Soy en la Luz, la quietud y el espacio.

Soy, en el Océano Divino, una gota de agua liberada en la inmensidad del Creador.

Soy, en el alma de este vehículo,  el espíritu que le da vida.

Soy el contenido sutil complaciente sin proporción ni forma.

Soy, en la Paz, Quietud y  Amor,  Vibración unificada.

 

Yo Soy

Soy observadora de mi cuerpo físico, de mi mente, de mis emociones. Los observo con el fin de conocerlos, ver cómo trabajan y percibir  sus necesidades. Soy observadora -tomo conciencia- de mí; no soy mi cuerpo, tengo un cuerpo. No soy mi mente; puedo salir de mi mente y observarla. Puedo también desapegarme de mis emociones, salirme de ellas o entrar en ellas … aunque por instantes me dominen…

El «yo» es mi ego, pero si digo «Yo Soy», es mi alma quien habla dirigiéndose a mi ser esencial. «Yo Soy la Presencia Divina en tí». «Yo Soy Uno con la Totalidad». «Yo Soy eterna».

Soy observadora de mi entorno y observo mi interior también. Vivo de dentro hacia afuera. Al hacer hábito en mí el que sea mi Conciencia quien dirija mi vida, eso me ha dado serenidad y ha hecho mi vida más sencilla. Ahora mi cuerpo físico, mi mente y mis emociones están al servicio de mi Conciencia; mi alma. No más confusión.  Además,  he podido  desarrollar mi sexto sentido; la intuición y ella me guía desde el centro de mi corazón.

Hablo en primera persona pero yo soy tú y así es como tú también tienes esa capacidad de tomar conciencia y desarrollarla para tu beneficio y el de los demás.