DOLOR Y EMOCIONES

El cuerpo físico aloja a la Mente y el cuerpo etéreo aloja nuestra energía vital y emociones. Cuando hay desarmonía, desequilibrio o bloqueo entre uno y otro, surgen los síntomas, que es el lenguaje vivo e inteligente de nuestro cuerpo para avisarnos que algo anda mal también emocionalmente.

Cuando sentimos molestias en alguna parte del cuerpo físico, podemos hacer una lectura de lo que nos está avisando, ya que estas molestias y dolores están relacionadas con nuestra actitud ante las emociones que vivimos. Aprender a relajarnos respirando correctamente es el punto de partida para ser unos buenos observadores de nuestro interior y atenderle adecuada y amorosamente.

Dolor o tensión en:

CUELLO.- Inflexibilidad. Testarudez.

HOMBROS.- La carga de responsabilidades que llevamos sobre los hombros. Muchas veces de obligaciones que no nos pertenecen.

COLUMNA.- Representa el soporte de la vida. ** parte superior= No se siente amado. Falta de apoyo emocional. **dorsal = sentimiento de culpa. **lumbar = miedo al Futuro. Miedo económico

CADERAS.- .Miedo a avanzar.

RODILLAS.- Terquedad en el orgullo y ego. Penas.

TOBILLOS.- Capacidad para recibir placer.

Antes de que una molestia se vuelva enfermedad y más tarde se haga crónica, prestémosle atención y pidamos ayuda a los entendidos.

Tenemos que trabajar con nosotros mismos, responsabilizarnos de nuestra salud y bienestar. Que sepamos que es posible tener una buena calidad de vida, si cuidamos de nuestro cuerpo físico, mental, emocional y espiritual.

Son tiempos de transformación, el cuerpo es sabio y la Conciencia es la Luz que nos guía.

La vida tiene magia

¿Es que a todos los demás no les sucede lo mismo? – me preguntaba yo asombrada.

¡Qué vida tan llena de instantes intensos! Tan salpicada de magia y que desde la inocencia siempre me pareció tan normal. Mi espíritu en primera línea, viendo y sintiendo más allá de lo concreto. Es el encantamiento del mundo de lo oculto, que existe.

Cuando la magia está presente y el maravillarte se hace casi cotidiano, los demás dicen que vives en un mundo de fantasía, pero no, no es cuestión de la imaginación sino de la capacidad despierta de poder entrar en otras dimensiones del Ser. Es el estado de encantamiento en el que puedes entrar cuando dejas atrás la Mente.

Luego está el mundo material, denso, donde existen la inmensa mayoría de los humanos, donde toda esta peculiaridad de Gracia se encuentra oculta, dormida. Y no entiendes qué pasa y ellos no entienden quién eres. Entonces, debido a la envidia y los celos que te dañan, terminas por alejarte del mundo invisible de la Magia porque no quieres sentirte diferente a los demás.

Tu certeza, de que existen otras dimensiones del Ser y más realidades dentro de este mundo, por mucho que desees compartirlo, los demás no entenderán tu intención.

Y guardas silencio. Aprendes a callar y a mantenerte en segunda fila para no llamar la atención. Llegas a dudar de si estás bien de la cabeza. Si todo es producto de tu imaginación. Sólo una cosa sabes de seguro, debes callar y no llamar la atención.,, asi y todo, molestas.

La Paz interior

Hacer lo que uno tiene que hacer es el mayor acto que proporciona paz interior. Nada es más gratificante que actuar desde la plena Conciencia. No por obligación, porque uno se sienta obligado a ello. El sentido del deber se mezcla con los sentimientos de culpa y acarrean un resentimiento silencioso.

Actuar desde la Conciencia no tiene segundas intenciones, es la acción del corazón mismo, no tiene doblez.

La persona que actúa correctamente pero desde el miedo de no hacer lo correcto o porque espera conseguir algo a cambio, es otra cosa. El sufrimiento, bajo la apariencia bondadosa de quien todo lo soporta, tiene consecuencias para el cuerpo físico y la mente. Sin embargo, cuando la Conciencia despierta y la ponemos al frente como nuestra guía, entonces sí, todo cobra un nuevo sentido y una nueva fuerza que nos ayuda a fluir sin esfuerzo o con poco esfuerzo, en el mar de la vida y, desde ese estado de Conciencia, lo que se haga, sea lo que sea, estará bien hecho porque lo estará haciendo desde la pureza del corazón, y está entregando lo mejor de sí mismo, sin esperar nada a cambio.

Porque en el fondo, todos sabemos lo que tenemos que hacer. Puede ser que nos resistamos a verlo e inclusive que nos alejemos y huyamos de ESO que sabemos tenemos que hacer y ser… pero que tarde o temprano, lo encontraremos nuevamente hasta que lo enfrentemos.

Ya sabemos, sólo tenemos que recordar, aceptar y actuar en consecuencia, con coherencia.

La Realidad nos devuelve a nuestra verdadera identidad. No podemos seguir adelante cargando con viejos miedos y culpas. Las viejas creencias deben ser removidas si queremos reconfigurar nuestros pensamientos sobre nosotros mismos.

Hay que crear nuevos espacios para que la Conciencia se expanda y todo nos será dado. Confiemos.

Ilusiones

La ilusión es la baratija, con la que nos conformamos, no pudiéndonos siquiera imaginarnos la belleza de una joya real.

La ilusión es la creencia que nace en una mente débil. La Mente juega con ella, la distrae, no dejándola que llegue a conectar con el corazón para hacerse realidad.

´La ilusión es la emoción que se prende rápido pero se apaga igual a la misma velocidad. Se enciende y extingue sin dejar huella.

La ilusión es pensar que la felicidad está fuera y su única importancia es que cuando ya te ha agotado vas instintivamente a tu interior en busca de la paz.

¿Y qué es una Mente débil? La que no ha conectado con su Ser, con su Conciencia, para concretar las experiencias de la vida que nos hacen avanzar y evolucionar.

¿Y cómo fortalecer la Mente? Desarrollando la voluntad. Tomando el control de los pensamientos. Siendo Observador de uno mismo.

Todo llega en su momento, no es necesario forzar nada, sólo estemos despiertos. No es casualidad que estés leyendo esto.

Reflexión de Gozo

Cuando dejen de importarnos títulos y etiquetas

Y sean los cuerpos transparentes, sin apariencias

Cuando sean los nombres sonidos que lleven paz

Para que no haya creencias que nos fraccionen

Para que no haya brillo que nos tantee y atraiga

Para que no haya deseo que nos tiente y distraiga.

Somos Conciencia. Esa es nuestra esencia eterna.

Ser valiente

Hablando con mi hermano sobre cómo hemos llevado nuestras vidas, le dije con convicción «he sido valiente» y él asintió. No hacía falta dijese mucho más, no hablaba desde el ego -y él lo entendió así- sino desde el reconocimiento de haber vivido una vida intensa y fuera de lo común.

Mi corazón a lo largo de los años se ha llenado de certezas, después de haber logrado atravesar todo un desierto de incertidumbres e inconsciencia. No haber tenido miedo a nada no es un valor mío, la valentía es un valor que no me atribuyo, me fue dado y la he usado la mayoría de las veces de forma alocada.

Porque no tener miedo a nada también tiene sus desventajas: eres demasiado lanzado a asomarte a cualquier precipicio… y está el riesgo de caer. O te aventuras en relaciones nefastas por imprudencia e impulsividad. O provocas a la suerte desde el orgullo desmedido y la prepotencia. O no quieres escuchar la voz interior que te advierte del peligro pero tu Mente se resiste a escuchar.

Cada cual tiene su naturaleza y su particular esencia con la que ya viene a este mundo. Reconocerla, cuidarla y darle su sitio para que florezca es nuestro deber para con nosotros mismos. Siempre pensando y actuando por el bien común.

Siempre desde el término medio, la templanza, que es la postura más sabia.

La vida viva.

Donde pongas tu atención se concentrará tu energía.

Donde pones la energía, graba la intención y focalizarás tu voluntad.

Donde está tu intención está la fuerza y la Conciencia.

Donde está la Conciencia está tu esencia; la vida viva.

Respira conscientemente: Inhala contando hasta 6. Reten contando 3. Suelta lentamente hasta 9.

La Respiración Consciente es la clave para controlar tu Mente y emociones.

Lo extraordinario está dentro

Si nos damos tiempo a ser observadores de nosotros mismos, sin adelantar acontecimientos, sin forzarlos, entonces veremos, desde dentro, la magia de la vida, sin implicarnos demasiado, con desapego.

Sabremos encontrar ese término medio entre el hacer y no-hacer, experimentaremos lo que es ser pacientes, sabiendo mantener la calma y la confianza en el Orden SUPERIOR.

Veremos llegar las cosas en su momento preciso y entenderemos sin cuestionar porque también las respuestas llegan por si solas, cuando han madurado y estamos abiertos para escucharlas.

Vengo de una familia en la que no sabíamos expresar ni comunicar. Había miedo a preguntar porque las miradas frías te paralizaban. Ante un padre autoritario no hay réplica, no hay cuestionamiento ni posibilidad de defender ideas propias. Así que, los subordinados dejan de pensar; la frustración es callada, muda; resignada.

Crear el ánimo y la voluntad de seguir adelante con la intención de llegar a descubrir la propia naturaleza y talentos es una tarea ardua. Darle una motivación y propósito a la vida, manteniendo la sencillez de mente y corazón, ayuda mucho a sentirse en paz con uno mismo. Despertar la Conciencia y permitir que sea ella quien nos guíe, dice mucho de nuestro grado de madurez.

Descubrir lo extraordinario en lo común y cotidiano.

Una celebración interna

¿Quién se asoma a mi Yo y me saca de la apatía?

¿Quién susurra en mi interior diciéndome que no me preocupe?

¿Qué es lo que hace que renazca la esperanza en mi, una y otra vez, cuando ya me sentía agotada?

¡Ay! Pillé a mi Yo subido a una tarima y amablemente pero con firmeza le pedí se bajase.

Es mi Conciencia la que me recuerda quién soy realmente y me dice: «El corazón del Universo está en mi corazón. El corazón de la Madre Tierra está en mi corazón. Yo Soy Puro Amor».

La mayor sabiduría está en convertir la vida en una celebración interna plena.

Encaminarnos hacia la paz interior

Afortunadamente siempre existirán otros sueños, otras risas y nuevas posibilidades.

No quiero que mi entusiasmo envejezca.

De verdad, motivémonos para tener la aventura de descubrir nuestra valentía.

La ingenuidad se refiere a lo ilusorio del que espera todo sin poner de su parte. Sin embargo, el Universo nos envía señales. Nuestros ángeles nos advierten de los peligros. Nuestra intuición en forma de voz interior nos previene con anticipación sobre los conflictos que pueden surgir. Sólo los escépticos son sordos a ello y los incrédulos -enfocados sólo en lo concreto- no pueden percibir tales sutilezas.

Al preguntar ¿Cómo?, queremos aprender la fórmula. Al pronunciar ¿Dónde y Cuándo? estamos queriendo concretar más. Pero también es importante el ¿Qué?. … ¿Qué pretendo haciendo esto? ¿Qué quiero conseguir?

ESPERAR al mismo tiempo que actúo. RELAJARME, estando atenta. SENTIR el dolor y aceptarlo pero sin sufrimiento mental. VER el miedo como algo que llega y se va; no me pertenece.

La libertad está en descubrir la eternidad dentro de nosotros. Y el anhelo por ser libres es lo que nos encamina a lograr la paz interior.