
Lo que determina tu vida, tu felicidad, tu día a día, es cómo gestionas tus pensamientos y emociones.
Desde el momento en que te haces dueño de tu vida, en que comienzas a vivir conscientemente, sabiendo que es tu actitud la que establece y fija los términos de que tus días sean claros u oscuros, amables o llenos de obstáculos, agradables o difíciles …
… desde ese día en que te has hecho Observador de ti mismo: del personaje que carga con toda una serie de condicionamientos, prejuicios, traumas, complejos, culpas, miedos … (uufff) y consigues separarte de él.
… entonces, decides. ¡Tomas la decisión más importante de tu vida! Tramitar tu independencia. Gestionar tu vida, comenzando por deshacerte de todo la carga del pasado.
Emprendes un nuevo Camino: ser feliz desde el corazón. Tomar las riendas de tu vida.
Cada día te paras unos momentos para estar contigo. Respiras hondo y despacio; te tomas tu tiempo para ir hacia adentro, reconocerte, perdonarte, ponerte de acuerdo contigo mismo.
Vive en resonancia con tu ser esencial. No hay otra forma de vivir la vida.