LAS ESTACIONES DE FRECUENCIAS

Nuestro cuerpo energético nos sostiene. Desde nuestro cuerpo energético nos sanamos, -desde nuestra Alma. En nuestro cuerpo Astral- primero emocionalmente, luego físicamente.

La vibración nos da la fuerza y nos indica el comienzo del despertar; a través de la experiencia constatamos de que somos energía. Damos paso a la acción desde la Voluntad. Y desde la palabra correcta y conscientemente dirigida utilizamos el Poder la lnvocación, Yo Soy.

La radiación brinda luz y calor en todas direcciones, también color. Primeramente desde el intelecto después desde la sabiduría innata. Por el Poder de la Intención y del pensamiento positivo, crecemos.

La emanación representa aquí lo que fluye desde el corazón y envuelve a todo el ser. Desde el Poder Creativo recibimos el Aliento primordial del Amor, evolucionamos,

“No hay límites, hay etapas”

.

Poner la Mente en su sitio

Vivimos la vida desde la Mente. Y mientras vivamos desde la Mente estamos atascados en el mundo de la dualidad y la ilusión.

Si la Mente es débil y dominante a la vez, nos frenará a experimentar lo nuevo: los miedos se forman en la Mente.

Somos capaces de crear monstruos que nos acosan. Pero también somos capaces de sembrar Luz con el pensamiento.

Tenemos la capacidad de ser transmisores y receptores de energía para hacer y atraer el Bien. Como, por el contrario, podemos ser manipuladores y crear los más sutiles impedimentos mentales que no nos dejen avanzar.

La toma de Conciencia de cómo funciona la Mente y llegar a experimentarla nos lleva a profundizar en nosotros mismos y nuestra realidad. Pero para ello tenemos que ser valientes, lanzados, atrevidos …

La gran trampa está en querer “ver” desde la Mente. Hasta que no consigamos salir de la Mente estaremos atrapados por ella.

Y ella nos ha enseñado a mentirnos, a falsear la realidad, a engañarnos justificándonos continuamente. Nuestra insatisfacción y conflicto viene de ese sometimiento al mundo ilusorio creado por la Mente no desarrollada.

Así que, vamos a renovar las creencias que tenemos de nosotros mismos. Y como es más fácil saber qué NO soy, vamos a ir descartando qué no soy y qué no quiero más en mi vida.

Para quedarnos desnudos finalmente como el Ser esencial que somos; que tiene una Mente a su servicio …

¿Podemos experimentar al Ser? Si, cuando logramos salir de la Mente.

A eso le llamamos LIBERACIÓN.

Exceso y bloqueo de energía

Las energías en nuestro cuerpo son como las aguas de un río, si lleva demasiada cantidad se desbordará en algún punto y si encuentra algún obstáculo que bloquea su curso, lo alterará o se quedará estancado.

Cuando entra en nuestro cuerpo más energía de la que podemos soportar se crean problemas en nuestro cuerpo físico, sobre todo en el chakra sacro que es el encargado de procesar la energía vital. Cuando hay exceso de energía en los chakras uno se siente alterado y con ansiedad sin razón aparente. Entonces dejamos la puerta abierta a los MIEDOS.

Aprender cómo funcionan y afectan las energías a nuestro estado mental y emocional es imprescindible para comenzar a conocernos a nosotros mismos además de mejorar nuestra salud física.

Si algún chakra está bloqueado te hace sentir emocionalmente alterado o molesto. Tenemos que limpiar y desbloquear los chakras inferiores (raíz, sacro y plexo solar) para no seguir posponiendo lo que tenemos que hacer por falta de energía y confianza en nosotros mismos. Para volver a experimentar un buen estado de ánimo y vitalidad en el cuerpo físico.

REIKI es una herramienta muy poderosa para controlar y equilibrar tu estado mental y emocional, El cómo se relacionan los demás contigo no es importante sino cómo tú respondes, cómo reaccionas y cuál es tu actitud ante la vida. Si estás en paz contigo mismo, tienes claridad mental y actúas de manera confiada y con amor, la vida te sonríe, de lo contrario vives desde el sobre-esfuerzo y la angustia.

El momento más preciado del día debería ser el que estamos con nosotros mismos, en conexión con nuestra Alma, sintiendo todo nuestro Ser fluyendo en armonía.

REIKI. Imposición de manos.

La capacidad de ser Canal de sanación es una habilidad que puede aprenderse. Ser Canal implica lograr un estado de Conciencia elevado que te ayuda a conectar con la Fuente del Amor y Verdad en nosotros, en el servicio a los demás.

Aprendemos a través de REIKI a purificar nuestras energías para tener una mayor frecuencia vibracional. En este proceso de desarrollo humano iremos creando nuevas actitudes, una visión más clara, un fuerte nivel de confianza en nosotros mismos, un estado de plenitud estable y una conexión permanente con nuestro ser esencial.

Esto significa, entrar progresivamente en planos superiores de la cuarta y quinta dimensión, al liberar el Conocimiento intuitivo, que se encuentra en el Tercer Ojo.

REIKI no solo es un sistema de sanación natural. Se trata de una práctica que respeta y reconoce tu divinidad, sea cual sea tus creencias religiosas. y por encima de ellas te lleva a que tu corazón sintonice con el pulso del Universo, para fortalecer tu espiritualidad.

Haciendo a diario el ejercicio del REIKI de alineación de los chakras, conseguimos limpiar, desbloquear, armonizar y reactivar nuestro cuerpo energético, desbloqueando nuestro Canal Central que va a lo largo de la columna vertebral para poder recibir cada vez más energía refinada (Prana). Todo ello se traduce en más paz interior y estabilidad emocional.

Experimentando todo ello constatamos que con el REIKI se inicia un proceso de transformación, despertando la Conciencia y evolucionando como seres humanos, de forma sencilla y natural.

Sanar con Reiki

Esta práctica habrá existido desde siempre: LA SANACIÓN A TRAVÉS DE LA IMPOSICIÓN DE LAS MANOS. Fue la forma de sanar de Jesucristo y de muchos más sanadores. El japonés Mikao Usui, en 1922, le dio el nombre de REI-KI que significa la unión de la energía del universo con nuestra energía vital. Millones de personas se han beneficiado y se siguen beneficiando de esta práctica, ya considerada por la OMS, como una medicina complementaria y alternativa.

Usui creó un sistema para concentrar el Poder de esta energía cósmica sanadora, desde la invocación y la intención. A través de una revelación. recibió unos símbolos que se utilizan como llaves para abrir y cerrar los cuerpos: físico, mental, emocional y espiritual, así como para manejar la energía a distancia, no importando cuan lejos sea. Y con la característica de que esta Luz sanadora se mueve de manera simultanea, es decir, en el mismo momento en que se da, sin importar la distancia, la otra persona lo recibe.

Una vez iniciados, como Canal de REIKI, hacemos el llamado a la Presencia Divina con el propósito de mandarle Luz sanadora al corazón y al Alma de otra persona así como a sus centros energéticos para que las fuerzas cósmicas, restablezcan el fluido correcto en los diferentes cuerpos; físico, mental, emocional y espiritual además del campo astral.

Es la mejor forma de auto-sanación. No hay que buscarle una lógica o razonamiento porque no la tiene. Las energías pertenecen al mundo “invisible” y REIKI es un sistema de armonización natural de nuestras energías con las energías del Universo.

Cometer locuras

Hacer cosas pensadas desde el corazón puede que sean tildadas de locuras pero eso poco importa a la persona que no toma demasiado en cuenta la opinión de los demás.

Eso me pasaba a mí en mi juventud, cuando la curiosidad y la aventura tenían más fuerza que el razonamiento y la cordura.

Sí, también me llamaban egoísta, es verdad, e inconsciente. Pero yo era incapaz de atender a la moderación.

La primera vez que me lancé al vacío fue cuando me separé de mi marido para ir a vivir a Ibiza con dos niños pequeños y con el dinero justo para sobrevivir diez días, que es el tiempo que me había dado a mi misma para encontrar trabajo. Me prestaron para ese tiempo una habitación en lo alto de una colina, donde vivían las prostitutas.

Las últimas tres noches me las pasé rezando, por primera vez en mi vida, recé durante horas, teniendo de fondo el llanto de los niños de las vecinas que se habían ido a trabajar y dejaban a los hijos solos.

Las fantasías de mi cabeza se borraron de la misma manera que el viento huracanado barre a su paso con todo lo que encuentra.

La historia es larga y muy movida pues encontré trabajo al noveno día pero lo rechacé al darme cuenta que iba a caer en lo mismo de lo que venía huyendo: ser una esclava del sistema. Así que cometí otra locura; me fui a trabajar al campo por casa, comida y poco más.

La historia duró un año, no necesité más por entonces. Lo disfruté. Experimenté el reencuentro conmigo misma. Tenía tiempo para mi y mis hijos. Mi vida que siempre viví desde la impaciencia se volvió calma.

Comencé a creer en los milagros que una misma puede provocar que ocurran… y ocurrían.

¿Cómo experimentar la Conciencia?

¿Cómo conseguir ser Observadora imparcial de mi Mente?

¿Cómo tener el control de mi vida y sentirme dueña de mi felicidad interior?

Toda experiencia que no se completó, que no se cerró desde el perdón y la paz que proporciona el haber encontrado la enseñanza que aportaba, queda enquistada en algún centro energético (chakra) y nos sentimos bloqueados; no fluye en nosotros la energía vital y al no fluir correctamente nos debilita en todos los sentidos, sobretodo el sensorial.

Nada puede ser realmente NUEVO si uno lo vive desde viejas actitudes. No pasamos a un nuevo nivel de Conciencia si quedan cosas por solucionar. Hacernos conscientes de nuestra realidad y actuar desde la Conciencia es lo que nos proporciona madurez y sabiduría de la vida. De lo contrario nuestra vida no avanza.

Se hace necesario hacer una limpieza en nuestra Mente y Corazón para cerrar toda historia inconclusa… para darnos cuenta de que vivimos interpretando y juzgando al otro, justificándonos …

Vamos a re-la-ti-vi-zar la vida, porque no somos tan importantes ni nuestro sufrimiento es más grande ni somos dueños de la verdad …

La humildad y la compasión se hacen necesarias para comenzar a responder el “¿cómo?” más certeramente.